Sexo y mindfulness (I): otra forma de compartirse

Cuando practicamos sexo cada uno lleva su guión, sus expectativas, sus deseos y sus necesidades, y las dificultades y decepciones surgen. Romper esa dinámica no es fácil, porque vivimos en piloto automático, tropezando una y mil veces con la misma piedra. Ya lo advirtió Einstein: “Los problemas no se pueden solucionar en el mismo nivel de conciencia en el que fueron creados”. Por eso, ¿qué tal si intentamos algo muy diferente?

Esta es la propuesta: la próxima vez que te compartas sexualmente o te goces a solas presta atención a lo que sientes momento a momento, aceptando lo que venga, intentando no juzgar o querer controlarlo.

Quizás lo hayas tenido que leer un par de veces y lo reconozco: es más fácil decirlo que hacerlo. Es verdad. Lograrlo requiere de entrenamiento, mucho entrenamiento, y constancia, mucha constancia, porque hay que acallar a nuestra todopoderosa (y liante) mente. Sin embargo, cuando aprendemos a estar presentes sin pensar, enjuiciar, esperar, es decir, sintiendo, solo sintiendo, lo que es (lo que hay) en cada instante, nos liberamos… y el sexo puede pasar a un plano superior. Es difícil explicarlo con palabras, hay que vivirlo. Lo que sí puedo hacer es darte pistas para empezar a andar este camino.

Para comenzar prueba esto. Siéntate y durante unos minutos percibe tu cuerpo, sin pensarlo o explicarlo, solo sintiendo lo que hay, solo estando presente: quizás tus pies apoyados en el suelo, las sensaciones en tus piernas y tus brazos y manos, tus hombros (¿los notas contraídos o relajados?), qué sucede en tu interior (mariposas en el estómago, calor o frío en alguna parte, presión en el pecho, ¿otra sensación?)… Insisto: no se trata de describir qué sucede en tu cuerpo, sino de prestar atención y sentirlo.

Es probable que vivas de espaldas a él, salvo cuando enferma o te falla, porque, por ejemplo, no lograste nadar las 80 piscinas que te habías propuesto. Pero, ¿cómo se atreve a incordiarte? Entonces, lo metes en cama, lo medicas, lo criticas, lo que sea… Y así, no te extrañe que se te escapen la mayoría de sus mensajes. Sólo tomas conciencia cuando, según tú, te la juega. El resto del tiempo vives en el modo hacer: de acá para allá sin parar, sin pensar en lo que sucede y menos en lo que siente y, por lo tanto, sientes de verdad. Lo dicho: en piloto automático. ¿Acaso no te suena?

Algo parecido suele suceder cuando nos compartimos o automimamos: nos perdemos en la actuación y en nuestra cabeza. ¿Eres capaz de estar atenta/o y sentir lo que te hacen y haces en cada momento? Lo dudo. Más bien imagino que, como la mayoría de los mortales, te distraes, piensas, preocupas, coartas, monitorizas… Añade tu talón de Aquiles. ¿Acaso no se te va la cabeza a otra parte o te estás juzgando, midiendo, criticando o pensando, por ejemplo, tardo demasiado, o no sabe tocarme, o no voy a poder aguantar mucho, o no siento lo que debo, o perderé mi erección, o no es lo que esperaba, o no es bastante, o lo que sea que te dificulte estar presente?

Pues bien, ese “vivir en la mente” es lo que impide que disfrutemos con mayúsculas. Si lográramos estar presentes y sentir sin rumiar, sin juzgar, sin esperar, ¡aceptando lo que hay!*, momento a momento, ¡cómo cambiarían nuestras relaciones!

Y lo dejamos aquí por ahora. Este es solo el primer paso, una reflexión que espero haya despertado tu curiosidad. Ya vendrán más a lo largo de diferentes posts que iré colgando sobre la importancia de estar presente durante el sexo. No lo dudes: es la herramienta más poderosa y efectiva para mejorar nuestra vida sexual. Por ello le doy una enorme importancia  tanto en mi trabajo en consulta como en mis talleres para mujeres (en breve comienzo uno) y para hombres.

* Quizás te preguntes qué pasa si no te gusta lo que sucede: ¿acaso tengo que soportarlo? Ni mucho menos. Si no te gusta, te paras, le paras, por supuesto, pero no dejas que ese momento domine todo el encuentro.

Si quieres leer más sobre “Sexo y Mindfulness”, puedes leer la segunda entrega de esta serie en: “Llegar no es el objetivo”. También puedes buscar en la etiqueta Mindfulness posts relacionados con esta cuestión.

 

14 respuestas a “Sexo y mindfulness (I): otra forma de compartirse”

  1. Luz dice:

    Que alegria poder compartir la idea de salir de la rutina dominante follaaar y reivindicar el gusto por todo nuestro cuerpo, acompañarlo de sensaciones y emociones darle esa importancia esa magia ,profundizar y vincularnos con nosotras mismas o con otros cuerpos.Que buena idea ,que agradable sentirme acompañada para vencer las dificultades que se plantean muy habitualmente con otros que no conciben el sexo con estos criterios.Un gusto para mi ,me siento menos sola.

  2. Miguel dice:

    Dejarse llevar, dejarse llevar por las sensaciones, por el placer mismo, sin cuestionarse, pero si poniendo los cinco sentidos (vista, oído, tacto, gusto y olfato) atentos y abiertos para poder percibir al 100% lo que está pasando en esos momentos tan importantes de la vida, bien sea consigo, como Sylvia lo llama, mismo o con la pareja. El placer sexual, debe abstraerse de lo cotidiano, con todo lo que eso significa, afugias, preocupaciones o planes de futuro mediato o inmediato y concentrarse en el momento mismo, lo que a no dudarlo nos llevara a sensaciones maravillosas y finalmente redundando en una vida armoniosa y equilibrada. Sylvia, como siempre de acuerdo contigo.

  3. Claudia M. dice:

    Me encantas Sylvia, como siempre!!

  4. Paseante dice:

    Enhorabuena por el nuevo look del sitio y por ir virtiendo por aquí tus experiencias y saberes adquiridos por esos mundos. Te has apartado de los caminos habituales, corres el riesgo de descubrir cosas interesantes, como la que cuentas aquí. Efectivamente, la primera ley de Newton dice más o menos que todo cuerpo permanecera en su estado de reposo o movimiento uniforme y rectilíneo en tanto no sea obligado a cambiar por efecto de alguna acción o fuerza. Tú dices “piloto automático”. Pues más o menos. Yo creo que incluso si las cosas van bien conviene mantener una actitud vigilante, activa, innovadora, en sexo convendría decir atrevida e incluso transgresora. Pero si van mal o no van de ninguna manera, es obvio que hay que cambiar (y romper esa inercia cuesta montañas). ¿Cómo cambiar? Tú das algunas pistas. Otras las tiene que encontrar cada cual inventándose, alterando las secuencias conocidas, sorprendiendo(se), probando, atreviéndose… todo esto si hablamos de sexo y de pareja. Si hablamos de tirar palante, cuidar niños y soportarse estoicamente, entonces no he dicho nada.
    Ánimo, que esto tiene buena pinta.

  5. Malicieux dice:

    Muy interesante propuesta. Muy, muy interesante.

  6. Sílvia dice:

    Genial. Confio poder leer pronto la continución de este blog. Gracias.

  7. Sonia dice:

    Me encanta el post y seguramente los que vienen. Estoy en ese momento en el que quiero vivir más que nunca el ahora, y en cuanto al sexo, sé de sobra que mi problema hasta ahora ha sido no hacerlo. Mi mente se apodera de mí. Ya me lo dijo alguien con quién me he compartido: “piensas demasiado”. Así que bienvenida y enhorabuena por el lavado de cara. Me gusta!!

    1. Ojo vertical dice:

      Cocción lenta. Sylvia vuelve con más conocimientos y con esa pasión vocacional por compartir. Sabia y generosa. ¿Se puede pedir más? Estamos de enhorabuena.
      Gracias Sylvia y saludos a la parroquia!! Bien hallados!!

  8. Iván dice:

    Sylvia, muchas felicidades con tu nuevo hogar, y espero poder realizar con mi mujer, alguna charla con vos vía Skype. Soy ginecólogo y hago sexualidad, discípulo de Gindín, Sapetti, Tania, y Diana, pero en casa de herrero…etc…, es difícil convencer para aplicar la ciencia, jaja saludos,

  9. sumisa en potencia dice:

    Silvia… mis felicidades.. muchas.. genial este nuevo estilo web sin perder la esencia… ansío cada publicación, mucho por contar… abrazos desde Colombia

  10. Dora dice:

    Sylvia, mi más sincera enhorabuena. Como siempre, EL EJEMPLO 🙂

    Un abrazo.

  11. nórdico dice:

    Muy interesante este artículo. No solo en el sexo, aunque en el probablemente más que en otras situaciones, vale la pena intentar desconectar la mente y activar nuestras sensaciones para vivir más intenso y alcanzar una satisfacción más grande. No sé si se puede recomendar aquí un libro, pero llevando a otros campos, el libro “el poder del ahora” de Eckhart Tolle, trata exactamente de este tema.

    1. sylvia dice:

      El primer comentario de mi nueva etapa web se merece una respuesta rápida. Sobre Mindfulness hay mucho que leer, pero por simplificar:
      – John Kabat-Zinn, impulsor del movimiento, tiene varios traducidos al español.
      – “Mindfulness: guía práctica para encontrar la paz en un mundo frenético”, de Mark Williams. Si lees en inglés, te animo a que lo hagas en esa lengua, porque incluye los audios de las meditaciones guiadas. En español no se molestraon en hacerlos. ¡Una pena!
      – “Con rumbo propio”, de Andrés Martín Asuero. Aparte puedes hacerte con los audios: “Reducción de estrés basado en conciencia plena”.

      Y tienes razón, no solo mejora el sexo, afecta a todo para bien. No hay vuelta atrás cuando uno descubre sus virtudes.

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