Si no amas tu cuerpo, ¿cómo pretendes disfrutar del sexo? (I)

Quizás practiques sexo ¡y a menudo! Puede que incluso lo disfrutes, por qué no. Sin embargo, si no te gusta tu cuerpo, si lo rechazas en mayor o menor medida, ¿crees que realmente te estás permitiendo entregarte y experimentar todo el placer del que eres capaz? Y eso, si es que te permites algo. He querido empezar siendo positiva y he dado por supuesto que te compartes y gozas, pero hay quien no osa a causa de su temor a dejarse ver.

¿Te ves reflejada/o en alguna de las siguientes afirmaciones? (No dejes de plantearte lo que sigue si eres hombre: tampoco os libráis de caer en la trampa del desamor corporal).

– Prefieres hacer el amor sin o con poca luz.
– No te desvistes delante de tu pareja.
– No te gusta ducharte con ella.
– Cuando te toca el estomago, el trasero, las piernas… te sientes gorda/o, fea/o, incómoda/o, añade lo que defina cómo te ves.
– Te cuesta aceptar sus piropos.
– Eliges las prácticas sexuales y/o posturas coitales en función de lo que pueda quedar a la vista, sea el trasero, la barriga, la espalda velluda, los pechos caídos…
– En una o más ocasiones, has dejado de mantener relaciones sexuales por no estar cómoda/o en tu cuerpo: peso, olor, menstruación, depilación no realizada…

Quizás creas que lo tuyo es menos grave, porque aún con tus complejos y manías, vas superando tus momentos sexuales. Fíjate que he utilizado la palabra superar. Lo he hecho adrede,  porque con esa mochila resulta difícil: si no te llevas bien con tu cuerpo, ¿cómo pretendes que te guste la persona que vive en él? Tu cuerpo eres tú. ¿A cuántos se nos escapa esto? Tu mano, tu pecho, tu pierna, tu trasero… no son tuyos, ¡eres tú! Y si te criticas, cuestionas, rechazas, recriminas, escondes, ¿algo más?, explícame cómo vas a permitirte disfrutar de verdad.

Piénsalo, dale un par de vueltas, porque muchos problemas sexuales tienen que ver con la inseguridad respecto al propio cuerpo. Lo compruebo día a día en mi trabajo, lo que me ha llevado, con el tiempo, a ir acumulando estrategias para ayudar a quienes cojean de este pie, es decir, ¡la mayoría! Hay algunas que solo puedo mostrar en consulta o en mis talleres, nada como el directo para estas cuestiones porque se han de vivir en propia piel, pero hay otras que sí puedo compartir por escrito.

Hoy te propondré algunas de las más sencillas (por algo se ha de empezar):

– Niégate a participar en este circo: no hables de dietas, kilos y cosas por el estilo. Hacerlo nos aboca a mirarnos con malos ojos. Propongo poner freno a esa ¿adicción? Es más, te recomiendo que lo anuncies, a bombo y platillo, para dar ejemplo y correr la voz. Niégate a perder tu precioso tiempo comentando estas cosas y verás el efecto positivo que tiene en ti y en los demás. La excepción que confirma la regla: cuando lo haces por cuestiones de salud o para ayudarte o ayudar a otra persona a “quererse como es”.

– No hagas comentarios del aspecto físico de las personas. Respeta a cada uno como es. Hace años que intento practicarlo. A veces me pillo en falso, aunque cada vez menos. Pueden pasar meses sin que meta la pata. Cuando lo hago me digo “100 padrenuestros y 50 avemarías”, es mi forma de llamarme al orden y decirme ¡te estás pasando! Te propongo que hagas lo mismo: me refiero a pillarte en falso y decirte ¡basta!

– ¿Por qué no usar el tiempo y la energía que solías perder en los puntos anteriores en hacer algo por alguien? Es decir, convierte algo feo (aquella actitud) en algo que aporte: un gesto o un comentario que le reafirme, por ejemplo. También puedes decirte o hacer algo agradable por ti. En ambos casos, al menos al principio, toma conciencia de la diferencia que existe entre machacarte (y a los demás por algo tan banal)  y hacer algo que vale la pena: ¿qué es mejor?

– Rodéate de gente positiva, que no le de valor a algo tan fútil. Si cada vez que conversas con determinada persona sales con la autoestima o la moral por lo suelos, ¡huye de ella! Esto, obviamente no solo es válido en relación a la autoestima corporal. Gente tóxica, no gracias.

– No mires revistas femeninas/masculinas que no cuiden de nosotras/vosotros, es decir, que no muestren la realidad y no un mundo de exigencias físicas y belleza creada a golpe de photoshop. Sé que es casi un imposible, pero hay que protegerse (= actuar con madurez), porque está comprobado que bastan unos minutos ojeando sus artículos acerca de nuestra apariencia, las imágenes y los anuncios de belleza para quedar negativamente afectados: inseguridad, frustración, baja autoestima, imagen distorsionada de la propia persona…

– Acepta los elogios. No hagas oídos sordos o les restes importancia. Saborea esos momentos y mejor dar las gracias que soltar un “no será para tanto”. ¿Te suena?  Es más, ante un comentario del tipo “qué bien te veo”, ¿por qué no contestar “estoy estupendamente”? No solo reafirmas lo que acabas de escuchar, te empoderas, porque no es la valoración de la otra persona lo que importa, es la tuya. Eres tú quien decide cómo te ves.

– Usa tu sonrisa. No solo te sentirás mejor (el gesto ayuda a sentirse bien),  te las devuelven y eso también te alegra la vida. Es más, sonreír hace hermosas a las personas.

– Proponte educar a tus hijas/os en valorar a las personas por lo que son, hacen y dicen, y no por lo que aparentan. Aprenden de nosotros o sea que cuidado con nuestra actitud.

Y, por ahora, lo dejo aquí. Pero no sin dejarte este maravilloso vídeo. Gracias a Be Nosti por hacérmelo llegar.

Este post tiene su origen en algo que colgué hace unas semanas en Facebook comentando que estaba harta de cómo maltratamos nuestro cuerpo. “Me quiero como soy”: ese es el lema de mi cruzada personal. Y si quieres enviarme imágenes, propuestas, citas, tus frases, logros, vídeos, lo que sea relacionados con este tema y nos ayuden a decir ¡basta! o nos den un subidón de autoestima, hazlo a consultas@sylviadebejar.com y las iré compartiendo en este blog.

El cuadro “Desnudo reclinado con los ojos azules” (1936) es de Henri Matisse.

16 respuestas a “Si no amas tu cuerpo, ¿cómo pretendes disfrutar del sexo? (I)”

  1. Luisa Lopez Hernandez dice:

    Maravillosa Silvia,siempre tocando lo esencial .Ay esa gran habilidad que tienes es un tesoro que nos repartes.

  2. Bellatrix dice:

    Nadie es perfecto,momento, yo sí !! Un trabajo diario para sacar toda la basura que hay en Don cerebro. Gracias por este artículo maja!!! Saludos desde México

  3. inais dice:

    La próxima vez que me tope con una revista de moda,corazón y sin razón, meteré una pegatina que ponga: “Lectura Basura”. “pasaló.

  4. inais dice:

    Igual llego tarde a comentar..pero me estoy haciendo un trabajo de autoestima en toda regla y todo lo que contenga esa palabra, lo tengo, como mínimo que leer.
    La verdad, es que se me estaba olvidando esta relación autoestima-cuerpo.
    Durante mucho tiempo no me gustó mi pelo y ahora que al fín, lo aprecio, encuentro mis maneras de gustarme con él(atado,corto,largo para después cortar..suelto..)me encuentro que una peluquera a la que tengo que agradecer que casi me regala los tintes, siempre me recuerda: “trabajas cara al público, tienes que arreglarlo..no, ese corte no..),estoy harta y voy a tener que hacérmelo yo. Mujeres tóxicas, no quiero…o lo de las canas, ya estaba yo pensando en pasar del rollo de teñirlas porque empezaba a aceptarlas(total desde los 30, ya he tenido tiempo)..y lo mismo..ni se te ocurra, e incluso un novio que tuve igual..¿pero quién es nadie para decirme nada?.
    Aún queda tiempo para que me decida a no teñirme, pero ya estoy decidida a dejar de escuchar tonterías…
    A veces, envidio la cinturilla de avispa de mi amiga “M”, pero claro, a base de no comer na de na, no disfrutar de un helado, o un buen cocido..decididamente, me quedo con la mía…
    Gracias por tus consejos Sylvia y por los post..para mí, nunca es tarde.

  5. Nuria dice:

    Subrayo el comentario de La Petita Salvatge.
    Me educaron para nunca caer en el narcisismo y eso no es salud mental. A día de hoy aún me cuesta reconocer las cosas buenas en mi, sobre todo las físicas.
    La modestia mal entendida no es una virtud.
    Educo a mi hija en reconocer la belleza, la verdadera belleza, en ella y en los demás… ahí está la cura del narcisismo… y la salud mental.

  6. Cósmica dice:

    Yo proclamo una frase que, si no recuerdo mal, es de uno de tus libros… Amo mi cuerpo por el placer que me da! (perfecciones e imperfecciones Divinas incluídas)

    Felicidades por el artículo, me ha encantado.

  7. Noemí Márquez Pérez dice:

    Grandes consejos, hermoso vídeo. Yo hubiera cambiado todo mi cuerpo desde niña, en el colegio siempre se metieron conmigo porque era gordita, llevo toda mi vida en etapas de gordura y delgadez, ahora estoy perdiendo peso, pero el motivo principal no es la estética, es la salud, cuidar mi presión arterial que estaba por las nubes siendo joven. Y también pensar que tengo 2 hermanos, más pequeños que yo, a los que en su momento tuve que cuidar al morir mi madre, son mis raíces, mi fuerza, por ellos debo estar bien para que no tengan que preocuparse por mí y mi estado. No quiero darles un susto y tener otro subidón de presión que me lleve a urgencias ni por ejemplo que el peso me provoque enfermedades que puedo evitar y hacer que ellos se preocupen, ahora mismo, esa es mi motivación principal.
    Besos,
    noemí 🙂

    1. sylvia dice:

      Cuidarse, eso sí. Por nuestro bien, por quienes nos mueven, por una razón que realmente diga me quiero y quiero. Eso sí. Muchas gracias por compartir tu experiencia.

      1. Noemí Márquez Pérez dice:

        Aún así… cuesta y es difícil.
        Anoche me acosté con un chico por primera vez y en más de una ocasión me descubrí pensando si se estaría fijando en mi michelín, si debía meter tripa o si estaba haciendo demasiado ruido y eso podía molestarle…
        En fin, hay que currárselo mucho, a diario!

  8. voyeur dice:

    Voy a intentarlo, pero me parece que veo muy dificil superarlo.
    Muchas gracias por tus consejos.

  9. Luiso dice:

    Excelente post amiga, en lo personal me gustaria añadir una frase de una canción de Los Amigos Invisibles “mi hermana una vez me juró que a las niñas les gusta mas el mas risueño y no el mas guapeton” y la verdad para ser el mas risueño debes estar muy contento contigo mismo tanto en tu manera de ser como con tu fisico… tambien concuerdo mucho contigo en sentido de que las revistas de moda y la mercadotecnia han desfigurado al fisico masculino y femenino… Tan bonito que es tener de donde agarrar! =) Jejeje… bueno un saludo a tod@s

  10. Vanessa dice:

    Es toda una oda a la autoestima, ¡bravo!

  11. Mercedes dice:

    Ayer viendo un programa se demostraba como un hombre tenía que elegir entre dos mujeres: una con michelines , morena y con una gran autoestima y la otra con un cuerpo tonificado con implantes de silicona en sus pechos y rubia pero que se quería menos que la primera.
    El hombre eligió a la morena porque conectaba muy bien con su personalidad ganando este factor al cuerpo escultural de la segunda chica.
    El aprecio a sí cuerpo y a sí misma en general peso más que todo lo demás.
    Yo que ahora peso más que hace unos años trato de quererme como me merezco , porque yo lo valgo .
    Gracias Silvia por tu aportación a nuestra felicidad.
    Un abrazo.

  12. La Petita Salvatge dice:

    Tengo dos grandes técnicas para amar mi cuerpo. Uno ya lo has dicho: dejar de leer revistas femeninas; o leerlas al mínimo y con sentido del humor. La otra es mirarme en el espejo con amor. Durante mucho tiempo, he usado el espejo como aliado: me miro y me fijo, sobre todo, en aquellas partes de mi cuerpo que me gustan. Sé qué cosas de mi anatomía “podrían mejorarse” pero prefiero no torturarme. Así, por ejemplo, cuando me contemplo desnuda me digo “mis piernas son demasiado musculosas para ser una mujer, vale, pero me encanta mi culo”, “debería tener más pecho, pero mi pelo es extraordinario” o directamente sin peros: “me gusta mi cintura”, “me gustan mis ojos”. Hay que amar el propio cuerpo. E ignorar si (otras mujeres) te dicen aquello de “pero eso es de narcisistas, no?”. No es narcisismo, es salud mental.

  13. Cesar dice:

    Sencillamente, me ha encantado tu articulo. No puedo ni se añadir nada mas. ¡Felicidades por dar en la diana y seguro que ayudar a much@s!

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