Enamorarse, ese “maravilloso” estado de imbecilidad transitoria

© Ana Yáñez, psicóloga y sexóloga.*

Ortega y Gasset dijo que el enamoramiento es “un estado de imbecilidad transitoria” y hay quien lo explica como “un rapto momentáneo de locura”. Sea cual sea nuestra definición favorita, hay algo de verdad en ambas afirmaciones: cuando una persona se rinde ante Cupido pierde la noción del tiempo, deja de prestar atención a las actividades rutinarias o tiende a “estar en las nubes”.

¿Por qué? ¿Qué es lo que hace que nos sintamos plenos, eufóricos, llenos de energía y/o nos cambie el humor de formas tan drásticas en función de cómo nos vaya? Es obvio que nuestras expectativas, roles, normas y costumbres influyen en como lo vivimos, pero el aspecto biológico de lo que nos sucede es innegable. En buena medida, es el cóctel químico de sustancias que libera nuestro cerebro enamorado lo que provoca ese tsunami emocional.

Algunas de estas sustancias actúan como estimulantes muy potentes. Es el caso de la dopamina y la norepinefrina, que, al aumentar en cantidad, provocan que focalicemos nuestra atención en el ser amado, quien se convierte en el centro de nuestro universo. Asimismo, favorecen el recuerdo de los estímulos novedosos, por lo que le vemos como algo único y especial y analizamos en todo momento los detalles de situaciones vividas juntos, por insignificantes que sean. Otras sustancias, como la serotonina, disminuyen sus niveles, propiciando el pensamiento obsesivo, lo que nos impide pensar en otra cosa que no sea él o ella.

Hay más, la estimulación provocada por este cóctel químico nos motiva a alcanzar nuestro objetivo: la persona amada. Así, si lo consideramos necesario, somos capaces de cambiar rutinas y comportamientos para agradarle. Esta motivación también nos permite seguir ante los obstáculos que puedan surgir. Es lo que se conoce como efecto Romeo y Julieta. Las emociones se intensifican al percibir la adversidad porque se dispara aún más la liberación de dopamina. Este empeño en conseguirle sucumbirá si nos damos cuenta de su imposibilidad y cuando esto ocurre aparece la tristeza y el abatimiento, y la resignación será más o menos sufrida dependiendo de las valoraciones, los recursos y la manera de afrontar de cada uno.

Afortunadamente, la fase del enamoramiento es relativamente corta y, una vez pasada, el cuerpo y la mente se recuperan. Si durara más, no tendríamos suficiente energía ni atención para funcionar en otras áreas importantes de nuestra vida como el trabajo o el cuidado de los hijos. La obsesión por el ser amado, ese analizar todo lo que hace hasta el último detalle y el hecho de que cualquier muestra de desatención genera en nosotros inseguridades, podrían incluso llegar a convertirse en celos. En definitiva, alargar esta situación y vivir “obsesionado” por la existencia de la otra persona desembocaría fácilmente en una patología.

Por ello, una vez pasada esta “locura” o “imbecilidad” transitoria, el cuerpo y la mente se recuperan (podríamos decir que es necesario para nuestra supervivencia) y, si queremos formar una unión emocional duradera, dejamos paso al complejo sentimiento del amor. Es un error creer que la pérdida de pasión y la euforia signifique que ya no queramos a la otra persona o debamos cuestionaros la relación. Hemos de tener en cuenta que los niveles de dopamina, norepinefrina y serotonina, entre otras sustancias, vuelven a sus estados normales, por lo que es lógico que disminuya el interés por el amado y que pongamos nuevamente atención en otras facetas de nuestro día a día. En el enamoramiento es fácil centrarnos en el otro, la química cerebral nos motiva a ello. Pero una vez superada esa fase, el reto consiste en no olvidar que esta pasión se ha de cultivar y trabajar, aún cuando ya no disponemos de tanta energía.

El amor, más dilatado en el tiempo, presenta diferencias en cada cultura y el modo de vivirlo y sentirlo también varía según las características de la persona. Su mayor duración se da por los afectos y el vínculo establecido con la pareja. Estos lazos pueden tener su base en la búsqueda de seguridad, la estabilidad emocional o, simplemente, por costumbre. Lo que en un principio se logró en base a unas expectativas, durará según la aportación que haga cada miembro de la pareja. Aquí juegan un importante papel el comportamiento del otro, sus atributos, nuestras necesidades, nuestro deseo, la búsqueda de compañía, la importancia social que damos a tener compañero, etc. Sea como fuere, el amor podrá surgir en todo momento en que estemos dispuestos.

* Ana Yañez trabaja en el Instituto Clínico Extremeño de Sexología (Mérida). Si deseas contactar con ella, busca en la sección de Recursos.

33 respuestas a “Enamorarse, ese “maravilloso” estado de imbecilidad transitoria”

  1. sylvia dice:

    A esto se le puede llamar “estado de imbecilidad transitoria”? Si no, creo que se le parece.

    1. Javier de Culleredo, A Coruña dice:

      ¡Qué exagerados son estos hijos de la gran USA!. A mi lo mas que me pasó fue saltarme un par de clientes del reparto cuando pienso en ella, también dejarle 70 al que consume 30 y 30 al que consume 70, y si se quejan contestarles “tienes razón, me equivoqué, alegra esa cara, lo importante es el amor”. También pasa que tienes una sonrisa de oreja a oreja aunque llueva o estemos a 5º bajo cero, con el telediario escupiendo indices de pobreza y número de parados a niveles del 29, que se viene una recesión de caballo (en lo económico) y comentas “tampoco es pa tanto, de esta con un par de polvos bien echados se sale” lo que provoca en los que te escuchan hilaridad mezclada con ganas de forrarte a hostias. Son tiempos para creer en esto, en los “estados de imbecilidad transitoria” bien aliñados como si de una ensalada se tratara con un libro como Deseo o Tu sexo es tuyo (aunque mas no sea en edición de bolsillo) y para que todo fluya meterle un buen chorretón de “felicidad flexible” de la autora de apellido felino, que el apellido felino queda fino “alomenos”. Y así se nos pasa la vida, es cierto, pero llamarme “conformista” si queréis, entre soñar con estar con la chica de mirada sincera, dulce y seductora o con un empleo de puta madre elijo lo primero. Por lo menos se que la chica no me va negar una “entrevista de trabajo”, llámale de trabajo, tomar un café o la circunstancia mas sui géneris que acontezca. Mi “bálsamo de fierabrás” para gestionar mis sentimientos es como la actitud que pone Elis Regina en esta canción para vivir el carnaval. Para amar se trata de tener esta actitud ” É Com Esse Que Eu Vou” Y nada más. Ya tienen la formula magistral. Se me aprenden la canción y cuando queden con alguien que los pone too y toooa borricos/as vayan a su encuentro cantando tal que así: Com esse que eu vou sambar até cair no chão
      Com esse eu vou desabafar na multidão
      Se ninguém se animar
      Eu vou quebrar meu tamborim
      Mas se a turma gostar vai ser pra mim http://youtu.be/j_DtiVOqeiI

  2. Hay que ir con prudencia en el uso de los conceptos y no utilizar esta fase de “enamoramiento” como sinónimo de AMAR… (si ya sé se utiliza cotidianamente, pero no es lo mismo)
    Por otro lado considero que está muy bien lo que pasa con la química del cuerpo, pero creo que es más importante conocer el proceso de culturización, de construcción social, del anamoramiento y del amor, así como poder gestionar esta parte más emocional, porque cualquier persona puede caer bajo este estado alienante, y si se tiene suerte y el enamoramiento es recípocro puede ser mágico, pero si no eres correspondido y caes con una persona dominante y posesiva, puedes entrar en un proceso de actitudes que no hacen otra cosa que denigrarte y anularte como persona, el ejemplo claro está en la novela “La pasión turca” llevada al cine. Es decir el enamoramiento – que no el amor- al igual que otros estados puramente emocionales como el miedo, o la ira, pueden ser muy perjudicales para la salud.
    Hay un profesor de psicología y pedagogía (perdonadme si ya habéis hablado de él) que hace una aportación muy interesante del concepto de AMOR “El amor es como una historia”

    1. Javier de Culleredo, A Coruña dice:

      Muy concisa y precisa. Incluso te puedes sentir correspondido con una palabra afectuosa, con una explicación (porque la gente de la que te enamoras no estaba en un escaparate esperando que aparecieras). Conocí la parte mas imbécil del amor no correspondido hace años, me pasó a mi y le pasaba a otros, tanto hombres como mujeres utilizaban el poder de su seducción para someter al amante vencido. Si no me hubiera dado una que otra hostia o no hubiera sido un atento espectador no habría aprendido nada. No es así. Está claro que la química del amor es contundente sino no volveríamos a someternos a ella. Opino que se puede uno subir a sus sentimientos y transitar por ellos como un surfista, los mas osados gozaran del viaje en esa ola buscando ese momento mágico en el que estás dentro de ella, sabemos que muchos terminan pegandosela contra el fondo rocoso del desengaño, otros navegan disfrutando y asomando la punta de la tabla hacia el bucle, no llegan a entrar en el y cuando la ola se rompe casi llegan a la orilla de la playa encima de ella (la tabla). El peor surfista es sin duda el que no es capaz de acoplarse a una de ellas, o bien arranca tarde y la pierde o se precipita y recibe un buen revolcón. Se los ve sentados en sus tablas braceando cuando llega el momento con indisimulado desgano. Por último está el que no sabe elegir que ola coger, rema con sus brazos con olas que no son para él, son para correr con una tabla de shortboard, son para niños; se agota, se frustra y puede llegar a ahogarse en un descuido. No tengo muy claro si tendré la pericia suficiente para disfrutar de mi gran ola. Me la había imaginado, habíamos hablado de ella con los amigos, aquella chica de mi adolescencia que cortaba la respiración al pasar parecía que era el arquetipo de “la ola” que todos soñábamos con surfear hasta el final . Estás mojandote en el mar calmo y de pronto embravecido que es esta vida y de pronto la ves, es algo casi instintivo, hay muchas navegaciones pasadas en olas distintas a esta, no eres experimentado pero tienes experiencia, lo que estás viendo es diferente, tiene un brillo y hasta un aroma original, la espuma dibuja ondas con mensajes encriptados, se va alzando majestuosa, el tiempo se detiene, no te lo puede poner fácil porque ella es la gran ola, no puede dejar de subir en vertical su columna de agua amenazante, es subyugante, sientes que todo lo que nadaste hasta aquí solo sirvió para vivir este momento, si hasta tiene una banda sonora, nunca escuchaste esa música en el mar, es como si todas las ninfas marinas cantaran en un coro de soul, empiezas a bracear, tiene un ritmo diferente y no encuentras el momento de erguirte en la tabla, milagrosamente tus brazos no se cansan, cuando das una brazada en falso que te retrasa parece que ella ralentizara su ritmo, que te observa comprensiva, que te siente como su surfista predilecto, es una ensoñación porque las olas tienen su ciclo de la vida igual que nosotros ¿como puedo especular con que ella me quiere a mi para llevarme hasta la orilla vibrando en cada fase del momento?. Estoy sereno y detecto en esa belleza irrepetible mucha ternura, toda la fuerza de la naturaleza expresada en esas formas suaves y contundentes a la vez. Solo puedo decir que no puedo parar de dar brazadas y eso me pone feliz, no hay resultados, estar cerca de ella es un espectáculo irrepetible, es mi ola, si la pierdo no se si querré seguir nadando, no se si terminaré detestando el surf o me volveré un mal surfista, de los que nadan a desgano.

  3. Javier de Culleredo, A Coruña dice:

    Hola, mi teorema del amor que experimento ha sido leído y contestado con el e-mail mas hermoso que nunca recibí de una mujer, ni siquiera de la misma mujer. Me da pudor contar nada. Me abre su corazón, me cuenta todo lo que le pasa por la cabeza, su vida, sus afectos. Lo mío es relativamente “fácil”, estoy solo. La gente va construyendo y encontrando sus afectos, la gente se siente comprometida con los demás aunque no tenga un compromiso escrito o verbalmente asumido. En esa complejidad me demuestra una generosidad sin límites. No tengo nada que defender salvo a mi mismo. Es fácil. Me siento mejor que ayer, todos habéis aportado su granito de arena, hasta los más escépticos. Aprendo muchísimo en la distancia con ella y con vosotros. Gracias por la paciencia, gracias Bwana, eres un hacha, el hacha del amor.

  4. clara dice:

    Estoy enamorada de mi chico y quiero desenamorarme ya.

    La obsesión que acompaña a ese enamoramiento va a conseguir que él huya definitivamente de mi lado. Debo dar mucho miedo.

    Llevamos año y medio juntos y lo que sentimos es muy diferente, él tiene un sentimiento más tranquilo, yo abasallador y todo centrado en estar con él.

    Que se acabe mi enamoramiento o le pierdo y con él incluida mi dignidad.

    Aunque luego echaré en falta estar enamorada, lo cual es continuo en mi, cuando me desenamoro de una persona ya busco otra de la que enamorarme.

    Me estoy volviendo loca?

    1. No sabes como te entiendo…estoy pasando por lo mismo y ya vann…
      haz todo lo posible para no llamarle, queda con otros amigxs..no se dejále respirar!!!

  5. amiquemeaprendan dice:

    Titularía el post NO SOPORTO EL ENAMORAMIENTO ES UN ESTADO DE INBECILIDAD!!!

    Pues eso que no lo soporto, no puedo con el, de que va esto!! tanta hormona ni tanta… a ver sí!!, cabreadito me tiene este tema, porqué uno se pasa meses o años, flipando con la subida de dopamina y bajada de serotina, creo que por ahí andaba pululeando también la OXITOCINA. Un cóctel pero menudo cóctel. Y como no, todo el día ciegos, flipados, cieguitos de encoñamiento!!, flotando, sin enterarte de lo que tienes en frente y lo peor, que para cuando se te pasa, ¿¿¿te baja el pedal de sustancias propias??? Eh!!!

    A que sí!!!?…PEDAZO OSTIAS se lleva el personal jajajaja.. por favor, tanto flipe para después darse cuenta de lo que uno tiene enfrente que no resultaba ser lo que uno idolatraba.

    En fin yo cada día le tengo más y más manías a estas sustancias, si es que te meten unos meneos!!!, que pa cuando te quieres dar cuenta, ya estas haciendo otros que los anteriores quedaron supertocados.

    Bueno si algun@ de vosotr@s me quiere animar a que intente meterme la SOBREDOSIS, se admiten propuestas y beneficios.

    YO NO LOS ENCUENTRO!!!.

    Jajajajaja.. debe ser que en breves voy a por los 30.

    ME OLVIDABA… Ana Yánez, felicidades por tú contribución!!! jajajaja.. aunque parezca lo contrario escribiendo lo que escribo. ;p

  6. sylvia dice:

    He encontrado este corto reportaje titulado “La química del amor” de la factoría Punset. No te lo pierdas.

    MIL GRACIAS POR LAS PRECIOSAS HISTORIAS QUE COMPARTÍS.

  7. Maria Dudas dice:

    Yo quiero mucho a mi novio, con quien llevo saliendo cuatro años. Me encanta rebobinar mentalmente y recordar que los primeros meses de conocernos aquello era un sinvivir y que me revoloteaban mariposas, miles de mariposas, en el estómago. Hoy ya no me pasa, ni hoy ni hace meses ni hace años… y me pregunto: ¿por qué cuando ya has encontrado a esa persona que te complementa y sin la que no podrías estar nunca más nos resignamos o no nos permitimos el volver a sentir esas mariposas de nuevo, por lo menos mientras estamos al lado de esa persona? Es la sensación más bonita que puedo imaginar

  8. Alejandra dice:

    Maravillosas historias de amor, de desamor,de desencuentros y encuentros, definiciones, magia y ciencia, todo exactamente mezclado para que todos podamos poner nuestro ingrediente personal, en este día, impuesto pero, al que todos, mal que mal, le hacemos algo de caso.

    Mi historia, es de estas así medio novelescas, y lo más novelesco es que aún después de 30 años, dura.

    Nos conocimos a través de una amiga mía que se “carteaba” (en ese entonces los ordenadores eran cosas de pelis de ciencia ficción) con personas del mundo.
    Yo que tenía (y tengo aún) una veta muy muy desarrollada de “Susanismo” (la amiguita de Mafalda), soñaba con tener un novio, casarme y tener hijitos… Le pedí que por favor me diera unas cuantas direcciones de “hombres” (yo tenía 19 años), para poder escribirme.

    Uno de esos “hombres” (18 años) vivía en Las Palmas de Gran Canaria (yo estaba en Argentina, soy de Buenos Aires), y ese hombre fue el elegido, por la sencilla razón de que yo no sabía donde estaban las islas canarias…
    Busqué en el mapa, y dije “a este le escribo”.

    Al tiempo me llega su carta, y desde ese momento,comenzamos una relación epistolar, que no impedía que cada uno llevase su propia vida sentimental al margen del carteo tan intenso y frecuente.

    Estuvimos dos años carteándonos… era como escribir un hermoso diario secreto entre los dos… nos mandamos las primeras fotos, yo que siempre fui una acomplejada de “patito feo, y encima gordo” le mandé una foto, donde me veía a unos 50 metros del objetivo con lo cual, solo se vislumbraba una figura humana, de pelo oscuro…
    El, me mandó una foto, casi de primer plano, y creí morir, cuando lo miré, porque era una especie de réplica de “Eric Clapton, Dr House, o Barry Gibb… el de los Bee Gees, que estaba en pleno apogeo por los años 80.

    Imagínense, lo cucaracha que me sentí cuando lo vi… me dije “este tío no me va a mirar ni una pestaña”… Así que cuando me devolvió sus impresiones a la foto que yo le había enviado desde la distancia, me dijo si por favor le podía mandar una algo más cercana…
    Un trauma, imagínense… yo pensaba, este tío, súper rubio, de ojos azules, con sus gafitas intelectuales, su melena y barba, no me va a querer ni mirar…

    Pero jaleada por todas mis amigas que vivían esta relación como si fueran sus propias historias, me animaron a mandarle una más cercana…y zas! Le gusté!

    Desde ahí, las cartas se hicieron algo más íntimas, más cercanas, más amorosas… Y para hacer corto este relato, al cabo de dos años, decidí viajar a España para conocerlo. Nos encontramos en Madrid, y luego vine a Las Palmas a pasar unos días aquí. Los primeros momentos fueron desconcertantes, porque nos conocíamos muchísimo, pero no nos conocíamos nada, no sabía si iba a haber química, a qué sabrían sus besos, su olor, su cuerpo… todo era una gran incógnita.

    Pero hubo una especie de flash cuando nos abrazamos, y comenzó una relación algo complicada obviamente por la distancia.

    Yo estuve en España el tiempo suficiente como para darme cuenta de que quería tener algo con él, y a él le pasó lo mismo… Decidió ir para Argentina y ver qué pasaba conmigo (yo estaba terminando mi carrera).
    Y así fue..
    Viajó para Buenos Aires, se quedó 3 meses, y ahí sí supimos que contra viento y marea queríamos estar juntos.

    Volvió a Canarias, recogió sus cosas, se despidió de su familia que se agarraba de los pelos, ante algo que en ese momento era casi inconcebible, y se fue.

    Vivimos en Argentina dos años y medio, y en ese interín nos casamos… me quedé embarazada enseguida, y enseguida también empezó la crisis económica en la dictadura argentina, y decidimos venirnos a España, que prometía un futuro mejor.

    Y aquí seguimos… el 23 de enero de 2012 cumplimos nuestros primeros 30 años.
    Qué decir?
    Que al leer el primer comentario, yo también pensé que me quería volver a enamorar, con esa sensación de vibrar íntegramente, pero no lo consigo. En lugar de eso, siento un profundo amor y respeto por mi compañero de viaje.
    No voy a decir que todo es perfecto porque no lo es, de hecho estoy trabajando muchísimo, con el libro de Sylvia, DESEO, porque quiero reconectar, aún y a pesar de la edad que tengo, 55 años, con esa hembra que sé que soy, que sé que está, que sé que me mueve cuando de repente se despierta mi loba (recomiendo, sugiero, vivamente leerse MUJERES QUE CORREN CON LOS LOBOS)…

    Aquí les dejo, mi historia, chiquita, pero preciosa para mí…
    FELIZ DIA DE SAN VALENTÍN para aquellos que lo festejen… yo no lo necesito, pero lo comparto!

    1. jesus dice:

      Un besazo Alejandra, vieja parroquiana, me conmoviste. Sigue con tu lucha, seguro que sales victoriosa. Te lo mereces.

      1. Alejandra dice:

        Gracias,gracias, Jesús! Hermosas historias, que a veces uno deja al costadito,sin embargo son conmovedoras! Seguimos en la lucha!
        Otro besazo para vos…

  9. Silvia dice:

    Publico mi versión sin haber leído la de Tato. Me parecía lo más justo. Ahí va:
    – ¡Silvita! Arréglate ahora mismo y sal. Ya han llegado los de Barcelona y nos vamos a cenar. Así que venga.
    – Uf, ni de coña. Estoy tirada en el sofá y no salgo. ¿No era mañana?
    Ana no me contestó. En su lugar, una voz masculina me preguntó:
    – ¿Cuánto medís?
    – Uno sesenta y ocho, ¿por?
    – Yo uno sesenta y siete. Llegaré a besarte el labio inferior.
    Ana no tuvo que insistir. Ese tipo me había sacado unas risas en un viernes que se avecinaba aburridísimo, así que salí, no me arreglé porque soy muy vaga para eso, pero salí.
    Llegué tarde y fui saludando primero a los que ya conocía del grupo de chateros que habíamos ido a alguna “kedada”. Luego a los que conocía por haber intercambiado alguna chorrada por la pantalla y fui poniendo caras a los nicks. Fui saludando, besando y examinando caras mientras me acercaba a la única silla vacía.
    Supongo que me presenté o dije alguna parida; me encontré con una gamba pelada pinchada en un tenedor a dos centímetros de mi boca. ¡Bingo! el del centímetro menos. Siempre he pensado que pelar las gambas y comerlas con tenedor es de tontos y que si me la hubiera ofrecido con los dedos nos habríamos ahorrado horas de preámbulos, pero me comí la gamba. Risas, anécdotas del chat… hasta que las chicas se fueron todas juntas al baño. Esa es una de esas cosas que hacemos las chicas para cotillear, pero yo estaba muy a gusto ahí sentadita. Ante su insistencia me levanté y con una mirada clavada en mi espalda, porque culo no tengo, me fui “al fondo a la izquierda”.
    Efectivamente aquello era un “guirigall” de chicas cotilleando a más no poder; era divertido, confieso. De pronto me di cuenta de que debía preguntar: ¿alguna de vosotras se muere por el argentino? Alguna se moría, pero de eso me enteré más tarde, así que anuncié “pues pa mí”.
    La cena terminó, nos fuimos a un garito, no paramos de hablar en horas. Me contó su última relación sentimental, su separación, sus últimos años. Hablamos de política, de injusticias, de la vida, de la muerte y bebimos.
    Salimos un rato “a tomar el aire, que me ahogo” y nos sentamos en un banco. Era junio madrileño y le empecé a besar. Se dejó hacer con una tierna entrega hasta que le dije, vámonos. Siempre me reprocha que, aquella mañana, es la única mañana que le preparé el desayuno.

    1. Tato1963 dice:

      Mi pan, mi vino, mi aire

      Te agradezco los sueños, y estas noches de insomnio, y nuestros cafecitos de las siete de la mañana, en ese bar helado.
      Nuestros viajes en coches caros, en aviones de viernes, sólo por un cordero, vamos, como los ricos.
      Te agradezco manjares y estas sopas de sobre, con puré y salchichas baratas, porque veo tu cara y tu risa… serás vago.
      Te agradezco proyectos, casi todos truncados, menos el de estar juntos, que no tiene precio, ni hipoteca, ni fecha.
      Tus abrazos, tus besos, mis calzoncillos sin planchar, que madre hay una sola y justo te tocó a vos.
      Ese viejo Valero que te clava puñales, en palabras, esta Paty perdida. La vida, Marina.
      Estas ganas de estar y no poder, y estar igual, y que les den.
      El banquito que espera, para verlos pasar y nosotros mirando, sonrisa en mano.
      Ni esposa, ni toda una dama, ni novia, ni amiga…
      Te agradezco serlo todo, querida compañera.

      1. bicho dice:

        Años después, un placer, un inmenso honor, gracias!

  10. Marta dice:

    Le doy la razón a Javier… “El verdadero minuto de gloria es sentirse querido y querer a alguien”, esta sensación no tiene precio.

    He mantenido una relación de 15 años y recuerdo mis principios… Ciegamente enamorada, entregada, entusiasmada, pletórica, feliz… Y con el tiempo ver que en pocas ocasiones eres correspondida… Que das y das y nunca recibes…

    Al día de hoy, ya no estoy con esta persona i feliiiiiiiiiiizmente tranquila… Y con mis dos niños. Que me encantaría “enamorarme” pues si!!!!!!!! Porque ese cóctel explosivo de sensaciones es genial…!!!!

    Viva el amor mientras dura!!! Feliz San Valentín!

  11. Magnífico artículo , pero para mí hoy no es día de ciencias …

  12. Tato1963 dice:

    Yo no buscaba a nadie y te vi… (Fito Páez)

    La “culpa” es de mi viejo que inundó mi vida de música sin pedir permiso.

    Y entonces pasaron años, amores, polvos, ciudades, parejas estables.
    La cosa fué así:
    Quedamos con unos amigos de un chat en Madrid. Vino gente de todos lados, desde Hamburgo incluso.
    Yo acababa de separarme, tenía 36 años y, ya saben, o no lo saben, que a esa edad uno se plantea muchas cosas. ¿A qué edad uno no se las plantea? Andaba medio triste.
    Nos sentamos en una mesa larga, unos 10 por lado. Yo, zorro viejo, elegí la silla del medio del lado que daba a la pared, por eso de la mirada olímpica. Estábamos todos menos una, que no se sabía si vendría y ya estaban sirviendo los primeros. De repente un grito: ¡Silvia!
    Miré, vi y baje la vista al plato. Ya me había quedado con todo lo necesario, había que procesarlo.
    Esbelta, pelo muy negro, en coleta, ropa clara, buenas tetas, cero maquillaje. Esto último la hacía brillar más que a ninguna en ese mar de rimel, rouge y capas de polvos. Justo lo que me recetó el médico, pensé. ¿Es más alta que yo?
    Seguí con la cabeza apuntando al plato y los ojos siguiéndola a ella. Mi actitud era de cazador agazapado. Seguía pelando la gamba, despacito, era para ella.
    Ella daba la vuelta saludando a uno por uno, sin prisa. Estoy seguro, sabía que la gamba era para ella. Tiempo después (dos horas) me confesó que ya sabía cuál era su silla.
    Al fin llegó. Todo el grupo estaba pendiente de los saludos de ella, por ser la última en llegar, así que todos nos estaban mirando.
    La miré, me vio, lo tenía clarísimo. Ni beso ni ostias. La gamba a la boca.
    Menos mal que había pelado la gamba con cuchillo y tenedor. Me dijo: me la tendrías que haber dado con la mano. Repito, menos mal que no.
    Que pele las gambas con cuchillo y tenedor y duerma con calcetines son, a decir de ella, mis dos mayores horteradas. Lo de los calcetines lo más anti erótico que le ha pasado nunca.
    Después de la cena nos fuimos a tomar unas copas con todo el grupo. Un whisky salimos a tomar el aire y nos sentamos en un banco en el paseo de La Habana, en MadriZ.
    Ya estaba todo el trabajo hecho, solo faltaba dar el paso y yo no pensaba hacerlo, estaba dispuesto, como mucho, a facilitarle las cosas. Y esta chica es de las que no reculan ni para coger impulso.

    A la mañana siguiente me despertó con un café en la cama y me di cuenta de que, a pesar de acabar de separarme y haber hecho planes de latin lover barcelonés, que es dónde vivía, no quería nada de eso. Quería disfrutar de mirar esos ojitos de almendra pa los restos.
    Y acá estamos bicho, tantos años después, tantos sueños, tantas noches de insomnio, tantas risas, la niña… Soñando con un banquito, como aquel del paseo de La Habana pero frente al mar.
    Por eso digo siempre, y me acusan de chulo: yo no busco, encuentro. Gracias a la vida.

    ¡Vamos a brillar, mi amor!

  13. Bertha dice:

    Excelente la imagen. Me encanta.

  14. Bertha dice:

    Lo mejor es Enamorarse..
    Lo peor es desenamorarse o darse cuenta que el otro se ha desenamorado y uno sigue pegao a la ilusión del enamoramiento. Ahi es cuando parece que fue una fantasia.

    Me encanta Enamorarme, sólo me ha pasado una vez en la vida y lo disfruté mucho. Luego el volver a la realidad es horrorosa y conformista.

  15. Javier de Culleredo, A Coruña dice:

    Pues a mi que quieres que te diga, por más que me digan la molécula exacta, el nombre preciso, la combinación letal que me deja como un animal herido, no me sirve de nada ese dato. Es como si supiera que me estoy metiendo en un temporal con olas de 8 metros y vientos de 100km hora, me sigo perdiendo como cuando era un adolescente y ponía la cara que me imagino que ponía cuando veía a esa chica.

    Supongo que perdí ese cuerpo flexible y extremadamente delgado (que me hizo el Sex Appeal mas bajo de su categoría para los cánones de los 80). El caso es que el itinerario de mi enamoramiento cambió, es decir, me gustaba una chica, se lo daba a entender aunque no fuera mi intención, ella me daba coba o calabazas y el proceso duraba poco, porque ellas lo quisieron así. Luego yo me sentía mal, la vida no tenía sentido casi, me miraba al espejo, pensaba en dejarme crecer mas el pelo (esto también cambió mucho) no podía mas del dolor a la altura del estómago mezclado con la frustración y me refugiaba en alguna lectura o en el ensimismamiento.

    Hoy no, hoy estoy colgado a 170 km de la mujer más deseada y no se extingue la llama. Creo que ella no quiere que se apague, me cuenta cosas, sabe que la deseo, me cuenta otras, nunca contesta a mis envites pero tampoco me condena a la cura de indiferencia prolongada. Construyo y reconstruyo su cuerpo, su mirada, su olor corporal, me la imagino sin ropa, me la imagino en mi cama o tomando un café, charlando de lo mismo que chateamos pero haciendo pausas, en cada pausa nos besamos, mi lengua aprecia la suya mas delicada y jugosa, sabe al café que le preparé pero hay algo más, tiene un sabor único.

    Me siento adolescente, me siento pleno, me digo que es la química del amor. Me levanto y camino malamente como puedo, con el peso de la sobreexcitación en el cuerpo. Nos amamos y nos abrazamos, no nos cansa estar juntos el rato que nos podemos permitir juntos, yo me los permito todos, solucionamos el mundo, nos contamos éxitos y fracasos. Se levanta para ir al baño y contemplando su cuerpo delicioso, me excito como si nunca hubiera visto una mujer desnuda.

    Todo esto nunca ocurrió y no sé si ocurrirá. Pero me encanta soñarlo. Mis fantasías sexuales son mucho más edificantes que mi vida sexual real, que toooda mi vida sexual junta. La de verdad, la vivida, la que me curré (poco).

    Me niego a pensar que esto no tiene sentido, que es una pérdida de tiempo, que tengo que llegar a algo o cortar, o pasar, o dejar de maravillarme con sus cosas, sus proyectos, sus ilusiones, sus miedos y su estimado Jonny Deep. Cada cual tiene sus actores/actrices fetiches, nunca me había pasado, nunca había deseado mas a una chica de carne y hueso que a Angelina o a la Berry, a la Bellucci o a la infartante Ornella Muti.

    Lo mejor del enamoramiento es que siempre que te pega fuerte es como la primera vez, pienso que esta será la última ocasión en que me sentiré así, la ciencia dice que no, que si se junta el viento del nordeste con 18º centígrados y una luz intensa que despierte y agite el polen de las flores, será igual de intenso, que es casi banal lo que nos contamos, que sus ojos son únicos por ese cóctel letal de hormonas y sensaciones.

    Que la ciencia haga su trabajo. ¿Qué más da? Cuanto más utilitaria se hace la vida más al margen me siento. Nada tiene sentido sin ese cóctel explosivo. A mi no se me pasa y me gusta. Es cierto, algo tiene que pasarle a ella porque sino es onanismo puro y duro. El verdadero minuto de gloría es sentirse querido y querer a alguien. Algunos le llaman DESEO y Tu sexo es tuyo. Hoy discrepo porque toca celebrar la víspera del día de los enamorados. MI SEXO ES DE ELLA.

    Definitivamente estoy hasta el gorro de Cupido, que ya podría apuntar bien de una puta vez. Si le queremos cambiar el nombre a una práctica sexual determinada porque no le damos unas vacaciones a Cupido para que se haga mirar esa puntería, que si así le da al arco y a la flecha no quiero ni pensar como pone el baño cuando va a mear ese renacuajo, hago votos por reivindicar a Afrodita la diosa del amor, una chica que nació sexi, como la que me gusta a mi, la mirada sincera, dulce y seductora. Y no tengo nada más que decir.

    Por hoy… Bicos e apertas pa tooos. Que disfruten mañana o cuando toque. Que piensen que se acaba el mundo en cada encuentro porque además es cierto, se nos acaba el mundo a todos tarde o temprano. Mientras espero que llegue mi momento amoroso sublime me siento feliz por los que disfrutan e infeliz por los que no atinan ni a soñar ni suspirar por una persona especial. Es triste eso. Es mucho peor que no ser correspondido. También tuve mis momentos vacíos de sueños así que se de lo que hablo. Darle un abrazo a alguien mañana, aunque sea el guardia de tráfico que os pone la multa o el camarero que no sabe que le va caer un piropo, o el camarero que nunca le caería un gesto afectuoso porque es un amargado, identificar al amargado y darle una oportunidad para salir de su espiral de rencor y negación. Mañana es un día especial porque lo decidimos nosotros, casi sin querer lo decidimos, casi sin que nos quiera nadie.

    1. Tato1963 dice:

      Javier:
      Acabo de leer nuevamente tu post. Confieso que la primera vez lo sobrevolé, simplemente, porque estaba “escribiéndome” encima. Ahora lo aterrizé y me dió una patada en el culo que me puso en órbita.
      Me voy a guardar esto en la memoria para cuando tenga un ataque de “desagradecimiento” y no para consolarme, sino para todo lo contrario.
      Acabo de leer lo que me pasó en una época de mi vida bastante larga, afectivamente hablando, y ya no recordaba porque soy un afortunado y, cosa rara, eso a mi me hacia daño y lo he olvidado.
      Me tomaría un vino contigo, un abrazo, Tato

      1. Javier de Culleredo, A Coruña dice:

        Gracias por tu interés, mi último comentario creo que le da una continuidad o un desenlace a lo que solté aquí. El caso es que me reafirmo, me mandó el e-mail mas hermoso que nunca recibí, ni siquiera de ella. La vida se va complicando todos los días para los demás y también para mi. Mi momento triste ya lo terminé el año pasado después de una relación de 12 años. En esta “semana del amor” me encontré con mi ex y la vi mal, solo atino a pensar en mi descargo que se sentirá frustrada en una pequeña parte por mi culpa, está en la misma disposición que yo para superarse y disfrutar de la vida. El mismísimo día del amor una mujer perdió su trabajo y lo que es internet, me enteré unos minutos después de que ocurriera.
        Volviendo a la chica que se roba todos mis sueños eróticos y los que solo se llenan de ternura, me sigue explicando como tiene ordenada su vida, cosa que es generosa de su parte, donde hay otra persona por el medio. Me cuenta que el ya sabe que existo, que tienen una relación abierta, que ella tiene total libertad de movimientos. Quizás no sea sensato filtrar esto, pero es interesante conocer este matiz. Solo quiero que conozcan un detalle mas, ella se parece a mi en muchas cosas, piensa como el Javier de hace años, ocurre que yo me desfondé y ella ha realizado su vida, no ha dejado de luchar por su familia y por sus inquietudes ni un solo día, yo casi todos. En la defensa de su realización personal me atrevo a decir que se parece a mi Bwana, son las dos chicas que se llevan toda mi admiración, cada una en su campo profesional.
        La chica de mirada sincera vuela por el Face y por este blog, se siente aludida y a veces se incomoda, no deja nunca de darme su opinión sobre lo que suelto de ella, siempre respeta mis pareceres que sin querer la obligan a completar el relato de su vida. Es una persona maravillosa. Me siento querido en la distancia. Nunca ha tenido un gesto mezquino. Nunca ha dejado de darme su opinión. Me ha confesado sus debilidades. Espero que comprendan lo que les cuento. ¿Quien sabe si un día no se anima a meter la cuchara también esto?. Es muy valiente. Mientras tanto gracias a todos, a mi Bwana que la tengo frita, que ella quiere que le cuente que ya estoy llevando su libro a la práctica. Paciencia.

  16. mafalda dice:

    Gracias por todo lo que aportáis, me encanta leeros!

  17. sylvia dice:

    He encontrado una reflexión sobre el amor de la escritora Ayn Rand (autora de “El manantial” y “La rebelión de Atlas”) que me ha encantado y, por ello, deseo compartir contigo. Está en inglés, pero si no te llevas con la lengua de Shakespeare, ¿para qué están los traductores de Google y similares?
    En su libro “El manantial”, Rand afirma: “To say I love you one must first know how to say the I (literalmente, “Para decir Yo te quiero uno primero ha de saber decir Yo“). Una lectora le escribió para preguntarle qué significaba. Rand le envío una carta que puedes leer en este enlace del blog “Letters of a note”.

    Un extracto: “A person who exists only for the sake of his loved one is not an independent entity, but a spiritual parasite. The love of a parasite is worth nothing.” (Traduzco, pero soy negada para la cuestión: “Una persona que sólo existe para su ser querido no es una entidad independiente, sino un parásito espiritual. El amor de un parásito no vale nada.”)

    1. Diana dice:

      Totalmente de acuerdo, gracias por el artículo y por traernos también las palabras de Ayn Rand, yo particularmente, adoro la independencia y la fortaleza individual de mi pareja, es una de las cosas que más admiro, un saludo!!

      1. Angy dice:

        No sabia que Ayn Rand era tan conocida :O, también me sorprende leerla tocar temas de pareja, en realidad ella piensa eso en general que no hay que sacrificarse por nadie, ni por la pareja ni por la sociedad.

  18. Loquita de pasión dice:

    Tengo pareja, le quiero, me gusta mucho estar con él, pero me muero por volver a enamorarme. No pienso en dejar a mi marido, no me cabe en la cabeza esa idea, pero necesito desesperadamente sentir esa pasión una vez más. Me pregunto si sólo me pasa a mi o hay otras mujeres y hombres en esta horrible situación. Es horrible porque es un vivo sin vivir en mi…

    Ayer, dieron una película de Harrison Ford y Kristin Scott Thomas que me dejo turulata. Él se entera de que su mujer le es infiel cuando muere en un acccidente de avión con su amante, que no es otro que el marido de la scott Thomas. El tío se vuelve medio loco, no entiende nada, por qué le es infiel si se querían? La explicación viene al poco: una amiga le dice a Ford que un día se le mancho la falda y decidió regresa a casa a cambiarse. Al llegar se da cuenta de que su marido esta con otra, sale corriendo y se pasa horas desesperada hasta que se da cuenta de que ella también tiene un amante y entiende que lo que su marido busca es lo mismo que ella: un poco de pasión. Desde entonces, nunca vuelve a casa pronto sin llamar primero, porque entiende que ambos necesitan esa pasión. Se quieren, pero necesitan eso. Me sentí tan identificada.

    No sé si es porque estoy llegando a una edad en que temo que dejen de mirarme… Lo reconozco: tengo miedo de que la vida sea una cuesta abajo. Sylvia siempre habla de la importanca de vibrar… me gusta mucho lo que dice, pero no sé cómo lograrlo. ¿Qué puedo hacer? Ana Yañez, muchas gracias por el artículo, pero podrías ayudarme? ¿Qué hago?

    1. marta gonzalez dice:

      Hola Loquita de pasión, yo te puedo dar mi punto de vista.
      Después de 15 años de convivencia, te puedo decir que el enamoramiento para mi es un estado transitorio que da paso a un estado mucho mejor. El enamoramiento es precioso, es intenso, es todo lo que tu quieras pero eso no pasa se transforma en un sentimiento más pausado más tranquilo. No hay que confundir enamoramiento con pasión, eso sí se puede perder un poco por razones de la vida cotidiana, hijos, trabajo, estrés… Muchas cosas pueden hacer que no sea igual que al principio, tú hablas de una película pero no puedes pensar que lo que ves allí sea la verdad.
      Nos tenemos que fijar en nuestro día a día porque cada relación es un mundo y no hay dos iguales, puedes ver a gente por la calle que parecen súper enamorados y luego en casa ni se hablan. Yo creo que deberías aceptar que igual que no se vive el enamoramiento a los 15 que a los 40, el amor se va transformando según las necesidades a medida que una se va haciendo mayor ve las cosas de otra manera y a veces un abrazo te llena más que un beso de pasión.Pero lo importante es que aceptes para que puedas ser feliz porque si no te vas a pasar la vida esperando un imposible y te vas a perder todas las cosas buenas que te puede ofrecer.
      Un beso muy grande desde ibiza

  19. Dora dice:

    Me gusta oír hablar de la parte ‘científica’ del enamoramiento. Hace que te desengañes acerca del tan mágico y surrealista estado de imbecilidad transitoria. Todo se reduce a la ciencia… ¡qué maravilla!

    1. jesus dice:

      Felicidades por tu aguda critica de Sherry Argov. Totalmente de acuerdo que parece escrito en los años 50. Me refiero a la crítica que escribió Dora en su blog del libro. Por qué los hombres aman a las cabronas’ de Sherry Argov. Me parece muy anticuado y muy poco feminista, o machista incluso, en algunos de sus consejos. Flaco favor al intento de entendimiento mutuo.

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