Me gustaría hablar de tantas cosas…

Una web. Vaya compromiso. Tengo una sensación de vértigo tremendo y es que vengo de otra escuela… Un libro es algo de cocción lenta. Bueno, al menos los míos: ¡ocho años para acabar Deseo! Verás, soy obsesiva y retoco una y mil veces hasta verme obligada a rendirme a la evidencia: nunca me gustará lo suficiente. Nada que ver con la inmediatez de una web. Pero, bueno, allá voy. Me gustaría hablar de sexo (y convertir esta dirección en una fuente fiable), pero también de mujeres, de hombres, de convivencia, de crecimiento personal, de libros, de películas y de cualquier cuestión que crea, ¡creamos!, que pueda aportarnos felicidad (a mi también, por supuesto). Si quieres, puedes proponer temas, ¿quizás escribir algo y te lo cuelgo?, mandar recomendaciones de libros, de cine, vídeos, plantear debates, hacer preguntas… ¡lo que te dé la realísima gana! Para eso está el email.