Infidelidad(es)…
© Emilio López Bastos, psicólogo y especialista en sexología
(¿Por qué infidelidades? Porque cada historia es única y hay que analizarla en función de todas esas circunstancias que la rodean: edad, expectativas, madurez, hijos, mentiras, engaño, ocultación, duración, venganza, grado de control por sustancias tóxicas, insatisfacción, estilo de vida… No se puede simplificar un hecho tan complejo y que genera tanto sufrimiento emocional a quien la vive (y no solamente a quien la padece, por mucho que nos cueste creerlo). Por ello no hablo de infidelidad, sino de infidelidades.)
Cuando en consulta recibimos a una pareja que acaba de pasar por esta experiencia entendemos que esta situación puede convertirse en una aliada que nos ayude a solucionar, mejorar, completar e incluso madurar a los protagonistas y conseguir que salgan mucho más reforzados y, por supuesto, convertida la pareja en una unidad más sólida, fuerte y enriquecida. Pero no siempre es así. Muchas veces la infidelidad es considerada como lo más imperdonable que se puede vivir, más incluso que otras situaciones personales de mayor gravdedad desde el punto de vista humano que se toleran y pueden mantenerse durante mucho más tiempo, léase, por ejemplo, deudas de juego, tiranía con los hijos, falta de atención y aprecio, alcoholismo o drogas, etc.
Alrededor de la infidelidad sigue existiendo un grueso manto de doble moral. Por ejemplo, sigue siendo mucho peor considerada la mujer infiel (incluso por las propias mujeres) y en cambio los hombres son vistos casi como unos víctimas de su naturaleza biogenética de machos impulsados por la testosterona a la siembra indiscriminada de sus semillas (¡y olé!).
También mitos y creencias muy erróneos que no consiguen otra cosa que aumentar el nivel de sufrimiento cuando alguien vive una infidelidad, como vivir convencido de que quien está enamorado tendría que estar completamente satisfecho con la pareja, tendría suficiente con ella, no sentiría atracción por nadie más, que el deseo sexual es espontáneo como el hambre, etc.
Cada vez más nos encontramos también con una excesiva identificación entre el amor y el enamoramiento que se experimenta en los inicios de una relación. “No estoy seguro/a de si siento por mi pareja lo que se supone que debería de sentir” es una expresión que se está haciendo muy habitual y que se produce principalmente por esa confusión que genera el modelo de amor-pasión. Esto conduce muchas veces a la duda cuando nos encontramos que alguien de fuera sí nos lo hace sentir y nuestra pareja no.
Existe otro aspecto que está resultando muy novedoso y que conocemos por el término de neofilia. Unido a la búsqueda de sensaciones intensas y a la poca tolerancia a la frustración nos encontramos con un perfil de persona que cae fácilmente en la necesidad de experiencias nuevas que a corto plazo dejarán de hacerle sentir satisfecho y lo lanzarán de nuevo a la búsqueda.
La excesiva dedicación al trabajo, los horarios excesivos y sin casi tiempo para dormir, las dificultades en la comunicación, la elevada tendencia a convertir el día a día en una rutina centrada en la televisión, el ingreso de la mujer en el ámbito profesional y un largo etcétera de condiciones que han ido cambiando en la última década hacen pensar que sería necesario un replanteamiento acerca lo que se espera de una relación y cómo vivirla si lo que se pretende es mantener el modelo de pareja monógama estable.
No creo que exista un problema en la infidelidad (es un hecho que acompaña al ser humano a lo largo de la historia desde que se estableció la pareja como modelo de convivencia) sino que la sociedad evoluciona de tal forma que mantiene unos ideales que están entrando en un serio conflicto con el sistema de vida al que nos somete (los estudios sobre índices de infidelidad están ahí).
Lo que siempre sucede es que se necesita dar una explicación racional a una infidelidad y que las reacciones no siempre suceden como en principio se podrían esperar. Suele ser más fuerte la mujer en estas circunstancias y muchos hombres derrumbarse inmediatamente, pasando de alfa dominante a “maduro receptivo”, ya que en el fondo sí tienen miedo de que ellas se puedan enamorar de otro (más allá de que se lo pasen mejor en la cama con él).
En otras ocasiones una infidelidad ha servido como revulsivo para la relación, aunque la pareja no se haya enterado (“no sé qué le habrá pasado pero últimamente está mucho más cariños@, atent@, amable …) y no necesariamente por sentimiento de culpa sino por sentirse realmente más cercan@ a la pareja.
Si alguien ha pasado por la experiencia de haber sido infiel es importante que analice las causas, que profundice en las razones y también en muchos casos que se conceda el beneficio de ser human@. Y a quien la ha padecido, lo mismo.
Y, por último, hablando de la infidelidad femenina, mucho menos comprendida y conocida, os recomiendo ¿Por qué somos infieles las mujeres?. Su autora, Gisela Runte, realiza una valiente reflexión sobre la misma.
Hola,
El viernes pude leer, finalmente, todos los comentarios y vi que en la mayoría de ellos aparecía el dolor: el de la persona infiel, el de la persona que recibe la infidelidad… sentí mucha lástima y me dió pena que algo tan hermoso como puede ser el amor produzca de rebote ese sufrimiento.
Bueno, a tod@s aquell@s que sufren de un modo u otro, muchos ánimos para llevarlo bien y para que hagais lo que REALMENTE teneis que hacer, cada un@ sabé lo que es. Que nadie se lo tome a modo de crítica, en ningún caso va por ahí.
Buen miércoles.
Nena,
Te entiendo perfectamente y comparto tu situación.
Y me reitero en mi opinión de que quien sufre por una infidelidad es porque mezcla el sexo con los sentimientos, y ahí sí es dónde empiezan las complicaciones.
Saludos!
Wizz
Mira que se puede decir es un punto de vista de muchos y aquellos que lo han vivido podemos decir solo una cosa, tu buscas a la pareja, la amas, te entregas, das todo de ti, de tu mundo, amistades, compartes, crías hijos y amas verdaderamente, pero qué pasa cuando esa persona dice es que te engañe porque siento que algo falta y te lo dice y lo llevas a cabo lo cumples y vuelve a caer entonces me pregunto quien esta mal en la fidelidad??? Saludos chao
Hola a tod@s!!!
Ante todo deciros que siento no poder leer todos los mensajes, que seguro son super interesantes. Aquí va mi opinión.
Si hablamos de infidelidad entonces hay que relacionarlo con la no existencia de un “pacto” con la pareja, o sea… “cuernacos al canto”. Y eso está muy mal hacerlo, caca-caca.
Hasta cierto punto, puedo entender que se perdone una infidelidad por que estoy cansado de ir al crwising en busca de chicos y la verdad es que emocionalmente no me aporta nada, bueno como mínimo de positivo; si no todo lo contrario, a veces termino con un mal rollitoooo. Entonces entiendo que al no haber implicacion afectiva pués la cosa sea pseudo-perdonable, si no es reiterativa. Pero bueno, si yo fuera la persona cuerneada… buffff, pués no sé si realmente podría perdonar.
Creo en la pareja, en una relación cerrada. Y pienso que si ya liarse con alguién a quien tienes estima, te da cariño, etc. es de lo más bonito y emocionante que hay (como es mi caso desde hace un par de años, más o menos, él otro chico tiene novio y son pareja abierta), pués ya no me imagino como tendría que ser con aquella persona a la que QUIERES, con la que compartes de todo o casi todo.
Desde mi punto de vista no creo en las parejas abiertas, ¡¡como mínimo al inicio de la relación!! Pero como nunca se puede decir “de este agua no beberé”, lo mismo resulta que la cosa funciona porque hay otra base más potente y profunda, como puede ser la lealtad a la otra persona, el día a día de la convivencia, el compartir lavadoras (tal y como dice el chico que os comentaba anteriormente)
Bueno, espero tener tiempo para poder leeros.
Después de leer el post y de leer todas las opiniones, creo que más que infiel, yo soy viciosa… Lo aclaro, Yo no tengo ningún problema con mi pareja, en la cama funcionamos bien, nos llevamos estupendamente fuera de ella, nos divertimos juntos y compartimos muchas cosas. Es cierto, y debo admitirlo, que la monotonía hace estragos algunas veces (creo que eso les pasa a casi la gran mayoría de la gente que lleva mucho tiempo juntas), pero nada que no podamos solucionar… Ahora bien, porque digo que más bien soy viciosa???? Pues porque después de analizar como funciona mi pareja y el día a día, he llegado a esa conclusión y me hago a mi misma una pregunta ¿por qué si todo en casa funciona bien yo busco sexo en otras personas? Creo que puede ser puro vicio o aburrimiento por todas las horas que paso sola al cabo del día… y algo muy importante, no me siento culpable por ello después de… ¿qué me decis?
No se si es por vicio o por aburrimieno, de lo que estoy convencido es que la relación no funciona al 100% como aseguras, es un tema de “conciencia” lo que la hace sentirse bien aun siendo infiel, pero me cuesta creer que la relación de pareja es fantástica..
Pues creelo, mi relaciòn de pareja es buena, no digo perfecta porque perfecto no existe nada, pero la verdad que nos complementamos muy bien, (y cuando digo “complementarnos” lo hago en lo mas extenso de la palabra, osea que en todo) quizas pueda ser que el problema lo tenga yo y que eso que llamas “conciencia” sea debido a que posiblemente carezca de ella……es cierto que no me siento culpable, simplemente lo disfruto, no lo busco, nunca, pasa el tren y yo me monto en el, sin más…….a lo mejor tengo que entonar el mea culpa, porque me gusta demasiado gustar, seducir y jugar a juegos que no deberia y al final terminas donde posiblemente si tuviera esa “conciencia” no terminaria……Creo que si, que es mas a la cantidad de horas que paso sola lo que me lleva a “disfrutar de estos placeres”?…………
Admito que una vez entra ese hombre con el que convivo me olvido de todo o demas para ser él el unico centro de atención……
Hola, tengo una duda (y no te juzgo, quiero comprender la situación): ¿El lo sabe? ¿El es “vicioso”también? A mi me parece perfecto que disfrutes de tu sexualidad. Yo no sería capaz de compartir a la chica que más quisiera con otras personas. Supongo que soy “carca” en estos aspectos.
Monogamia, ¡esa es la cuestión! Se nos educa para que sigamos “el camino correcto” y ese camino es encontrar una pareja (preferiblemente del sexo opuesto) y una vez que encuentres la “adecuada” renunciar a la sexualidad fuera de la pareja, tener ojos solo para esa persona, bueno, ojos, manos, labios, incluso pensamientos y por supuestísimo genitales, solo para esa persona y serle fiel por siempre jamás.
Pero lo cierto es que esta es solo una opción, ni mejor ni peor que otras, simplemente no es la única opción. Queda implícito que es la única posibilidad que existe, al menos la única posibilidad moral, todo lo que no se ciña a estas reglas, es inmoral, vicioso, perverso, raro… Pero entonces, ¿qué pasa? ¿por qué somos infieles? ¿por qué esa necesidad de buscar a otras personas en casos como este, en el que la relación va bien en todos los aspectos?
Personalmente pienso que todos tenemos derecho a elegir que caminos seguir en nuestra vida, y por tanto en nuestra sexualidad. No se trata de buscar un motivo, un por qué a ese deseo que tienes de tener relaciones con otras personas, no se trata de saber si es vicio, soledad, falta de conciencia, si algo falla en la relación… Se trata de ser críticos constructivos de nuestra propia relación, de cuestionarnos cómo funciona y cómo queremos que funcione, de pensar si realmente vivimos nuestra propia relación o la que se nos ha impuesto… ¡Abrir la mente, ampliar el campo de visión!
Ahora bien, yo solo hablo de tipos de relaciones, y mi opinión es que puede haber tantos tipos de relaciones y con tantos modos de vivir su sexualidad como tipos de personas, y todas pueden ser igualmente aceptables. Pero otra cosa diferente es el tema de incumplir el acuerdo implícito de fidelidad mutua. Aunque como dice Emilio, cada infidelidad es una historia particular y cada infiel tiene un motivo diferente para romper ese acuerdo…
Interesante situación que yo comprendo perfectamente y creo que es posible. A Javier de Culleredo yo le diría que yo sí sería capaz y preferiría que me lo dijera.
Acaban de estrenar mi cabeza poniéndomelos después de muchos años de casado.
Cierto es q merecido lo tengo porque yo lo he sido todas las semanas, pero aunque suene un tópico machista no es igual.
Ella , se pilló por el, aunque el “amigo” no quería nada serio , pero ella insistía e insistia , tanto q dejo de lado a hijos, familia, trabajo, y por supuesto a mi. Que se encoño para decirlo rápido y claro. Cuando dicen q las mujeres son infieles de corazón y no solo quieren sexo, por lo menos en este caso así fue…. Durante esos meses era obvio q algo ocurría , pero ante mis preguntas, insinuaciones sobre si pasaba algo q me tuviera q contar , no solo negaba q ocurriera sino q me hacia a mi responsable del mal ambiente que se respiraba. Esto ocurrió bastante tiempo , durante meses negaba lo evidente y le daba igual, nuestra relación, nuestros hijos, nuestro entorno… Tanto llego tensar la cuerda q mentía a sus íntimas amistades sobre mi comportamiento hacia ella o los niños, con el único fin de hacerme responsable de las discusiones, y faltas de respeto q ambos tuvimos durante ese tiempo.
Como nada se puede ocultar eternamente, un día tuvo q reconocer lo evidente , q fue infiel durante 3 o 4 meses y otros 4 posteriores q al estar ella “pillada” , andaba detrás de el, suplicando nuevos encuentros a lo q él nunca accedió.
Sinceramente , no soy quien para juzgar los actos sexuales, porque ya he dicho q no soy quien para dar ejemplo ni poder enjuiciar a la mujer que amo por algo q yo hacia semana tras semana. Lo que si me indigna ha sido la falta de sinceridad , de nobleza, de amor a su familia pq todos sufrimos en aquellos meses, y no fue capaz de parar, cambiar de actitud, tener una conversación mirándonos a los ojos como yo la pedí millones de veces, q no perdiera al amigo nunca , q no perdiera al padre d sus hijos, aunque la pareja ya no existiera.
Este comportamiento tan cruel y desleal es lo imperdonable por mi parte, el resto insisto, somos humanos y nadie es perfecto.
Por alusiones y básicamente porque me da la gana 🙂
Más arriba me he referido a la moralina y me han puesto a caer de un burro, aclaremos las cosas.
Si se lee uno los post como yo lo he hecho se verá que el sentimiento de culpabilidad es lo que más se repite, el sufrimiento por haber sido malo, el dolor por esto y lo otro, joder y con perdón estoy rodeado de masocas.
Esa moralina judeo-cristiana del castigo y el sufrimiento por unas culpabilidades estúpidas entorno al sexo y las relaciones amorosas. Lo he dicho tambien más arriba, lo repito de nuevo, teneis que aprender a ser FELICES, infidelidad(es) o infelicidad(es).
Alguien que se siente infiel, incluidos los terceros en discordia, al primero que se está engañando es así mismo.
Que te gusta más otra persona, pues no des más por saco y vete con ella, no porque así harias sufrir a otro? los cojones, quien sufrirías serías tú, seguramente pierdas parte de lo que tienes ahora, pero por si no te habías enterado en este mundo no se puede tener la actitud infantil de querer todo.
La elección es muy fácil, sigues el camino de la derecha, el del centro o el de la izquierda pero no puedes saltar de uno a otro, no siempre, no sin acabar tirado por los suelos y ya de paso arrastrar a alguien más.
La opción valiente pero tambien la sencilla, repito, es elegir un camino.
La opción cobarde, la que te hará infeliz es no escoger ninguno.
Cuando hayas escogido tu camino siguelo, pero no te equivoques, cada día irás pasando por cruces y seguiras tomando caminos, y podrás mirar hacia atrás y decir estoy satisfecho de lo que he andado, a veces a sido duro pero soy feliz.
Por cierto, todo esto se aplica exactamente igual a la otra parte, si eliges seguir con quien tu consideras que te ha engañado o eliges tomar otro camino hazlo con todas las consecuencias y nunca olvides que bifurcaciones hailas, a la vuelta de casi todas las curvas, aunque en este momento no las veas.
Cerrando que me enrrollo, sed FELICES, sufrir es de tontos y hacer sufrir de cabrones.
Nota: y hoy he tenido mi descojono con una filosofa por su “profesión”…. si me leyera…. 🙂
Lucas, no tengo por mas que decirte q esto es una verdad como un templo.
Solo te ha faltado q significa romper el acomodamiento a la situación, dar ese paso q propones.
Pero me ha encantado
Ok, Lucas. Y ahora: los niños.
O sea, voy a ser valiente, venga. Sé lo que quiero, así que adelante.
Venga, siento en mis rodillas a mi niño de 8 años, al que hago el desayuno todos los días, y al que luego arropo para que duerma “cinco minutos más”, el que me enseña orgulloso los dibujos que hace, y le digo que me voy a ir de casa, porque me toca ser feliz.
Tener cojones no es tan fácil.
Hay veces en que ser feliz = es ser egoísta
Más bien todo lo contrario, si eres feliz eres generoso, eres capaz de ver más allá de tus propias necesidades sin temor, sin remordimiento porque sabes que tu felicidad hace también un poco felices a los demás y eso se nota.
Nadie ha dicho que sea fácil. Respecto a tu hijo, perdona la pregunta, es por él o es por tí? Crees sinceramente que vivir en una dulce mentira le hará menos daño el día que lo sepa? Porque tarde o temprano las cosas se saben. Que ahora tu infelicidad, los momentos tensos, si la/los tienes no se entrevén? Insisto, se sincero contigo mismo, tu sabes que es lo correcto, o eliges un camino o eliges otro. No voy a decirte cual es “mejor”, eso lo tienes que ver tú que conoces todos los pormenores.
No creo que a su hijo le afectase saber que se ha mantenido infeliz por él. Y si llega a darse cuenta… pasarán muuuchos años para que sea consciente.
No soy muy mayor, pero observo sin ir más lejos mi familia. Me juego el pellejo a que mis padres han prescindido de muchísimas cosas que les podría haber hecho felices. Y? Nada. Ellos eligieron lo que mejor pensaron que debían hacer.
Ahora bien, hubiesen discusiones y mala convivencia, mal ambiente… eso es otra cosa.
Por supuesto que una convivencia dónde ambos sean felices es perfecto, pero… eso no siempre sucede.
Posibilidades hay muchas, uno puede decidir no arriesgar, o si. Hay personas y situaciones de muchos tipos. Gente que no podría, o le costaría mucho esfuerzo vivir sola. Pues dejarlo todo por otra persona es el riesgo que corres. Es una apuesta muy fuerte al TODO o NADA. No es tan fácil, pero si es posible.
Hay que empezar por el principio, saber qué se quiere, a partir de ahí caminar…
Un ejemplo , o no .
Titulo el post : Fiel.
En la derecha un cigarrillo, con la izquierda da unas palmaditas en la cama, la cabeza semi apoyada en la pared.
– Anda quedate.
– Amo a mi mujer.
– ¿Por qué vienes?
– Para seguir queriéndola.
BahhxD
Busca fuera de casa para convencerse de que nada es mejor que lo que tiene en casa, ¿y no se queda? Juego de palabras….
Hola a tod@s
He leído muy atentamente todas las reflexiones que volcáis en el debate y me he sentido muy complacido. Siempre he pensado que vida de cada uno de nosotros es como una inmensa vidriera de cristales de colores que da como resultado una imagen única e irrepetible. Y eso es lo que he visto una vez más.
Muchas personas cuando acuden a una consulta entran con la convicción de que allí no serán juzgados, sino comprendidos. ¿No es acaso lo que todos necesitamos? En estos días, igual que ha aparecido en esta conversación, me han llegado comentarios de todo tipo, desde el que se siente aliviado al ver entendido su malestar a pesar de estar siendo el “malo”, hasta quien se siente traicionado, pasando por el tercer@ en cuestión que también se ve envuelto en un remolino muy difícil de controlar y gestionar.
A lo largo de todas estas opiniones he visto, como en otras ocasiones, que el trasfondo que existe en la infidelidad en muchos casos es el sufrimiento. Y queda claro que nadie quiere ni desea provocar(se) sufrimiento gratuitamente. Pero no tenemos más elección: hay que decidir, ya que el objetivo último de todo ser humano es alcanzar la felicidad y para ello es mejor adaptar el camino a mí y no forzarme por adaptarme yo al camino (la frase no es mía, es del Dalai Lama).
Gracias a tod@s, de corazón, por haberme dado la oportunidad de volver a estar aquí.
Un abrazo
Emilio, Gracias a ti!!.
Da mucho gusto leer vuestros post y aprender. Leer todas las opiniones, vivencias, etc… de todos los parroquianos que aquí rezamos (TODAS RESPETABLES).
A mí personalmente me ayudan a aclararme y forjarme ideas más claras y formar un mejor concepto de cada tema que se trata.
En esté caso sigo pensando que és mucho mejor ser feliz y fiel, para evitar sufrimientos, aunque creo que en el tema INFIDELIDAD(ES) no deberíamos mezclar temas como “parejas abiertas”, como en rezos anteriores se exponían, creo que no tiene nada que ver aunque no deja de ser esto una opinión.
Hagamos caso y busquemos un camino que se adapte a nosotros, será mucho más fácil.
Y repito, gracias por compartir vuestro tiempo y conocimientos.
😉
Las parejas abiertas también pueden ser infieles, es uno de los temores que existen dentro de este mundillo. Se intenta que el intercambio sera puramente sexual, pero de sexual a emocional hay una linea muy fina, depende de la situación de cada pareja, se puede llegar a traspasar con facilidad. Es más complejo de lo que a simple vista pueda parecer. Enriquecedor, más allá del puro sexo. Es… otra historia.
Creo que es más enriquecedor tener cuantos más frentes abiertos mejor, y así ir acercando posturas y puntos de vista diferentes.
Achuchón fraternal lp
Gracias por la aclaración Dulcegustosw, es lo que tiene escribir y leer, que cada uno se sitúa en su punto de vista y muchos nos obcecamos (“me incluyo”) jejeje… No lo he reflexionado bien, tienes toda la razón, jajaja… obcecado pensando únicamente en la cuestión sexual y no en la sentimental. NO VES!!, COSAS DE SENTARSE EN UNA SILLA Y VER SOLO LO QUE HAY ENFRENTE.
Otro achuchón pa tí. Muakas 😉
A veces las cosas surgen de manera tan natural… Te dejas llevar por tus sentimientos. Ya no eres casado, eres una persona que por circunstancias de la vida has conocido a alguien en un momento seguramente flojo de tu vida familiar, tu pareja oficial te deja de lado, te está abandonando como mujer, aunque sea la mejor persona del mundo… pero no te sientes deseada, amada, querida, te sientes compañera de un viaje monótono, y si encima hay problemas por todas partes debido a sus meteduras de pata la cosa se agrava. Y entonces aparece él… y está como tú o peor… y nos hacemos amigos. Durante meses cada día por el ordenador… incluso nos intentamos ayudar con nuestras parejas. Y qué pasa? El amor surge y nos conocemos en persona. Viene desde cientos de km. y ahora no quiero recordar mucho aquello, porque no estoy pasándolo demasiado bien y me duele. Pero durante unos dos años fuimos protagonistas de una historia de amor… si os digo que de película no exagero. Yo no podía marcharme de casa… circunstancias de la vida, él vivía demasiado lejos y se fue de su casa a la de sus padres. Pero la cosa no avanzaba, y yo estaba cansada de una doble vida y de vivir actuando continuamente… mentiras y más mentiras. Mi marido no se merecía tanta canallada y el sentimiento de culpa me mataba. Las cosas ya no iban tan bien, discutamos mucho por que yo no veía progresos y él no ponía más que excusas… decidimos dejarlo… amándonos como siempre. Me decepcionó, él podía haber hecho las cosas que me prometió…. y no las hizo, se acobardó. Y yo, para ver hasta qué punto estaba dispuesto a ese futuro le dije que lo dejaba todo y me iba con él allí….me dijo que no, que me acabaría arrepintiendo.
Es muy duro por lo que estoy pasando. Y me siento mala persona por lo sucedido. Yo, como ya he dicho, no podía dejar mi situación en casa por problemas que ahora no voy a contar por no extenderme. Él me pidió que esperara… pero yo no podía llevar esta vida de mentiras … y de seguir haciendo daño a alguien me dejó muy abandonada como pareja y cometió muchos errores también… sintiéndome mal por estar durmiendo con mi marido… después de haber estado con X, y de tener que hacer cosas… que solo hacia por cumplir… cuando tocaba y a oscuras para que no me viera llorar mientras… sintiendo que era una… y que le era infiel a X por hacer lo que tocaba.
Ahora debo de recomponer mi vida. Seguir con ella. No es la que quiero. No soy feliz. Y a X lo amaré toda mi vida, y él a mi. Yo lo habría dejado todo por él. Pero él decía que… eso no se podía… que hay que tener los pies en la tierra, que no somos críos.
Y yo siempre le dije que hay que correr riesgos… y que el amor se demuestra con hechos… no solo con palabras hermosas. Yo soy más valiente y más fuerte. Lo habría hecho… y ahora sé que se arrepiente pero no piensa hacer nada, piensa lo mismo… y yo me siento decepcionada y hundida.
Le echo de menos. Ha sido mi ilusión, mis ganas de vivir durante mas de dos años. Ahora que me falta… me va a costar remontar y volver a mi vida de antes.
Muchas gracias por leerme y un beso a Sylvia. Ahora entenderá muchas cosas.
Pues sí. Ahora las entiendo. Te pienso escribir directamente, pero aquí quiero dejar un comentario, por si les sirve para iniciar una reflexión a otras mujeres y, ojalá, a algunos hombres. ¿Cuántas veces habré escuchado/leído/vivido esta historia? Hombres que juran amarte, pero cuyos actos, a veces de repente y sin venir al caso, no se ciñen a sus palabras. De hecho, hoy mismo he recibido un email, perdón, dos, contándome algo parecido. Y no es casualidad, es habitual… y penoso. Caballeros que juegan al amor y luego se desdicen, se acobardan, huyen y lo visten todo de palabras hermosas: no es lo correcto, no es bueno para ti, no debemos, es un sueño pero la realidad… ¿A alguna no le suena? ¿No sería más fácil decir no te quiero o no le veo futuro a lo nuestro o no me compliques la vida, vida mía?
Tengo una amiga psicóloga que dice que ellos son más listos que nosotras y abandonan el barco en cuanto ven que hay posibilidades, para quedarse solo en el momento pasión… Tal vez…
No tengo tiempo para extenderme, tengo una cita con una buena amiga (a veces, es mucho más saludable que estar con un caballero) pero está claro que alguien va a escribir un post sobre este tema.
Veamos una mala pregunta a todos;
Te vas con otr@, sera por q no necesitas a esa persona hasta el punto de estar solo con ella.
No es mas señorial, hablar con tu pareja y decirle q no quieres ser hipócrita y q antes de estar con el resto del mundo, prefieres salir de excursión solo y sin engaños?
Llamadme antiguo, pero yo acabo de optar por esta solución.
PAPILOCO, no creo que se trate de señorío, sino de las circunstancias que rodean a cada persona. Todo depende de la situación concreta, de los motivos que llevan a tomar esa decisión, del tipo de educación recibida por los protagonistas de la historia, que será decisivo a la hora de enfrentar y gestionar el problema planteado…
No, no te voy a llamar antiguo; quizá has optado por la mejor solución para tu caso, no lo sé, aunque es lo más probable, porque nadie mejor que tú conoce el proceso que te ha llevado hasta donde estás en este momento, pero no es nuestro papel el de juez, sino el de hombrodeamigoqueaguantaloqueleechen.
Suerte en tu nueva singladura.
Gracias Javier
De verdad q para mi la forma facil seria haber aguantado y dedicarme a escapaditas.
Soy antiguo, pero es q para ella era muy injusto si lo hacia.
Asi q tome el camino dificil, volverme pobre ( separarse trae 3 gastos), de esta manera ella me odia pero Yo soy feliz.
( por mi os lo cuento, pero hasta Sylvia alucino a ratitos, no?)
Felicidades
Hola!!! Ayer fui a una conferencia de Alex Rovira y dice que no hay que decir “unas veces se gana y otras veces se pierde”. Lo que hay que decir es “unas veces se gana y otras veces se aprende”. Sali de la charla que me comía el mundo.
Un saludo
Qué bien me vendría asistir a una charla de ese tipo ahora mismo…
Yo tuve una relación de casi un año, con idas y venidas, con una chica que llevaba cuatro años con su novio. Nos conocimos en una academia y había mucha química entre nosotros.
Fue la historia más preciosa que he vivido.
Cuando les hablaba a mis amigos, y sobre todo a mis amigas, de ella, salvo contadas excepciones, todos echaban pestes de ella. Todos la ponían verde. Nadie era capaz de ponerse en su papel. Nadie hacía el esfuerzo de la empatía. Todos parecían perfectos y a salvo de que a ellos les pasase algo así. Me enfadaba y ya casi no quería nunca hablar del tema cuando me preguntaban.
Muchos prejuicios e ideas preconcebidas. Yo estaba enamorado. Era parte implicada. Pero me esforzaba por comprenderla. Por entender que no podía de un día para otro dejar a su pareja. El problema fue que permití que se acomodase. En verano, de 2010, lo dejamos. Y en octubre fui a verla a su ciudad con un regalo por su 29 cumpleaños y de nuevo volvimos a besarnos y a prometernos todo.
Esto duró hasta enero. Un día estábamos hablando de nuestra futura boda, para que os hagáis una idea, y al día siguiente el médico le dijo que tenía una enfermedad grave. Tumor en ovario. En las semanas siguientes se confirmaron las peores noticias. Ella era mi único enlace con su vida. No conocía a sus amigas ni a su familia.
Tras estar esas semanas sin verla y sin saber nada de ella, y preguntándome a cada momento como estaría y que le estarían diciendo los médicos y con ansiedad, un día por sms me dijo que era “un hijo de puta egoísta, que mi dolor era sentimental, pero que ella se estaba muriendo”. Me quedé helado.
La pedí disculpas y me encontré tan mal que necesité ir a un psicólogo durante unos meses. Desde febrero no he vuelto a saber nada de ella. Lo he superado y miro al futuro con mucho optimismo aunque de momento no he conocido a nadie que me haga sentir nada parecido a aquello. Y a través de Google alguna vez he visto que ella se ha inscrito en algún proceso de oposiciones en su ciudad, así que parece que lleva una vida normal.
Pero no he vuelto a saber nada de ella ni de su enfermedad. Nada. Y muchos días me acuerdo y pienso en como estará. O me acuerdo de un día que fui a su pueblo por sorpresa en autobús desde Madrid con un diluvio universal, y su cara al salir de su trabajo. Y los besos y caricias en su coche. Sólo fui para decir que la quería porque no se lo había dicho.
No sé si he cumplido el objetivo de aportar algo con esta historia. La he contado mal y deprisa. Pero es la historia que yo viví relacionada con la infidelidad desde el punto de vista del amante. Y no quiero volver a pasar por ella nunca. Porque se pasa muy mal aunque todo parezca tan bonito y mágico.
Después, cuando el tiempo ha pasado, hay muchas cosas dentro de ti que se quedan rotas. Y piensas que costará mucho arreglarlas. Gracias por leerme.
Una pena que haya tanto sufrimiento… pero las infidelidades no me dejan ver más allá. SOLO SUFRIMIENTO.
Lo mejor es recuperar el camino y pensar que no has perdido… simplemente que has ganado lo vivido.
Animo Llefalac
¿Entonces la infidelidad está sobrevalorada? Mi opinión es que no sabemos muy bien quienes somos, luego con los primero que somos infieles es con nuestras convicciones.Y todo en medio de un sistema económico basado en el consumo, nos ofrecemos como personas o como un objeto de consumo? Esto es tan tramposo que creemos que podemos elegir y ofrecernos de forma indefinida. Si no nos va bien no pasa nada, un poco de ejercicio, bajar esa barriga y volver a la estantería de los solteros/as.
A mi cada relación que se acaba me llena de congoja, me espanta pensar en lo poco que queda después de dejarse. El sentimiento mas intenso se diluye como un azucarillo en el café. Entonces volver a pensar en una causa común, en compartir tu vida se me hace mas cuesta arriba. La soledad es asumible como opción, no como algo irremediable.
Nadie me educó para asumir todo a lo que me enfrento, no se encajar la muerte, el afecto a plazos, la fidelidad y la in. Llegará un momento que me chocará que me vaya bien, que me sienta querido y que quiero, que convivir no se transforma en un callejón sin salida. ¿Porque nadie me explico que la vida era así? Por termino medio un trabajador en los EE.UU. cambia de profesión cuatro veces en su vida (laboral). Se tiene que reciclar o se queda en la cuneta. ¿Estamos en las mismas con las relaciones afectivas? ¡Es la economía estúpido! me dirá alguien, estoy seguro. Me parece importante reconocer lo que nos pasa. Por eso sigo esto. Me parece importante seguir pensando que hay que ser honesto con uno mismo y con los demás, o por lo menos no dejar de intentarlo. Me gustaría saber adonde voy así, y adonde van los demás. Aunque no lo parezca viajamos en el mismo tren. A ver que me dice la revisora, esta vez mi billete no pone el destino……..
No me engancho a los comentarios porque sino no escribo nada, me dan mucho respeto. Me ceñí al comentario inicial. Mi Bwana sabrá sopesar.
Aun no sabría explicar los motivos o las causas por las que fui infiel o por las que he sido o soy infiel a lo largo de los últimos 10 años de mi vida, con diferentes personas, en diferentes circunstancias… Ahora que miro para atrás, después de haberme juzgado y condenado hasta la saciedad, de haber asistido a terapias, de haber intentado entenderlo sin haberlo conseguido, solo puedo decir que quizás y solo quizás, en mi caso, las causas han sido la búsqueda equivocada de rellenar todos los vacíos inmensos de todas y cada una de mis frustraciones, el modo equivocado de intentar alimentar mi autoestima rota…
Para mi, ser infiel, a corto plazo me aporto muchas cosas que ya habéis comentado como mariposas en el estomago, pasión, deseo, sentirme amada y deseada todo el tiempo, pero a largo plazo me produjo ansiedad, asco por mi misma, sometiéndome a un juicio permanente muy difícil de superar. Yo nunca aconsejare la infidelidad, ni lo contrario, no juzgare ninguna de las opciones, todo es demasiado complicado porque al fin y al cabo cada persona es un mundo…eso si, apunto de lleno a lo que yo considero el problema de fondo: que poquito nos han educado para gestionar nuestras emociones, nuestras carencias y nuestros fracasos. en fin… saludos a todos y todas
Hay que ser infiel, pero nunca desleal (García Márquez dixit).
Eso no tiene premio, ¡qué lo sepas!
El otro saldrá de camino mañana.
🙂
jajajaaa… no era mi intención… Solo pretendía aportar ese punto de vista porque me parece interesante y no demasiado alejado de lo que dices por ahí arriba.
🙂
Javier, protesta.
Va apor ti!
jajajaja
No, PAPILOCO, no protesto, que igual se arrepiente… Llámame cobarde, pero yo he venido aquí a hablar de mi libro, jajajaaaa…
Amén!
Hola María,
Si, la verdad es que no tengo problema con eso. No tengo ningún tipo de remordimiento.
Muchas veces he reflexionado sobre esto y creo que es porqué es “SOLO” sexo.
No sé.. supongo que hay cosas de nosotros mismos que desconocemos hasta que por alguna razón nos lleva hasta ello.
Besos 😉
Wizz
Saludos;
creo que lo más importante pare poder mantener una relación sin tener que llegar al conflicto de como lidiar con una infidelidad es poner unos limites y ser consecuentes ellos y sobretodo ha de existir confianza y comuncación.
Habitualmente (en mi opinion) la infidelidad se produce cuando a una de las partes de la pareja le falta alguna cosa. Si a esa le parte le es más fácil buscar “esa cosa” fuera de casa que pedirla ahí hay un problema.
Puede pasar que una persona se encuentre con un antiguo amor y siga sintiendo eso. Se puede sentir amor por más de una persona a la vez.
En mi opinion si tu pareja entiende esos sentimientos que han resurgido y permite que los explores siempre dentro de los límites no es infidelidad.
En resumen si una pareja determina unos límites y tiene la sufiente comunicación y confianza para contarse lo que sienten entre ellos o hacia otras personas no tendría que existir la infidelidad (en un estado ideal).
Nunca me he encontrado con este problema y espero que si en futuro cuando tenga una relación estable pueda llevarla del modo que he intentado explicar.
HOla,
Lucas, totalmente de acuerdo con el hecho que se mezcal demasiado a menudo el amor con el sexo.
Para mi el amor es algo grande y completo que abarca mucho y el sexo es divertido y necesario y no necesariamente tiene que ser practicado con alguien a quien amas.
Yo tengo pareja estable, lo quiero y estoy enamorada de él. Me siento querida, respetada, admirada deseada y mil cosas mas.
En alguna ocasión he sido infiel, siempre ha sido sexo, solo sexo. Nunca lo he buscado, ha surgido, y no lo digo como excusa, a veces surge y dices NO y otras, por lo que sea, te lanzas.
Puede sonar fuerte pero en mi caso es así.
Sé que si mi pareja lo supiera sufriría mucho, muchísimo, por eso y porque para mi no tiene más importancia, nunca se me ocurriría contárselo.
Que pasaría si yo me entero que me ha sido infiel? Pues si es algo esporádico y puramente sexual lo aceptaría.
Otra cosa es cuando hay mas sentimientos de por medio a parte de la atracción física… entonces todo se complica y hay que analizar.
Supongo que mis palabras pueden chocar o “doler” a algunas personas, especialmente a algunas mujeres, pero para mi el sexo no está siempre relacionado con el amor y creo que todos tenemos una parte íntima que debemos vivir de forma individual aunque tengamos pareja (al menos yo lo necesito).
Aclaración: soy mujer (mi nombre no lo deja muy claro…)
1 abrazo
Hola Wizz, dices “sé que si mi pareja lo supiera sufriría mucho, muchísimo”. Yo me pregunto “¿llevas bien lo de ocultárselo?” Te lo digo porque yo me sentiría fatal y ello se traduciría en mi comportamiento seguramente.
Hola Wizz,
¿No piensas que a lo mejor a tu marido podría ser que le haya surgido la ocasión y lo haya rechazado por no hacerte daño? ¿No es más fácil hablar las cosas y pactarlo o por lo menos, si crees que le vas a hacer daño, dejar claro que no te importaría si el tuviera relaciones esporádicas?, sin necesidad de decirle que tu lo has hecho, más que nada por que me parece bastante egoísta, porque el puede ser que se esté reprimiendo por amor, porque piense en ti.
Y fíjate que ya ni te estoy diciendo que seas sincera, pero ya que le mientes permítele a el también la libertad de elegir sin remordimientos ya que tu no los tienes y eso que sabes que a el le dolería si se enterara.
Por cierto soy nueva comentando 🙂
Saludos!
La infidelidad es, para mi, el no cumplimiento de un compromiso pactado. La gran pregunta es: ¿Qué tipo de pacto los miembros de una relación? ¿Es un pacto asumido por todos tras un periodo de crítica y reflexión o es algo impuesto por la tradición? Me temo que es más frecuente la segunda situación.
Creo que un pacto es mucho más fácil de cumplir cuando uno ha participado en la elaboración del mismo y ha podido consensuar cada una de sus clausulas. Quizá no sea suficiente pero ayuda mucho.
A lo mejor deberían preguntar en las consultas si el pacto es fruto de una reflexión o de una imposición social. Y ayudar, en la medida de lo posible, a que las personas consigan elaborar uno que las implique de verdad. Todo lo flexible y con todas las excepciones que ellos decidan, sin proponer modelos ni juzgar clausulas.
También sería interesante que esos pactos pudieran ser sometidos a revisión sin provocar cataclismos. El consenso de los 18 años no tiene porque ser el mismo que el de los 50.
Así, a lo mejor, habría menos infidelidades.
Hola, Lu, que hay, espero que esteis bien y todo se vaya situando poco a poco en su lugar. Visto desde aquí, envidio más que nada que hayas decidido algo, sea lo correcto o no…
Agárrate. ¿Quieres que lo complique aún más? Esta “cita” con el psicólogo no la haré solo… es con mi esposa. Es la última de una serie de sesiones de pareja que yo mismo propuse, desesperado, cuando vi que todo esto comenzaba a suceder, en un intento sincero -si es que algo puedo calificar de sincero en todo esto- por hacer que nuestra pareja sobreviviera. O al menos por saber si debía continuar como hasta ahora.
En esta visita propondré seguir con unas sesiones yo solo. Ya se lo he comentado a mi mujer. Ella naturalmente me conoce bien; lleva muy mal que haga algo que no “controle”, máxime cuando ve que tengo dudas sobre nosotros. Y no sabe qué es lo que quiero “contar”. Yo le digo que sobre la crisis de los 40, temas diversos, dudas sobre la vida… Todo eso es cierto, pero no deja de ser una mentira más.
Al menos, eso que he decidido, no ocultarlo más. El caso es que necesito hablarlo y que alguien me ayude. No sé si se me nota…
II, me gustaría, si te parece bien y sin compromiso alguno, alguna forma de contacto contigo. Creo que nos podemos echar un cable. Sylvia sabe quien soy, puedes pedir referencias mías si quieres. Si te parece, mándale forma de contacto, msn, face, o las mil y una formas por email a Sylvia o le pides mis datos de contacto.
Un beso compi :*
Ok, enviado está. Hablamos.
First of all, Dulcegustosw me encantan tus palabras.
En este tema como siempre considero que tenemos una tendencia a mezclar amor y sexo, y seamos sinceros son cosas distintas. Por otra parte para tampoco variar la gente tiene tendencia a comerse la cabeza más de la cuenta y sobre todo a hundirse en sus inseguridades.
Vayamos por partes.
Lo primero es aclarar que son esas infidelidad(es). Es echar un polvo en un plin plan en el baño de un bar o buscar una excusa tras otra para quedar con los amigos, los tíos del curro, no hacer tus tareas domésticas, comer/cenar fuera de casa con otros, pero eso sí, de sexo con otros ni de pensamiento.
Pongamos un ejemplo más neutral, sin tanta carga “sexual” con moralina de 2 cents: la amistad. Normalmente tenemos un montón de amigos en la infancia, de esos conservamos alguno en la adolescencia y hacemos nuevos, cuando llegamos a la edad adulta quedan pocos de los primeros, algunos de los segundos y vamos haciendo más según los entornos y actividades sociales en las que nos movamos, trabajo, clubs, gimnasios, etc.. A lo largo de los años formas tu grupo de Amigos (con mayúscula) dentro de ese grupo los hay con los que haces actividades frecuentemente y a otros los ves una o dos veces al año. Bueno, ni te sientes culpable por ver a unos todos los días y a otros casi nada, ni cuando quedas con estos últimos les tienes que dar explicaciones a los primeros. ¿Cuándo surge el problema? Cuando quieres formar más de un grupo de Amigos, y el problema es el tiempo y la dedicación. Concierto o partido de fútbol, y ahora baloncesto o cine, y ya nos llamaremos cuando puedas quedar, y si, si, cuando vaya a tu ciudad te llamo (mentira). La cosa se enfría con unos y a veces acaba como el rosario de la aurora. Aplicadlo a las relaciones amorosas.
Al final una pareja (o más) funciona igual, pero con más carga de moralina que no hace más que joder la felicidad a mucha gente, ser sincero con uno mismo es el primer paso, porque el que cree que es infiel, es consigo mismo con el primero que lo es.
Si un polvo es solo un polvo o si varios polvos son solo una relación sexual o si quedo a tomar un café o mejor quedamos para el café, el cine e ir de compras o si en realidad lo que me mueve cada día es estar contigo o con otro.
Intentemos no ser infieles a nosotros mismos, y ser felices. En este mundo no hay nada inmutable y las cosas sólo las complicamos nosotros mismos.
No soporto la palabra moralina, que últimamente te usa para todo, mira si tan liberal son algunos no tengan una relación convencional, tengan una relación abierta desde el principio y así no dañan a nadie porque ambos saben a que se atienen y son coherentes con su modernidad libre de moralina. Porque mas hipócrita es quien tanto se queja de moralina y luego se casa de forma convencional y sus errores y cobardías las justifica con eso de la moralina! Menos moralina y mas coherencia!
“En este tema como siempre considero que tenemos una tendencia a mezclar amor y sexo, y seamos sinceros son cosas distintas”
Depende para quien, hay quien no puede separar ambas y otros si, cosas respetables si somos sinceros pienso. La libertad sexual no es separar afectividad de sexualidad, ni juntarlas. Es hacer lo que a cada cual mejor le parezca. Si resulta que la mayoría de personas junta afectividad y sexualidad, NO necesitan “reprogramación” para “liberarse”. Es totalmente válido juntarlas. Hay gente que no tiene sexo si no se siento querido, o que no separa sexo de amor y no es ni mejor ni superior a nadie. Espero que se le respete como ser humano de igual modo que a una persona que le mole el sexo sin vínculos afectivos se la debería RESPETAR.
Lucas callas durante semanas y luego llegas… lúcido a tope. Esa comparación con los amigos… Genial! Gracias.
En efecto, genial, y también lo de que la infidelidad más importante no está ligada al sexo sino a “…buscar una excusa tras otra para quedar con los amigos, los tíos del curro, no hacer tus tareas domésticas, comer/cenar fuera de casa con otros, pero eso sí, de sexo con otros ni de pensamiento”
Hablamos de infidelidad??? Bueno lo primero siento que por ahí arriba estéis en ese momento y caos de tormenta sentimental, duro duro!!!.., para vosotros y para los que os rodean ¿pensáis que no se entera nadie del cambio?.
La tormenta sentimental creo que se produce porque lo que experimentamos fuera de pareja nos hace ver que el tema no funciona bien o no llena lo suficiente. Aunque no es lo mismo que tener un acto sexual esporádico y que no remueva nada. Opino que no es lo mismo “meterla”, en plan disfrute, que “implicarse” y dejarla/lo dentro ¿espero explicarme?
Ese sentimiento de culpa aparece cuando el affaire perdura en un tiempo y la conexión con la otra persona cada vez es más necesaria. Y ahí es cuando se remueven de verdad las cimentaciones y toda la estructura que tanto costó MONTAR!!!!.
Y ahora voy a dar caña, a los/las infieles y a las consentidoras/es!!! Que aquí tanto monta uno como el otro.
Los cimientos se mueven, sí y sí, pero si es por una noche y si te he visto no me acuerdo, no deberían moverse tanto. Ese sentimiento de culpabilidad se puede tener pero al no repetir no creo que haya mucha vuelta de coco. Lo malo son esos infieles asentados!! Esos que por comodidad, por apego, o por el no se que… se quedan ahí, asentados en esa cómoda posición de mantenerlo todo!! Atender a familia, amigos, hijos y como no .. al affaire; ¿ATENDER? Ja-ja-ja… al final no se atiende a nada… pero a ver a ver!!! a quién queréis hacer tonto!!!? Si eso se nota, se nota y se notará, hoy en día vivimos con el tiempo tan justo que no se puede dedicar la atención a tanto!!!
Y después los/las consentidoras!!! Qué os pasa!!!!?? … y porqué seguís manteniendo la historia? Que puedes perder? El apego a tu mujer/marido? .. con el tiempo aparecerá la perdida de comunicación, la perdida de apetito sexual, la perdida de todo…
Me parece genial que se intente recuperar a la pareja, pero todos a poner de su parte y menos victimismos.
Evidentemente esté es un ejemplo quizá un poco en el extremo a lo largo del tiempo, pero coño!!! ECHARLE HUEVOSSSS y tomad decisiones. DEJAD Y SER FELICIES (“tanto infieles como consentidores”).
Y seguro que estamos pensando… Si fuera tan fácil!!, está la repartición de los bienes, la custodia, el dinero… pues eso haberlo pensado antes!!! Que más fácil que eso no hay nada.
LP, según mi opinión, estás hablando de una situación extrema y concreta. ¿Alguien cree en el acople perfecto y permanente de dos personas? Yo lo creo remoto, poco probable y casi inexistente. Es muy difícil mantener la llama viva durante 50 años. ¿Conocéis algún caso? Es posible que sí, pero la proporción será ínfima. La mayoría acabamos, tarde o temprano, acomodados con un/a compañer@ de piso. De cada cual depende querer buscarse otra llama, o lo más parecido (un apaño, no necesariamente sexual) o conformarse aguantarse sin ella y vivir cómodo con su vida. Cada cual que decida.
Si esa llama deja de existir, no es algo que le suceda a uno de los dos, se nota, se siente, no hacen falta palabras… Acaban los dos en la misma situación, falta que uno de los dos se decida a dar el paso de hablarlo, o tomar una determinación al respecto. Cada cual, es libre de decidir qué hacer, pues su vida sólo le pertenece a ellos. Si deciden tener cuernos o consentirlos… si son felices así, por mi perfecto! Si deciden meterse budistas, si son felices, perfecto! Si deciden practicar la zoofilia…
Cada cual que elija en el gran abanico de posibilidades, aquí sólo estáis exponiendo un abanico muy chiquito, y el abanico puede dar más de sí…
Hola Dulcegustosw, nada lo primero es que sí, que estoy de acuerdo contigo lo digo arriba es un ejemplo quizá extremo y también digo que cada uno haga lo que quiera pero dejando ser Feliz a los demás también.
Todos podemos equivocarnos y creo que ese derecho, pero también creo que tenemos el deber de solucionarlo, mejor o peor pero solucionarlo, y me explico, hay alguien más arriba que está hablando del sufrimiento de 8 personas, podían haber sido 2, pero 8 suena a más sufrimiento.
Por eso y en lo único que me voy a recalcar es en ese sufrimiento, porque creo firmemente que la INFEDILIDAD (es) lo único que generan son sufrimientos personales. Yo que quede claro que lo respeto todo, vamos que si lo respeto… pero sabes en lo primero que pienso, en esos hijos que sufren, y también en ese infiel, que sufre por descontando, o como no en esa otra parte la persona que sufre la infidelidad.
A resumidas cuentas Dulcegustosw, no sé si me explico, pero si está situación se produce, cojamos el TORO por los cuernos y tomemos decisiones; NO ESPEREMOS A QUEMARLO TODO, PAREJA, HIJOS, FAMILIA, ETC… ETC… Yo no sé cuál es la solución de forma general, que más quisiera para poder ayudar, pero mientras tanto igual podemos darle vueltas aquí.
¿HAY SOLUCIÓN A LA INFIDELIDAD?
PD: Lo de compañeros de piso en un futuro, creo que sería un muy buen tema a debatir en esta maravillosa página, Sylvia anótate las preguntas ¿No conseguimos formar parejas por miedo al sufrimiento? ¿estamos a la defensiva? ¿o simplemente no vivimos y disfrutamos el presente y pensamos demasiado en el futuro incierto?
Estoy totalmente de acuerdo en que en una infidelidad sufren las dos partes, por varios y diversos motivos, porque nadie es apacible ante esta situación, y es más.. añado a el/la tercero/a en discordia.
“El otro” o “La otra” se encuentran en una situación muy difícil. Ellos no están traicionando directamente a nadie pero sí pueden estar afectando a la vida de terceros. Se sienten culpables pero a la vez saben que de ellos no depende la traición. Sienten un deseo irrefutable que les lleva a sentir y vivir momentos inolvidables pero son conscientes de que eso tiene sus consecuencias… Imposible no pensar en esas terceras personas, ese marido, esa mujer, esos hijos. Pero una vez te encuentras en la situación… cuesta mucho negarte a esa pasión y amor que has encontrado. Pero las dudas ahí están, el sentimiento de culpabilidad ahí esta… Quieres gozar de tu nueva historia de amor pero los remordimientos (y algún que otro amigo) te recuerdan cada día que tu podrías ser “el/la engañado/a”. Qué haces cuando descubres que eres “el otro” o “la otra”?! Maria lo tuvo muy claro… ya os digo que yo no tanto…
Emilio y Sylvia, creo que aquí tenéis otra vía en la que seguir reflexionando… el papel de “el otro” y “la otra”, sus sentimientos (porque los tiene!) y sus dudas.
Sí, está claro. ¿Cuánta gente habrá atrapada en ese puesto?
Sirena, me parece muy interesante lo que dices acerca del papel del “otro/a”… Yo lo tuve muy claro porque, o no estaba lo suficientemente enamorada (ya que mi amor por él se esfumó como por arte de magia al saber del engaño), o sí lo estaba pero desde ese momento en que descubrí el engaño supe que jamás me iba a fiar de él, de una persona que me estuvo engañando con mentiras y más mentiras durante un año, porque amar sin fiarse del otro, como que no pueden ir a la par.
También me pesó mucho el daño que hice, sin ser consciente de ello, a su mujer e hija.
Una cosa es dañar sin saber, y otra sabiéndolo. Y aunque la felicidad de uno/a se supone que debe primar, a mi la situación que se provocó no me hacía sentir bien ni dormir tranquila, por lo que no me mereció la pena ni siquiera intentar “continuar” con él, es más, ni me lo planteé porque ¿qué se puede esperar de una persona que es capaz de llevar una doble vida?
Doble vida y mentira, MariaR.
Yo soy un mentiroso. Y me he enamorado de una mentirosa. Ella sabe que se mentir y ocultar, y ella también.
Es parte de la infidelidad, es la esencia misma.
¿Cambia eso algo?
No soy MariaR, soy Maria sólo. Como me dijo Sylvia más arriba, si esas son vuestras reglas de juego…y yo añado: y si tu conciencia te lo permite…
Te digo esto por si dejas “damnificados” por el camino, aunque no se si es tu caso II
La mentira es parte de la infidelidad, y es horrible… Ae empieza diciendo una mentirijilla y con el tiempo tu vida es una mentira.
Llevar una doble destroza psicológicamente a cualquiera que tenga corazón y sentimientos. Por eso lo mejor es tomar decisiones y acarrear responsabilidades. Nadie se merece vivir en una mentira.
Bueno, te he leído tarde, ese mismo tema sugerí yo en respuesta a Emilio y Silvia, ¿qué pasa con el tercero en discordia? (Cuando sabe que es el tercero, lo cuál no sería el caso de María que lo ignoraba)
Repasando los posts veo que en general casi nadie perdonaría una infidelidad… y sí… así es. Se considera como una traición y como tal tarde o temprano siempre se echará en cara hasta acabar destruyendo a la pareja. ¿ Qué es lo que nos empuja a ser infieles? La rutina… el sentirse ignorada/o … el idealizar a tu pareja y con el paso del tiempo ver que no es lo que pensábamos… En fin, pueden haber miles de motivos, todos causantes de que nos fijemos en otra persona o incluso que fantaseemos. No quisiera ser pesimista pero… hablando de mi caso en concreto.. pero cuando entro la infidelidad en mi relación supe de inmediato y más por el cariño que tenía a mi pareja que lo mejor era dejar correr la relación que seguir engañándole y engañándome a mi misma.
Se puede ser infiel de más de una manera. La física no es la peor de ellas. Es mucho más triste fantasear que se está acostando con otro mientras, físicamente, lo ejecutas con tu pareja. Evidentemente que puede pasar ocasionalmente pero si ocurre de forma regular, creo que la pareja está en un grave problema.
La infidelidad en ocasiones es una forma desesperada de llamar la atención de tu pareja. La tentación de darse un homenaje porque la persona que esta a tu lado te ignora miserablemente y tienes dudas de tu valía.
Yo siempre dejo claro a mi pareja que no aceptaría que me fuera infiel, y él me contesta que no lo sería porque sabe cómo pienso y, lo que no quieras para ti tampoco para los demás, ¿debo suponer que no le faltan ganas?
Detesto las mentiras, desde que un exnovio me traicionó durante un año entero, no engañándome con otra, qué va, “la otra” era yo…Nada menos que estaba casado y con una hija. Como vivía lejos de mi ciudad y nos veíamos sólo fines de semana o alguna vez entre semana, nunca tuve la mínima pista que me hubiera hecho sospechar ¡durante un año entero!
Cuando me enteré, aparte de sufrir lo que no está escrito, la historia terminó por mi parte, más no era su intención. Él quería seguir, era obsesión lo suyo…Si os contara lo que vino después, con su mujer de por medio, no me creeriais.
Evidentemente, después de esto, no toleraría que quien este conmigo comparta su cuerpo y su amor con otra, ¿lo entendeis? ¿y tu Sylvia?
¿Por qué no habría de entenderlo? Cada uno debería saber lo que necesita y quiere, poner sus límites claros y si los dos están de acuerdo… no problem!
Gracias, es lo mejor que me podias haber dicho 😉
Yo no decidí ser infel, lo viví como un destino. Si no hubiera encontrado a esa persona no creo que lo hubiera sido nunca (algo así como la frase esa “el hombre puede hacer lo que quiera pero no puede ‘querer’ lo que quiera”).
Slds
Tienes razón. Yo no lo elegí. Suena un poco raro, pero lo sentí, y lo sentí sentir, y ya está. Fácil. Sin siquiera verse.
Otro tópico, eso de que sólo se es infiel si hay sexo de por medio. Eso es otra cosa que está clara para mí. Si sólo hubiera habido sexo, yo no me sentiría así. El problema es ese, precisamente; que soy infiel porque lo siento muy por dentro. Lo soy desde el primer minuto.
Y aunque desde hace meses hayamos decidido dejarlo. Ninguno de los dos somos capaces de vivir una doble vida.
Ahí es dónde voy yo, es amar a otra persona en cualquiera de sus formas y vías posibles. Amar de amor, para MI el resto no es infidelidad.
Ya sé, os suena esto que pienso un poco bastante extraño, ajajajajaj
Y esto lo pienso así por muchas razones, seguro que muchos de vosotros tenéis cosas muy personales sobre amar, desear o fantasear con otras personas, cosa que no sabe absolutamente nadie, sólo vosotr@s. L@s hay quien se queda sólo en pensamiento, y quien pasa a los hechos. Los clubs nocturnos están siempre petadísimos, en internet se ve sexo por todas partes. Y piensan siempre que los otros son l@s infieles, no me lo creo. El infiel puede ser que lo tenga en casa ¿Quien me lo garantiza? Pues bien, no me pienso comer el tarro por la posibilidad de que sea o no. Pienso, que no necesita serme infiel, pues somos una pareja liberal, pero aún así… nunca se sabe, y tampoco me voy a ponerme a averiguarlo. Sólo le pido a mi pareja, sinceridad ante cualquier cosa, sea lo que sea. El resto… que sea feliz a su manera, que sea él mismo y que estoy aquí para que comparta cuanto quiera conmigo.
Magnífica posición Dulcegustosw
En mi caso, me dejé la vida luchando contra ello, pq era un sentimiento abrumador. Hace mucho tiempo de eso pero ahora, cuando sale este tema en una conversación me callo, no sé qué decir. Es algo q no he superado, una parte de mí sabe q hice bien y otra da gracias a Dios por haberle conocido :'(
Es cierto, Angelica, Mery, yo tampoco lo perdonaría. Pero ahora, de repente, yo soy el malo.
Como dice Silvia, nunca me he sentido peor. Y a la vez, nunca me he sentido mejor. Felicidad, ternura, conexión, mariposas en el estómago. Y culpas, vergüenzas, la razón, el compromiso. Confusión total. No sé que hacer, y no sé si voy a saberlo algún día.
No, no es tan fácil. Yo también tenía un tópico muy clarito; pero hay que vivirlo para saber la tormenta emocional absoluta que supone. Para todos, los cuatro. Mejor dicho, para los ocho, incluyendo los niños.
Pero te digo una cosa. De una cosa estoy feliz, y es de que me haya sucedido; ahora sé quien soy, para bien y para mal.
tu sabrás porque te tildas de malo, yo por lo menos nunca juzgaría a alguien por sus decisiones, o por lo que haga o deje de hacer, ya he dicho bien claro que yo NO se lo que haría, hay que estar en piel para saberlo.
Desde luego que si alguien es infiel a su pareja es porque entre ellos ya no está la xispa, el amor, el respeto y no terminaría nunca… y normalmente siempre es por parte de uno, el que engaña en este caso……… entonces porque no acabar la relación con tu pareja? independientemente de si continuas o no con tu “amante”.
Lo que si tengo claro que si alguna vez me encuentro en esta situación, que todo puede ser…. no viviría una “doble vida” no podría.. y mas si hay hijos por medio como es en mi caso.
No digo esto para ofenderte ni mucho menos, aquí hay que saber porque tienes “otra” que motivos te han llevado a ello, soy la primera en entender que si estás en esta situación es por algo, a no ser que seas un espadachín por naturaleza.
Digo que soy “el malo” sólo porque Sylvia lo ha llamado así… No siento que haya hecho nada mal. Lo que he vivido ha sido maravilloso, para los dos, eso nunca puede ser malo. De hecho, la felicidad se transmite. Pero no es tan sencillo como eso.
Entraría en detalles, pero ya me puse algo pesado en el post que puso Sylvia hace unos días… Ese de ¿Que hago, dejo a mi pareja…? o algo así.
Espadachín por naturaleza… Eso me lo tienes que explicar.
eres feliz con tu pareja ahora? a eso me refiero.. que si en verdad has sentido algo bonito, has sido feliz, y las mariposas revoloteando, con la “otra”…….si sigues con tu pareja sin sentir todo eso y más ..oye.. no se como lo aguantas……y lo de espadachín es, que igual te has encontrado con esa, que hubiese podido ser otra, precisamente porque en casa pues no estás bien, sean los motivos que sean.
Ay…
Yo no quiero hacer daño, ese es el problema. “Yo” tengo claro lo que siento, pero no soy tan egoísta para decidir sólo teniendo en cuenta lo que yo siento. El daño que puedo hacer si decido dejar a mi mujer es muy grande, para ella, para mis hijos, para el entorno. Y si decido no hacerlo, ¿que hay de mi “mala”?. No puedo decidir solo yo.
Confusión…
Pero bueno, tengo cita el día 15, ya os contaré.
Y espadachín…. Yo no lo busqué. Una circunstancia de la vida me llevó a reencontrame con quien había sido el gran amor de mi vida, a los 17 años. Y fue como si hubieran pasado quince días, y no veinte años. No “hubiese podido ser otra”…
(la cita es con un psicólogo, no con ella)
II 😉 Estoy impaciente por saber cómo te ha ido en la cita. ¿Compañero de fatigas? ¡Qué jodido es esto niño! ¡Quien me lo iba a mi a decir!
Creo que el psicolo no va a responder tú duda, y no te dará la solución de forma directa, pero si te aclara genial, ahora bien… LA DECISION ES TUYA Y LA SOLUCION TAMBIÉN. Como hijo te podré decir que prefiero dos padres separados/divorciados y felices, que dos padres compartiendo una farsa.
Suerte y cuando tú seas féliz, los demás también lo serán.
Según mi opinión ser infiel es igual a mentir o engañar a tu pareja en cuestiones sentimentales. El límite lo ponen ambos: ¿Un mensaje subido de tono, un pikito, un beso apasionado, un algo sin penetración, acto completo consumado, puro sexo, sentir amor por otra persona?
Partiendo de que mi manera de pensar es que nadie pertenece a nadie. No me gusta tener que elegir a tal persona, y vivir en un mar de límites que no te dejan respirar. Es más, cuando a una persona la dejas totalmente libre, deja de tener sentido y morbo hacer cosas “prohibidas”, eso creo que poca gente se lo ha llegado a cuestionar.
Prefiero disfrutar de la persona que ha decidido compartir su vida conmigo sintiéndose libre, feliz y en paz consigo mismo.
El amor es lo único más fuerte que el deseo, la única razón justa para resistir a la tentación.
Yo no perdonaría una infidelidad, veo el amor de otra manera, pienso que si amas a alguien sientes el dolor como propio, además por egoísmo, no volvería a confiar a esa persona y viviría en una espiral de inseguridad y eso me perjudicaría.
la infidelidad es uno de los hechos de más impacto psicológico. Un engaño conyugal es imposible de aceptar; nadie está preparado para asumirlo así de buenas primeras, porque es una traición y una de las cosas más desestructuradoras que le puede ocurrir a una persona. Es desgarrador para la persona engañada, evidentemente, la otra parte estará feliz, de momento..
Sin embargo, después de la rabia y el dolor iniciales surgen muchas preguntas: ¿puedo perdonar?, ¿nos separamos o lo reintentamos?, ¿podré volver a tener confianza en mi pareja?
Por lo que he leído en las mujeres, la primera reacción es pensar jamás voy a permitir que me sea infiel, en la práctica no es así. Hay una tendencia hacia la mayor aceptación, por un asunto cultural donde se supone que los hombres son más infieles que ellas. Algunas incluso piensan, yo sabía que alguna vez me tenía que pasar.
Cuando realmente sucede se suele reacionar de otra manera, porque la mayoría tiende a defender la familia. En un primer momento pueden golpear a los maridos, pero ni siquiera con demasiada intensidad, incluso he oído fantasías destructivas, como la de una mujer que decía yo le cortaría los testículos, les daría un baño de oro y los colocaría en el recibidor, para que cada vez que llegara a la casa se viera ahí retratado.
Yo la verdad no se que haría
Importante el ejemplo de la infidelidad en casos de una convencía tormentosa. Por mi parte debo ser muy inmadura porque hoy por hoy yo creo que no asimilaría una infidelidad. Es un tema que también he hablado con mi pareja y opina como yo. Se que no se puede decir yo nunca. Se que hasta que no te encuentras en la situación no puedes opinar. Además la posesión forma parte de mi carácter por naturaleza.
Escorpio… No creo que sea una cuestión de madurez aceptar/asimilar o no una infidelidad. Más bien creo que es una forma de ver las relaciones… De creencias. Pero, no me interpretes mal, no estoy diciendo, NI SE ME OCURRIRÍA, que quien piensa así (=cree en esa libertad de mirar hacia otro lado aún teniendo pareja) sea más maduro que quien cree en la fidelidad. Para nada. Si acaso… diría que la madurez está en decidir qué queremos/aceptamos y, lo más difícil, vivir esas creencias en consecuencia. Eso es ser maduro para mi. Y no necesariamente resulta fácil.
Hola!
Al leer este post y, antes de opinar, me pregunto: ¿qué es ser infiel? ¿basta con pensarlo o estamos hablando de consumar el “engaño”? ¿cuánto tiempo o cuántas promesas/mentiras son necesarias para que la infidelidad pueda considerarse tal? y, por último, cuando hablamos de sufrimiento ¿nos referimos al derivado del acto y sus consecuencias o al porqué que nos ha incitado a plantearnos la posibilidad de ser infieles?
Salu2;
Emilio, decididamente, creo que has abierto muchos frentes. De hecho, leyendo tu post he visto muchos e interesantes temas a desarrollar, pero tiempo habrá, o eso espero. Escribo en el mismo orden en que planteas las cuestiones en tu texto, es decir, no lo hago por orden de importancia. Conste y quede claro.
Pienso, por ejemplo, en ese Infidelidad(es), es decir, en ese (es) que la has añadido a la palabra Infidelidad. Cierto. Ninguna es igual y cada una tiene sus circunstancias… y hay veces, que hasta felicitaría a quien decide ser infiel. La de infidelidades que son de lo más comprensible. Y la que habla es Sylvia, la ser humano con corazoncito, no la que suele asomarse por aquí y siempre intenta ser muy cauta y no mostrarse demasiado para no influir (el pánico que me da hacerlo). Hablo de esas relaciones de pareja donde el sexo es inexistente, existen malos tratos, crueldad psicológica… ¿a alguien le extraña que el afectado mire hacia otro lado? Hay que tener bemoles para criticar a ese/esa infiel.
Pienso… e insisto, la pareja fiel no siempre es inocente. ¿Lo es alguna vez? Ok. Voy a suponer que a veces, pero ya escribí lo que escribí en el párrafo anterior y si hurgamos seguro que salen más cosas. Por ejemplo, se me ocurre que cada pareja negocia su relación y que cada uno de sus miembros permite lo que permite. Y si no lo hacen = acordar sus límites… ¡quejas a consumo!
Pienso en el sufrimiento del infiel. Tienes razón: no sólo es víctima el que no se ha salido de la línea. La culpa, la vergüenza, las dudas, los miedos, la contención (=no salir corriendo a los brazos del otro)… Al supuesto malo también le toca lo suyo y más si aguanta el tirón, se queda en casa y vive en silencio el sufrimiento del sueño no realizado.
Pienso también en esa situación tóxica en la que la supuesta víctima se aprovecha de lo ocurrido. Mal como suene, la de veces que ocurre y tú lo sabes. Estoy visionando a ese/esa que va llorando por las esquinas y vengándose del pérfido que osó ponerle tan hermosa cornamenta. Te perdono, no puedo, te perdono… pero mientras te voy jodiendo tanto como puedo por lo que me hiciste. Dios… ¡que crezca o le dé puerta! Cómo cuesta ser adulto.
Pienso… ¡y de la doble moral ya ni hablo! Paso un queso. Estoy hasta los zuckenbergers del temita. (Aprovecho para decir que esa expresión es mi nueva forma de decir hasta los huevos (en mi caso ovarios), porque el amo de FB me saca de mis casillas día sí día no y se merece un monumento al tocapelotas y convertirse en un taco de mi vocabulario. He dicho.)
Pienso… que de la falta nace el deseo (como explico en mi libro “Deseo”) y que cuando llevas años conviviendo con la misma persona, es difícil no echar de menos, aunque solo sea de vez en cuando, toparse con algo nuevo, caer en lo prohibido, dejarse arrebatar por la locura del enamoramiento… Opciones para torcerse hay muchas, pero cada uno sabe de qué pie cojea y los motivos por lo que es infiel… O debería. El caso es que es verdad que hay momentos en que sientes pasión por ese tipo/a que duerme contigo cada noche desde hace siglos, pero el thrill (=emoción, mariposas en el estómago) que genera lo nuevo… ¡siempre es una tentación!
Seamos más benevolentes con nosotros mismos y nuestras parejas. ¡Hay tanto fuera de nuestro círculo de dos!
Seguiría, pero ya basta de apabullar. Como despedida, ¿por ahora?, repetir una frase que siempre va conmigo e intento entender y asumir de verdad: “Him whom I love I wish to be free even from me” (Más o menos y fatalmente traducido: “Aquel a quien yo amo deseo que sea libre incluso de mi”). Difícil… pero no se me ocurre mejor amor.
Emilio, me encanta leerte. Siempre me obligas a devanarme los sesos.
Sencillamente “ERES GENIAL “
Infidelidad(es) o infelicidad(es)
Supongo que será porque veo las cosas desde mi experiencia, pero siempre que leo tu blog y se tratan estos temas acabo llorando.
Llorando por la incomprensión y culpabilización que percibo (y reconozco de nuevo que esto es personal) hacia el colectivo de “cornudos”, de forma que acabo sintiéndome “cornuda y apaleada”.
Me sorprendió gratamente hace tiempo la empatía, rapidez y calidez cuando contestaste a un e-mail que te envié cuando descubrí mi cornamenta pero cuando te leo en público siempre hay algo que me hiere.
Lo que comentas “Pienso también en esa situación tóxica en la que la supuesta víctima se aprovecha de lo ocurrido. Estoy visionando a esa que va llorando por las esquinas y vengándose del pérfido que osó ponerle tan hermosa cornamenta. Te perdono, no puedo, te perdono… pero mientras te voy jodiendo tanto como puedo por lo que me hiciste. Dios… ¡que crezca o le dé puerta! Cómo cuesta ser adulto.” y me siento atacada. No se sabe cómo se vive una situación hasta que se está ahí.
No te imaginas lo que cuesta perdonar, CONFIAR, ACEPTAR, COMPRENDER, PONERSE EN EL LUGAR DEL OTRO y ver cómo tu vida y tu corazón se convierte en una montaña rusa en la que un día perdonas porque le quieres y otra das un paso atrás porque estás sufriendo lo indecible.
Perdonadnos pues a los cornudos por no ser tan adultos como se esperaría de nosotros. Por no tener las cosas claras cuando defendéis lo poco claras que las tiene el que comete la infidelidad.
¿Para cuándo un post dedicado a nosotros? A lo mal que nos sentimos, a lo responsables, a lo culpables, a lo incomprendidos y ridiculizados…
Yo también era de esas que decían que nunca perdonaría una infidelidad y mírame, aquí estoy luchando con mis demonios…
Te aprecio Sylvia, tengo tus libros, intento aprender cada día y me asomo a tu blog para contar con otra herramienta que me ayude a recuperar ilusión, pasión y chispa con mi “infiel” pero a veces siento que no encuentro mi sitio.
Un saludo
Te escribo tal como lo siento, que quede claro, por si el orden de exposición resulta incongruente o algo suena raro.
He estado a un tris de entonar el mea culpa, pero no lo puedo hacer porque pienso lo que dije, sólo reconozco que fui muy tajante, irónica, incluso cruel, porque sólo me fije en un tipo de persona que no trago (y sé que no debería escribir lo que acabo de escribir): ¡la que va de víctima por la vida! Creo -y no lo dije en el comentario- que es lógico que si te han sido infiel desconfíes, te duela, tengas necesidad de pruebas de que eso no va a suceder otra vez, a veces seas exigente, llores, culpabilices, montes en colera, etc. Pero en mi comentario me refería a quien se queda atrapada en ese papel victimista o simplemente encuentra su razón de ser en la venganza. Y no cambio de opinión: que crezca o le de puerta a la pareja, pero no se puede construir nada con esos cimientos.
También te explico que a veces defender lo que habitualmente no se defiende (en este caso al infiel) provoca esos exabruptos (al menos en mi, porque si de algo peco es de pasión) y en eso sí que, acepto, debo moderarme. Ya me lo advierten mis amigos psicólogos: mide y no te muestres. No te muestres… Pero si todo lo que escribo lo he de medir (que lo hago y no sabes cuánto), acabaré cerrando esta web, porque si no puedo ser quien soy, el coste (en tiempo y esfuerzo, que es enorme) no me valdría la pena. Me pesa mucho el herir y está claro que lo hago a veces (aquí me llega una prueba), pero no quiero dejar de decir lo que pienso y pienso que el infiel siempre es el demonizado y ya está bien de ser tan políticamente correctos, moralistas o no sé ahora cómo definirlo.
Dicho esto, entiendo que te moleste y quieras darme una coz. La acepto, ya lo creo que lo acepto. Y con las orejas gachas.
Y ese post, se hará. Ya lo creo. Tienes toda a razón en pedirlo. Y si quieres hasta exigirlo.
Estoy de acuerdo contigo, ‘Aceptando’. Como ya he dicho, yo soy el infiel, el que incumple el compromiso, y eso debe quedar claro. Creo que lo que aquí se trata de decir es que “también” tenemos nuestro lío por dentro, pero yo, desde luego, no olvido que el más dañado es el que, además, no lo sabe, no lo vive, y naturalmente no puede entenderlo.
¿Por qué lo paso yo ahora así? Porque creo que, de veras, no lo busque de manera consciente, y ahora me siento muy culpable del daño que me temo que, haga lo que haga, va a generar esto. Lo oculte, me arriesgue, lo cuente, haga lo que haga.
Porque insisto, yo sé muy bien quién va a sufrir más con esto.
A veces pienso, ojalá ella hubiera encontrado alguien que la hiciera sentir como yo he sentido. Porque yo he vivido mi inesperada felicidad, y ahora me toca la tristeza; pero a ella sólo le va a tocar la tristeza.
Perdonad, no tengo un gran día.
Sylvia, no te midas. Se como crees que tienes que ser. Faltaría más: este es tu blog y este es tu sitio. Sólo digo que por lo que veo, yo aquí no encuentro el mío.
El problema lo tengo yo. Yo soy la que se siente atacada porque sólo veo la historia desde esta cara. La del “cornudo”, que anda que no jode que el que engaña se llame “infiel” así, con elegancia y para el colectivo engañado no haya otro nombre menos humillante. Si alguna vez ese post saliera a la luz podríamos entre todos intentar buscar otro nombre menos hiriente (“infielizado?”).
Sé que toda moneda tiene otra cara y esa es la que aquí se está defendiendo (con vehemencia, me consta). Salvo que el infiel sea un psicópata o malo por naturaleza carente de sentimientos, supongo que no resulta agradable pasar por esa experiencia. Lo sé en primera persona. Yo también fui infiel en su día (con otra persona) y varias veces. Pero en este caso la razón era otra: no le quería y, se deduce de mi comportamiento, no le respetaba.
Ahora no sé si por justicia cristiana o avatares del destino me encuentro en el otro lado y os puedo asegurar que este DUELE INFINITAMENTE MAS…no hay comparación.
Recuerdo haberme sentido una perra, una mala persona, una traidora y un mal bicho cuando engañé a ese novio. No lo pasé bien pero eso llega ni de lejos al sentimiento de ME QUIERO MORIR que me ha inundado en tantas ocasiones al descubrir la infidelidad de mi marido.
Tal es el DOLOR que una se siente incapaz de procesarlo.
Y lo peor sin duda es mirar atrás y ver que parte de tu vida ha sido UNA FARSA.
Si procede que yo de aquí ningún consejo, éste sería: OJOS QUE NO VEN, CORAZON QUE NO SIENTE.
Si por lo que sea os arrepentís de la infidelidad y os dais cuenta de que ha sido un lío mental, pero quereis seguir con vuestra pareja, no la hagais sufrir de esta manera, no se lo conteis jamás porque no se merece pasar este dolor por una decisión que tomasteis sin consultar…
Si te digo la verdad: creo que tienes toda la razón del mundo con eso de ojos que no ven… Que desee la libertad de quien ame no implica que desee saberlo todo de él. Y, en principio, creo que el infiel ha de cargar con su peso… y no pasarle el fardo al otro. Creo que ya lo he expresado en otro post, y lo dejo para cuando hagamos en de los “infidelizados”… no me parece fea la palabra. No sé qué opinaría la Academia de la Lengua.
Sólo añadir una cosa: dices que fuiste infiel y lo fuiste porque no querías a tu pareja y eso hace que me pregunte si no estarás proyectando lo que tu hiciste y el hecho de que lo achaques a que no le querías, en tu marido. No sé si logro explicarme… es decir, me pregunto hasta qué punto parte de tu sufrimiento se debe a que crees -porque te paso a ti- que ser infiel implica no querer a quien es tu pareja. Creo que sabes que se llega a la infidelidad por muchas razones… que te podrán parecer más o menos aceptables, pero no necesariamente porque no quieras a tu pareja.
Y otra cosa: ese duele infinitamente más estar en tu lado… tal vez tengas razón, pero si tu no querías a aquel hombre al que le fuiste infiel es lógico que no te doliera en absoluto, pero fíjate en lo que cuentan otros infieles aquí.
Genial, sencillamente genial, tanto lo de Emilio López Bastos como lo de Sylvia, parece que me leo a mí mismo en esa frase “Aquel a quien yo amo deseo que sea libre incluso de mi”, es talmente mi filosofía normalmente incomprendida.
“Muchas veces la infidelidad es considerada como lo más imperdonable que se puede vivir”, ciertamente, pero es necesario analizar por qué ocurre eso. Hay muchas excusas, pero pocas explicaciones.
“… la sociedad evoluciona de tal forma que mantiene unos ideales que están entrando en un serio conflicto con el sistema de vida al que nos somete…”, otra gran verdad.
“…cuando llevas años conviviendo con la misma persona, es difícil no echar de menos, aunque solo sea de vez en cuando, toparse con algo nuevo, caer en lo prohibido, dejarse arrebatar por la locura del enamoramiento…”, cierto.
Pero de lo que ninguno de los dos habláis es del tercero en discordia, ¿ese no cuenta, ese no sufre?
Se está cociendo… desde que Aceptando expreso su desazón. Emilio ha tenido y tiene mucho trabajo y eso ha retrasado el tema, pero saldrá!!!!