El confesionario LXII

1. Mujer, sin edad, porque decirla sirve para caer de pleno en el estereotipo. Quien quiera, que intente adivinarlo, quien no, que se limite a pensar en ser humano. Tengo pareja y dos hijos propios, más uno de mi marido al que quiero como mío.

2. Soy básicamente hetero, pero me gustan algunas mujeres. Hay tías a las que me comería a besos, a las que me apetece comerles el coño y meterles de todo. Tías a las que quiero tratar como me gusta que me trate un hombre a mí. Esto me pasa sobre todo cuando salgo a correr y quisiera saber si a alguien más le pasa. Creo que la adrenalina que provoca correr hace que me guste todo y me vea capaz de comerme todo. Me he revolcado con muchos y muchas mientras quemaba metros. Me fijo en el culo de ellas y no me extraña que los tíos pierdan el norte por nosotras. De ellos, cuando corro, lo que me pone es su esfuerzo, lo que se entregan al ejercicio.

3. Toda mi vida ha sido una búsqueda sexual y lo seguirá siendo hasta que me muera o la enfermedad me lo impida. De ahí mi interés por este blog y todo lo que escribe y hace Sylvia, a la que conocí en uno de sus talleres y quien me rogó a que escribiera mi confesionario cuando le conté mis peripecias. Me he liado con algunas mujeres y bastantes hombres, menos de los que hubiera querido porque no hay tiempo, espacio, ni posibilidades. He amado a unos pocos, casi siempre por las razones equivocadas. Me gustaría pensar que a éstos les deje mi impronta, como alguno me la dejo a mí.

4. Mi coño y yo tenemos una gran relación. Me encanta lo descarada que es mi vulva, muy a la vista, muy grande, muy porno. Generalmente vamos al unísono, otras veces no hay manera de que nos entendamos. Me encanta masturbarme y a veces me retó para ver cuántos orgasmos tengo. Alguna vez he pensado que se me iba a colapsar el corazón. Me he llegado a meter de todo por delante y por detrás… y a la vez. He de decir que me masturbo de diferentes formas: mano, vibrador, ducha… Cuando me regalo un orgasmo o varios me siento en paz conmigo misma. Siento que se cuidar de mí misma y eso me da una gran seguridad. Otras me cabreo. Pasa cuando me toco, me destrozo el clítoris y no me da placer porque he bebido o por alguna razón oscura que esconde mi cuerpo o alma de mujer.

5. Mis comienzos fueron malos de verdad. Chicos (a esos les perdono) y hombres (a éstos no tanto) que no sabían donde estaba el clítoris, que pensaban que su polla era la hostia… A todos les expliqué lo que tenía entre las piernas y que no me bastaban. Por añadirle morbo al tema, os diré que a mi único amante casado le tuve que enseñar cómo cuidar de su señora. Llevaban más de diez años juntos y tenían dos hijos, pero ella no le gustaba el sexo y enseguida entendí la causa: el hombre no era un virtuoso.

6. Me cuesta decidir qué compartir en este confe para no alargarme, o sea que elegiré la parte de mi vida que he compartido con mi pareja, con la que tengo un pacto de libertad que se encoge o amplía según la época. Ambos buscamos que el otro tenga la libertad sexual que necesita pero eso es un casi imposible… y nos ha provocado más de una crisis y bastantes desencuentros. Era celosa hasta asustar. Él dice que no, pero no acabo de creerle. Mis celos siempre han sido mi freno: como no quería que me dañara, yo intentaba no pasarme de la raya, es decir, me retenía, no fuera que a él le diera por hacerme una mayor. Pero ahora ya no lo veo así. Si me retengo será porque me dé la gana, no por miedo a lo que él haga. Sería una imbécil si no hiciera lo que quisiera y él, otro, porque la vida es corta y no hemos venido a sufrir. Lo que no tengo claro es si quiero que me lo cuente. Por ahora, le he pedido que se lo guarde para si. Le doy mi bendición, pero que sea su historia.

7. Soy morbosa y voyeur. Creo que mucho más de lo que atrevo a confesarle a mi pareja, pero se va a enterar leyendo esto. Me va lo obsceno, hablar guarro, que me traten como a una zorra, mirar lo que hacen otros, causar dolor, insultar, que me insulten… Uno de los días que más me he calentado en mi vida ha sido viendo como le metían mano a una mujer obesa. Tanta carne manoseada, ¡qué placer! Otro fue aseándome tras follarme a mi pareja para estar limpia para el siguiente. La sensación fue maravillosa. Me hubiera tirado a siete.

8. He coqueteado y pienso seguir haciéndolo con el BDSM y me he dejado latigar, encerrar en una jaula, atar… Muy interesante, además de excitante y placenteramente doloroso. Me encantaría “saber” dominar a un tío y uno de mis recuerdos preferidos es darle con una fusta a un tío en el pene (su pareja me lo prestó para que sacara mi mala leche) y ver como se corría. Su líquido salió disparado y me mojó la mano. ¡Qué victoria! Miré a mi hombre satisfecha (cuando estoy caliente pienso en mi pareja de esa forma: mi hombre). Él, como siempre, estaba conmigo.

8. Hemos participado en tríos, recurrido a la prostitución (tanto mujeres como hombres), hecho intercambios… Me asustaba todo, pero ya poco me asusta. La imaginación te juega malas pasadas, la realidad es menos grave. Tras unas cuantas correrías he visto claro que NO todo me interesa. Me da asco la gente sin maneras, sin educación, irrespetuosa… No soporto a los hombres que no saben comportarse: una cosa es ser guarro como juego y otra ser basto de verdad. Tampoco puedo con las tías que se creen que por intercambiarse son alguien y se ríen del nerviosismo de algunos hombres en estas situaciones: muchos pierden la erección o no logran correrse por la emoción del momento. Adorables. Humanos. Y van las imbéciles y se mofan. ¡A pastar! La mayoría de las putas que he conocido (rozado) me han caído bien y las respeto. Acabo de darme cuenta de que tengo un par de amigas del gremio. Ni me lo había planteado. No es algo que me parezca definitorio. A mi no me importaría probar suerte una temporada, pero tendrá que ser en otra vida, porque tengo otras prioridades más complejas para ésta.

9. En estos momentos estoy experimentando el juego conmigo misma: estoy experimentando con el uso de la respiración, las el movimiento y el sonido (si te pica la curiosidad pregúntale a Sylvia, aprendí con ella).

10. Como diría el escritor, confieso que he vivido, pero… nada de eso es comparable a lo que mi hombre me hace sentir cuando, a solas, me dice “relájate y deja que te toque”. Sus manos son dios para mí. Su boca y su pene… ¡todo! Él me puede producir un placer que nadie más ha sido capaz. Él sigue siendo, para mi, el mejor amante de mi mundo.

Si te ha gustado leer esta historia real, ¿por qué no te animas a contarnos anónimamente la tuya? Quienes ya han compartido su confe explican que les resultó una experiencia muy enriquecedora y, en ocasiones, hasta excitante. Mi propósito es que creemos, entre todos, un archivo de historias REALES. Necesitamos un archivo así; algo que nos ayude a normalizar la sexualidad, a derrumbar falsas creencias, a descubrir y aprender… Si te animas, escribe a detodosaprendemos@gmail.com aquello que quieras compartir.

Si necesitas más información sobre cómo funciona esta sección, entra en “¿Quieres compartir tu historia sexual?”. También puedes plantearme tus dudas en el email de la sección.

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32 respuestas a “El confesionario LXII”

  1. Joana dice:

    En hora buena Cora, deberían existir más parejas como vosotros, de seguro habrían más matrimonios felices, y menos rupturas con consecuencias nefastas para todos los integrantes de la flia. Es un camino difícil y complicado porque se nos a educado para ser y estar solo con una pareja, cuando eso no es lo que portamos en nuestra genética!!! Y ya no te digo expresar y llevar a la práctica todo nuestros “bajos instintos” como lo llamarían ciertas personas. Gracias por compartir tu experiencia, no se suele ver tanta generosidad en las personas.

  2. Ricard dice:

    Definitivamente Cora eres todo lo que muchos hombres, especialmente los que rondamos por este blog, buscamos en nuestras parejas mientras se encuentran inmersas en sus insaciables preocupaciones. Bueno, todo y más. No es que lo vea excesivo, pero me mosquea un poco que tengas tanto de todo cuando yo me conformaría con una parte de todo eso.
    Mis respetos para ti y para tu pareja, que ya conoces el dicho: detrás de una mujer siempre hay un gran hombre (o era al revés?).

    1. Cora dice:

      Un gran hombre, por supuesto. Y aunque siento no haberlo sabido reflejar, no dudes que hemos tenido todo tipo de altibajos e imagino que los seguiremos teniendo, porque siempre hay cositas. No es oro todo lo que reluce.

  3. Mirian dice:

    Otra vez estoy aqui. Vuelvo a recordar que soy una chica lesbi, española pero residente en Alemania. Me parece muy bien lo que dice Cora, aunque pienso que se expresa de una forma un tanto forzada. Como si presentase una batalla en toda regla contra al temor a expresar su forma de vivir su sexualidad. Lo entiendo y la animo.
    En realidad, creo que lo que pasa con nosotras, sobre los asuntos de la entrepierna, es que hemos estado, y seguimos estandolo, muy mediatizadas por la educacion y el entorno, desde el momento que se nace. ¡Que digo! Deste antes de haber sido concebidas.
    Creo que en mi caso, me he librado bastante de esa situacion. Soy hija unica, que he recibido una educacion de padres muy liberales y que buena parte de esta educacion ha sido en paises extrajeros mas avanzados que el nuestro. Eso ha hecho, por ejemplo, que desde mi primera experiencia lesbica, a los 17 años, nunca haya entrado en el armario ni haya ocultado mi orientacion.
    Ademas, despues de dos fracasos con parejas ( femeninas), me he vuelto una fan del sexo ocasional. Me relaja, me divierte, hace que haya conocido chicas de todos los paises y culturas y, sobre todo, me hace sentirme libre como un pajaro.
    No deseo alargarme mas, decir solamente que tengo frecuentes relaciones con chicas casadas, con y sin hijos, de edades entre los treinta y pico y cuarenta y tantos, teniendo todas un patron comun: desean salir a la superficie desde una especie de asfixia sexual en las que ha transcurrido su vida.
    Me encantas, Cora. Un cariñoso besito.

    1. Paseante dice:

      Admiro tu lucidez y tu libertad. Pero bien sabes que no está al alcance de cualquiera. Habrá muchas mujeres (y hombres) que justificarán su falta de deseo, su indiferencia sexual, sus malas experiencias, sus comportamientos en general en este campo, con vehementes argumentos sobre sus convicciones, verdades, experiencias, decisiones, etc. No van a reconocer que son víctimas de sus miedos, ignorancias, prejuicios, educación, etc. No creo que haya una manera buena y otras malas de sentir y vivir el sexo, pero sospecho que no querer y no disfrutar el sexo es una mala manera de engañarse y, en definitiva, de vivir.

      1. Mirian dice:

        Sé que lo que voy a decir, puede generar polémica, pero personalmente creo que ello no le quita veracidad.
        Me parece que hoy, al menos en el mundo occidental, las cadenas, en cuanto a sexualidad se refiere, nos las ponemos nosotras las mujeres. No queremos romperlas porque nos da miedo salir de la zona de confort en que nos encontramos instaladas y, para justificarlo, culpamos a nuestra educación, a la sociedad y a quien sea necesario.
        En tiempos de nuestras abuelas, existía algo parecido en lo que se refiere a los estudios. Se aceptaba que la mujer tenía que aprender a hacer las tareas del hogar y a nadie se le ocurría intentar ser una universitaria.
        Afortunadamente, nuestras madres rompieron esas cadenas y hoy existen tantas universitarias como universitarios, sin que el mundo se haya hundido. Ellas salieron de la zona de confort y hoy es algo cuya normalidad nadie cuestiona.
        Creo que este razonamiento es aplicable a la vida sexual nuestra. Yo ya lo hago y nadie me ha mordido.

        1. Paseante dice:

          Hola Mirian. Comparto tu valiente comentario. Simplemente añadiría que muchas mujeres ni siquiera culpan a la educación, la tradición, etc. Creen que es su propia elección, sus (no) deseos, no una imposición externa. Si ya es triste ser víctimas, más lo es justificar tal condición. Negando la condición, claro, no la realidad.

  4. Javier dice:

    Enhorabuena por lo que cuentas y como lo cuentas,me ha gustado leerlo.Siento discrepar un poco en eso de que las féminas parecen estar un poco menos interesadas en el sexo que nosotros.Debo ser un tío muy afortunado por haberme encontrado con mujeres activas sexualmente y que sabían disfrutarlo.Creo que muchas veces lo que falta es comunicación para exponer como enfocar el sexo dentro de una pareja.

  5. Marlyn dice:

    Bueno una aventura apasionante ¿No?
    Me ha encantado leerlo además de excitante a la vez y me ha animado muchísimo a contar también mi experiencia.
    ¡Así que me pondré a ello!
    Muchas gracias por compartir estas experiencis y por esta sección.

    1. sylvia dice:

      Si te apetece hacerlo, envía tu historia a detodosaprendemos@gmail.com

  6. Luis dice:

    Ufffff, sin duda, para mí, el mejor confesionario de mujer que he leído. Eres fantástica, Mujer sin edad, ojalá al menos el 50% de las mujeres fueran la mitad de fantásticas que tú. Como bien dices, has vivido y estás viviendo, pero como hombre, me encantó el final donde pones a tu hombre por encima de tantas maravillas, porque sin duda se lo merece. Qué envidia le tengo. Suerte, ojalá pasen muchos años más sin que te ocurra ninguna de esas dos cosas que te impedirían seguir en la búsqueda y disfrutando de tu libertad sexual a tope. Un beso.

    1. Cora dice:

      Espero saber adaptarme a los achaques de la edad, pero mi escrito tal vez da una imagen equivocada, demasiado positiva, porque no he perdido el tiempo explayándome sobre los malos rollos o malos momentos y esos también han sido unos cuantos. Pero sí, en general, estoy contenta. No me lo perdí ni pienso perdérmelo.

      1. Luis dice:

        Equivocarse también forma parte del aprendizaje y de la experiencia. El que no se arriesga no cruza la mar, es decir, para conseguir buenos momentos hay que pasar a veces por algunos malos.

        1. Cora dice:

          Tienes razón pero algunos momentos han sido terribles. Con el tiempo logras matizar lo malo, pero sé que cuando sucedieron fueron muy malos. La edad te hace más fuerte pero de joven todo es más visceral.

  7. Maria dice:

    Una vida sexual libre. Antes de eso,hay que liberar la mente, desarmar los prejuicios, soltar las manías de nuestro cuerpo si las hay, permitirse ser, sentir y estar sin pensar. No es tarea fácil. Pero me encanta ver que hay gente que se esfuerza por encontrar este tipo de libertad. Muy fan de todo lo que nos has explicado. Comparto bastantes enfoques. Gracias

    1. Cora dice:

      Me alegro de que hayan mujeres que lo vean así. Tenemos que correr la voz, por eso me anime a escribir. Gracias.

  8. Sergio dice:

    Eso es vivir tu sexualidad, otros nos pasamos la vida intentándolo…..

    1. Cora dice:

      Exactamente igual que yo. Solo intento vivirla. A veces con acierto y otras con pesar. Creo que he causado una idea equivocada. Igual me pasé de optimista.

  9. voyeur dice:

    Enhorabuena.
    Eso es vida sexual completa y no lo mío.
    Adelante y sigue así.

  10. Hombre enmascarado dice:

    Buenos días, veo que no es preciso imaginar que existe una mujer así, liberada física y psíquicamente. Es de agradecer, y leyendo el confesionario nos liberamos un poco más los demás. Enhorabuena…

    1. Cora dice:

      No me considero una mujer liberada, como mucho una mujer que se plantea ciertas cosas y quiere exprimirse un poco más. Pero NO soy una mujer liberada. Ojalá me importaran menos ciertas cosas.

  11. Paseante dice:

    ¡Qué mujer más interesante! Deje su ADN en el blog para que Sylvia encargue su clonación.

    1. Nina dice:

      ¿No crees que todas las mujeres podrían llegar a ser muy interesantes si se les diera y si se dieran la oportunidad? Cuando no es la sociedad quien las constriñe son ellas las que ni se plantean su forma de vivir el sexo. Nos falta tiempo para eso. Trabajamos, somo buenas madres, amigas, hijas, intentamos ser esposas… Pero al final no llegamos a todo y nos dejamos parte de lo importante , que es el cuerpo y el sexo.

      1. Paseante dice:

        Pues no sé si es bastante justificación eso que dices. A veces me pregunto si no dedicarán tanto tiempo a cuestiones logísticas y familiares (a las que nosotros también podemos dedicarnos con igual o más intensidad) para no tener que ocuparos del sexo. Porque, ay que ver el tiempo y el esfuerzo que dedicáis a todo ello y, en comparación, lo muy poco que invertís en preparar, mejorar, inventar, enriquecer… el sexo. Por no hablar de lo mucho que os gusta que os adivinen, os encuentren no sé qué, os hagan no sé cuántos… ¿cómo vamos a enriquecernos y hacernos más complejos sexualmente los hombres si no tenemos contrincantes de nivel? Que conste: me considero privilegiado personalmente pero es que el panorama general está muy gris.

      2. Paseante dice:

        Y si no me crees, mira lo que dicen los hombres que han escrito por aquí. Salivando todos.

      3. Ojo Vertical dice:

        Yo no sé si Nina tan sólo trataba quizás de pinchar a Paseante un poquito para sacarle más jugo a la charla. Sabiendo un poco de Nina (por todo lo que lleva escrito en este blog desde hace ya unos añitos) intuyo que en el fondo no está contradiciendo a Paseante. Paseante como de costumbre lo clava con una precisión de cirujano y lo expresa a la perfección. No tengo nada que añadir a lo que dice y posteriormente responde. Las mujeres os sobre cargáis en exceso de responsabilidades y casualmente siempre se sacrifica el sexo en favor del resto de cosas cotidianas.
        Felicidades Cora por tu inteligencia sexual, el resto se sobre entiende. Ya sé que no detallas los baches y crisis y demás. Es obvio que los tuviste y tendrás muy posiblemente, como todo chato de paisano, faltaría más. Pero esa actitud tuya de valentía, búsqueda, curiosidad, disfrute y a la vez comprensión en buena medida de la idiosincracia de los hombres; todo eso hace de tí una mujer muy apetecible para los afortunados que se crucen en tu vida. Y ojalá tu testimonio ayude a alguna mujer a esforzarse por tener esa actitud.

        1. Paseante dice:

          Seas ojo, sonrisa o sexo vertical, gracias por tus amables palabras, aunque no creo que mucha más gente piense así sobre mis consideraciones, a menudo, provocativas y agresivas. Tú también muestras acierto y sensatez en lo que dices sobre las intervenciones de Cora y sobre estos asuntos en general. Me lo voy a callar (para no provocar) pero adivino tu género.

    2. Cora dice:

      Te sigo y siempre me haces reír y muchas veces pensar. Ambas cosas son buenas.

      1. Paseante dice:

        Eso se lo dirás a todos… ¿o es sólo para mí? Has hecho bien en no decir tu edad. Pero no los aparentas.

  12. Leonardo Jarol dice:

    Esto es lo que se llama tener una vida llena y sin complejos,enhorabuena.Me gusta cuando dices lo de tu lado voyeur y que te gustaría saber dominar a un tío,incluso puede que en ese aspecto yo sea tu hombre jjj

    1. cora dice:

      Muy simpático tu comentario. Gracias.

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