El Confesionario LXIII

1. Tengo 26 años, aunque en nada cumplo los 27 y tengo un cacao mental de aúpa.

2. Desde siempre he sido muy activa sexualmente. A los 16 años mantuve una “relación” con un hombre 12 años mayor que yo, quizás su saber hacer o, mejor dicho, su saber hacérmelo despertaron mi sexualidad imaginativa.

3. Desde entonces fui explorando mi cuerpo, las posibilidades que se me ofrecían y todo lo que me apetecía sin problemas: desde rollos de una noche, follar en una discoteca, hacer piececitos debajo de las mesas, chupársela a mi novio mientras hablaba con su madre…

4. Hasta que tuve una relación de casi cuatro años que me marcó bastante. El último año y medio fue un infierno. Él me ninguneaba sexualmente, me rechazaba constantemente y no sabéis como me hacía sentir: indeseable, poco sexi… Llegué a darme asco y a convencerme de que si mi chico no me veía apetecible, ninguno lo haría. Él se excusaba en su nuevo trabajo; decía que le ocupaba mucho tiempo y le tenía quemado, y yo, con toda la comprensión que mi frustración me dejaba, intentaba apoyarle. Mi sorpresa fue descubrir que llevaba un tiempo engañándome. Me destrozó y ahí es donde empezó mi lucha.

5. A todo lo anterior se sumó un problema de tiroides que me hizo engordar 20 kilos, así que podréis imaginar como me sentía: gorda, fea, muy poco atractiva y culpable. Me habían puesto la cornamenta y me sentía culpable, quizás no había sido atrevida o no sabía satisfacerlo o…

6. Pasó casi un año hasta que pude mantener una relación sexual satisfactoria. Fue con un chico que había conocido años atrás y al que consideraba un colega, pero sin más. Juntos éramos dinamita. Normalmente los primeros encuentros pueden no ser tan buenos, aún no te conoces mucho y vas con miedo y dudas, pero con él no, con él todo fluía, vibraba, con sólo una mirada nos encendíamos, éramos deseo y carnalidad por ambas partes. El caso es que nos gustábamos, el sexo era inmejorable, pero él tuvo miedo a comprometerse conmigo, me fastidió, pero seguí con mi vida.

7. Conocí al que hoy es mi pareja. Llevamos un año juntos y soy feliz. Es bueno, cariñoso, atento, pero hay algo que falla y no sé por qué parte. El sexo está bien, pero… no dejo de pensar en el sexo con su antecesor.

8. Es más, hace un mes, más o menos, me encontré con el, tomamos algo, estuvimos hablando como buenos colegas que éramos y somos. Para mi asombro me confesó que me dejó escapar por tonto, por cobarde y que no había parado de pensar en mí. En primera instancia pensé, en lo típico: quieres lo que no puedes tener. Pero luego me plantee que durante este año que he estado con mi nueva pareja yo tampoco había parado de pensar en él, me masturbaba recordando nuestros encuentros e incluso fantaseaba con él mientras yacía con mi pareja. Es más estábamos tomando algo juntos y nos estábamos comiendo con la mirada.

9. He aquí mi dilema, quiero muchísimo a mi novio, pero no me pone lo suficiente. He intentado hacérselo saber, con todo el tacto que me es posible, pero él no ve el problema. Dice que estamos bien; es más, me tacha de ser demasiado fogosa. Necesito ser yo: mis locuras en público, mis ganas de experimentar, sentirme deseada… Todo esto me hace pensar en el otro chico, tengo muchas ganas de tirármelo y tened claro que si supiera que mi novio no se iba a enterar  lo hubiera hecho.

10. Pienso que las cosas entre mi pareja y yo se pueden arreglar, que no vale la pena tirar por la borda una estupenda relación por un momento carnal, pero es que esos momentos carnales ¡eran la repera!

Si te ha gustado leer esta historia real, ¿por qué no te animas a contarnos anónimamente la tuya? Quienes ya han compartido su confe explican que les resultó una experiencia muy enriquecedora y, en ocasiones, hasta excitante. Mi propósito es que creemos, entre todos, un archivo de historias REALES. Necesitamos un archivo así; algo que nos ayude a normalizar la sexualidad, a derrumbar falsas creencias, a descubrir y aprender… Si te animas, escribe a detodosaprendemos@gmail.com aquello que quieras compartir.

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4 respuestas a “El Confesionario LXIII”

  1. eva dice:

    Completamente de acuerdo con Lola. Eres extremadamente joven como para ya estar comprometida con una relación que no te satisface plenamente. Tal vez te estés planteando qué hacer por miedo a lo que puedas perder, pero con esto te estás negando experiencias que necesitas vivir para poder crecer. ¿Te has parado a reflexionar que si ahora lo vives de este modo… que pensarás en no demasiado tiempo? ¿Cúal será tu grado de insatisfacción? Tranquila, no te agobies… antes o después la vida te sacará de ahí.

  2. Mirian dice:

    Aunque no es un consuelo, tu caso no es único. Abunda mucho más de lo que imaginas.
    Yo soy una chica lesbi, española, pero trabajo y resido en Alemania desde hace bastantes años.
    Por mi trabajo, viajó con frecuencia por diferentes países y en todos ellos conozco chicas más o menos en tu situación.
    Soy muy activa sexualmente, después de dos fracasos de pareja ( con chicas), por lo que tome la decisión de no emparejarme más ( aunque nunca sabes qué pasará) y vivir libremente el sexo casual. Me siento feliz, dueña de mi misma y con una agradable sensación de libertad.
    Bueno, a lo que iba. En los últimos años, casi podría asegurar que tengo más relaciones con chicas casadas, entre los treinta y tantos y cuarenta y tantos, que con chicas solteras.
    Cuando hablo con ellas, casi todas coinciden en el mismo patrón. Son sexualmente invisibles para sus parejas, en unas edades en las que nuestra sexualidad está en el punto más alto, pero a esas edades, las parejas de estas chicas están dedicadas, casi exclusivamente, a labrarse un futuro profesional tratando de escalar posiciones, lo que, además de ocuparles todo su tiempo y mente, les origina una cadena de ansiedad y frustraciones, que son los peores enemigos del sexo.
    El hecho de que ellas se inicien en el sexo lesbico, es una mezcla de fantasía, curiosidad y una especie como forma de tener menos sensación de ser infieles, ya que en lo profundo de sus mentes, el sexo con otra chica les parece menos infidelidad que con un chico.
    Esta situación se da por igual en todos los paises del mundo occidental que conozco.

  3. Emma dice:

    Estoy en una relacion que vendria a ser como la tuya pasada. Super fogosa, nos entendemos en la cama como con nadie, tenemos relaciones todos los dias (a excepcion de alguno), desde hace un año, pero, me temo que no va a ninguna parte, porque no se quiere comprometer, a veces si, a veces no, son mas las que no.. aunque dice quererme.. creo que no va a ninguna parte. Me imagino que estaré en tu lugar el dia de mañana, porque no he tenido esta conexión con nadie, y por un lado me gustaria estar en tu situacion de poder volver en caso de que se terminara. Recuerda lo que has sufrido, siempre nos acordamos de lo bueno, y nos olvidamos de lo malo. De que tal vez lo intentaste todo, lo diste todo por nada. Pero tambien es cierto que estar y permanecer en una relación que no te llena .. cuando deseas otra cosa .. y otra persona .. No es correcto para contigo ni para con la persona con la que estas.

  4. lola dice:

    Mal lo pones. Si él no te atrae, o el sexo no es bueno y él no pone de su parte, y a ti te interesa tanto, ¿qué futuro tiene eso? Qué gracioso, por no llorar, que te califica de fogosa! Muchos hombres estarían saltando de alegría.Una mujer que quiere sexo es un regalo del cielo. Fíjate en lo que cuentan en los posts muchos de los hombres que escriben.
    Me temo que acabarás como ellos que se quejan y quejan y quejan de su aburrido sexo de pareja, sin lograr nada de nada de nada.
    Mira y te darás cuenta de que no me invento nada. Hay muchos comentarios en este mismo blog de hombres que dicen que su vida sexual es pobre por culpa de sus parejas y que por mucho que lo hayan intentado no han logrado hacerlas cambiar. ¿A ti quién te dice que tu caso va a ser diferente? A tu edad, yo echaba el cierre a la relación y me buscaba la vida en otra parte. No tengas miedo. La vida es muy larga. Te lo dice una mujer mucho mayor que tú.

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