Vibradores femeninos, mucho más que un juguete (I)

© Francisca García, fisioterapeuta especializada en suelo pélvico.*

Durante el siglo XIX, uno de los tratamientos para curar la “histeria” femenina era el masaje en el clítoris. En esta época, se creía que todos los problemas psiquiátricos de la mujer provenían de sus genitales, y que la histeria provocaba crisis de ansiedad, irritabilidad y exceso de lubricación vaginal. El masaje manual del clítoris pretendía producir a la paciente un “paroxismo histérico”, que no es otra cosa que lo que hoy denominamos orgasmo.

En 1880 el Dr. Joseph Mortimer Granville (¿cansado de masturbar manualmente a sus pacientes?) patentó un aparato electromecánico como instrumento terapéutico para efectuar ese “masaje pélvico” de forma más fácil y rápida. Así que, originalmente, el vibrador es un “instrumento médico”, y puesto que su uso era sobre el clítoris y externo a la vagina, se consideró que nada tenía que ver con la sexualidad, y fue muy bien aceptado socialmente. De hecho, el vibrador fue el quinto artículo para el hogar en ser electrificado, después de la máquina de coser, el ventilador, la cafetera y la tostadora, y precedió en no menos de diez años a la aspiradora y a la plancha. Suponemos que los fabricantes conocían las necesidades de los consumidores y se ajustaron a las prioridades. (Para ver una recopilación de imágenes muy curiosas y esclarecedoras, clica aquí. También te puede interesar este anuncio titulado “Ayudas que toda mujer valora” o este otro de White Cross. Fíjate en la columna central. Asimismo, si clicas sobre la imagen que encabeza este post, verás el trailer de la película “Hysteria” (2011), una comedia romántica sobre el inventor del vibrador, con Hugh Dancy, Maggie Gyllenhaal y Rupert Everett. Aunque está en inglés, es fácil de entender.)

El mercado iba viento en popa hasta que en 1920, los vibradores empezaron a aparecer en películas pornográficas y perdió así su respetabilidad como electrodoméstico de uso doméstico, convirtiéndose en objeto de perversión. Pero las mujeres no renunciaron a usar la vibración como forma de autoproducirse placer, y los vibradores originales fueron sustituidos por los aparatos de automasaje, que estaban libres de sospechas y eran fáciles de adquirir en cualquier tienda de electrodomésticos. En la actualidad, el vibrador es un juguete sexual que muchas mujeres y parejas usan en sus juegos eróticos.

¿Quizás te preguntes que hace una fisioterapeuta hablando de vibradores? La respuesta es sencilla: tienen un uso terapéutico, aunque difiere bastante del que creía el Dr. Mortimer. Es una forma de sensibilizar la vulva y la vagina gracias al aumento de la circulación sanguínea que la vibración produce. La vasodilatación de los labios y el clítoris pueden verse reducidos tras una intervención de cirugía ginecológica y en algunos procesos fisiológicos, como la menopausia. Si usas tu vibrador un ratito varias veces a la semana, notarás que va aumentando la capacidad de tu vulva para sensibilizarse.

Asimismo, hay temporadas en la vida en las que se necesita más tiempo de estimulación para alcanzar un nivel de excitación óptimo. Suele ocurrir en los primeros años de crianza de los hijos, en épocas de cambios laborales o en cualquier situación que te produzca cansancio físico y preocupaciones. Para acercarte a la sexualidad y volver a despertar tu deseo, utiliza el vibrador. Es una manera tranquila y placentera de comenzar a poner tu cuerpo otra vez en situación.

* Si has seguido esta web desde el primer día, ya conoces a Francisca García, directora de “El Centre. Fisioterapia para la mujer” (Barcelona), por sus respuestas a las dudas generadas en el post “No importa la edad que tengas, cuida de tu suelo pélvico”. Para más información sobre el trabajo que realiza clica aquí.
Más direcciones de fisioterapuetas especializados en suelo pélvico de toda España en la sección de Recursos.

8 respuestas a “Vibradores femeninos, mucho más que un juguete (I)”

  1. tl dice:

    me encanto ,,,, muy completo y no me da verguenza ninguna decir k yo tengo y los uso con mi marido ,,, ahora lo que tengo ultimo son las bolas chinas ,,,,, y las bolas tailandesas ,,,, estas ultimas tengo k estrenarlas ,,,,, pero bueno para la k le guste el sexo anal ,,,, quiero decir que no tengan miedo es una pasada , y tambien puedo deciros k existen los orgasmos anales son fanntasticos un beso

  2. sylvia dice:

    He encontrado dos entrevistas con Rachel P. Maines, autora de “La tecnología del orgasmo. La histeria, los vibradores y la satisfacción sexual de las mujeres”, un libro que me encantó leer y que explica muy bien la historia que se ha tratado en este post. La primera, fue publicada en El Heraldo del Henares. La otra, en inglés está grabada en vídeo, aunque también la han pasado a texto.

    Si quieres leer un fragmento del libro de Maines, entra en El Cultural. Si quieres comprártelo, clica aquí

  3. En San Francisco hay un museo permanente: el Vibrator Museum and Masturbation Hall of Fame de la sex-shop Good Vibrations, con la colección privada de Joani Blank. Estan todos los Antique Vibrators organizados por categorias dependiendo de la epoca 🙂 Hay buenas fotos.

    En Google Images salen también algunas fotografías de la entrada al museo y alguna de dentro. Clicar aquí.

    Un saludo!!

  4. Sergio dice:

    Estupendo articulo !! compartido, y difundido !!!

    Conocía su origen, y desconocía la película, habrá que intentar verla. De todos modos, a día de hoy sigue siendo por desgracia un tema tabú para muchísimas personas. Estoy a favor de su uso terapéutico. No hace mucho tiempo compartí una conversación sobre su uso para el fortalecimiento del suelo pélvico, las bolas chinas, son hasta ahora el “juguete” más utilizado para ello, pero comparto la idea de la estimulación, para recuperar en parte la sensibilidad !! Un gran invento esto de los vibradores !! un gran invento !!

  5. Alejandra dice:

    Ay,que me he retrasado en dos artículos. Necesito ponerme al día…
    ¡Volver a la rutina!

  6. Jesus dice:

    Increíble, desconocía totalmente el origen y la evolución de los vibradores.
    Yo creo que la mayoría de la gente pensamos que es un invento reciente, segunda mitad del s. XX.
    Así que, extrapolando, quizás lo de la revolución sexual de nuestros días también este algo sobre dimensionada en nuestras cándidas cabecitas y resulta que la mitad de los logros que creemos estar conquistando no son más que rescates de prácticas enterradas y olvidadas en el tiempo, pero que ya fueron habituales en otro momento o lugar por hombres de otras épocas o civilizaciones.
    De cualquier forma es curioso su carácter terapéutico, también bastante oculto hoy día, creo.
    Se oye muy poco al respecto, por lo menos para mí es también algo nuevo. Supongo que habrá muchos especialistas de la medicina occidental reacios a admitir esto ¿no?

    Muchas gracias Francisca García. Seguiremos aprendiendo
    Bes@s

  7. lete dice:

    Alucinante!!!! que pasada menuda evolución la del vibrador, pero el tema de los doctores!!!! así que masturbaban al personal…. y por qué no lo hacen ahora??? jajajajaja una pena una pena la de enfermedades que curarían!!!!

    Me encanta el post. Saludotes

  8. Fran dice:

    Interesante información. El vibrador no es sólo un juguete sexual sino un aliado para facilitar el sexo. Esta es la parte más interesante del artículo, que el vibrador, más allá de un orgasmo puntual, “optimice” la potencia sexual de ciertas zonas vaginales. Los hombres, algunos de los cuales ven el vibrador como un enemigo (que si va a sustituir a su pene, que si es más grande, qui si se mueve mejor…), deberían pensar que es más bien un amigo discreto y muy eficaz, sea para usarlo en los juegos de pareja (solo o como complemento en el sexo oral, por ejemplo), sea para que ella lo utilice sin moderación porque es bueno para ella y porque, al mejorar la capacidad de respuesta y el deseo sexual en la mujer, es efectivamente un aliado infiltrado que nos ha preparado la tan deseada cripta sexual para recibirnos mejor y para que nuestros efectos sean mucho más estimulantes. ¡Vibradores para todas!

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