Entrenando los sentidos (IV): el tacto y cómo potenciarlo

© José Bustamante y Aldara Martos Palomeque, psicólogos y especialistas en sexualidad y pareja.*

Una persona de tamaño medio dispone de una extensión de piel cercana a los dos metros cuadrados, que muchas veces sólo sirven para atraer a la persona deseada con el fin de llegar a la penetración, perdiéndose en el camino millones de sensaciones únicas y personales que nos permitirían llegar a unos niveles máximos de excitación.

Aunque existen algunas áreas de la piel particularmente sensibles que denominamos erógenas (las mencionamos enseguida), nuestras terminales sensoriales táctiles están distribuidas por todo el cuerpo. Esto significa que otras partes -que quizás ahora no conozcamos- pueden resultar altamente eróticas por lo que mejor aventurarnos a explorar cada rincón de nuestra anatomía para descubrir nuestro mapa erógeno exclusivo, que puede ir cambiando y evolucionando con el tiempo y la experiencia. Cualquier edad es buena para el aprendizaje sexual y siempre es posible descubrir nuevas zonas de placer. Y si indagamos en pareja, estaremos propiciando el juego, el deseo y la comunicación, y esa conexión emocional ayudará a fortalecer nuestro vínculo, además de hacernos disfrutar al máximo.

Uno de los objetivos cuando una pareja acude a terapia sexual es que aprenda a dar y recibir caricias y entienda que hacerlo no solo es un placer para el receptor, sino que el dador puede (aprender a) gozar percibiendo como el cuerpo del otro y el suyo propio responden. De hecho, es fundamental entender que las caricias son primordiales para la excitación erótica femenina, ya que la mujer es más sensible al tacto por tener la piel más fina y con más sensores que captan el dolor, la temperatura y el peso.

Entre las zonas erógenas por excelencia se encuentran la boca, orejas –suelen ser más sensibles en los hombres-, cuello, pechos –más en las mujeres-, ingles, muslos -zona interna por ser la piel más suave-, nalgas y genitales. Además, hay otras partes de nuestro cuerpo que al ser acariciadas o masajeadas pueden producirnos un gran placer: el cuero cabelludo, el pelo, los brazos, piernas y/o pies, cuya estimulación con la lengua puede resultar un auténtico deleite siempre y cuando evitemos las cosquillas.

Otra forma de descubrir nuevas sensaciones o simplemente gozar en pareja es el masaje erótico. Se trata de explorar, poco a poco, a la otra persona mientras nos damos cuenta de cuáles son sus reacciones y preferencias. A veces, los terapeutas nos encontramos con parejas que pese a llevar décadas viviendo juntas, no conocen sus cuerpos -ni el propio ni el del otro- y no tienen demasiado claras sus zonas erógenas. Son consecuencias de un erotismo muy poco cultivado.

Por si quieres potenciar tu sentido táctil, te proponemos estos ejercicios que pretenden ayudarte a descubrir nuevas sensaciones.
– Busca algunos objetos con diferentes texturas: ropa, frutas, objetos…
– Cierra tus ojos o tápalos con un pañuelo, venda o antifaz.
– Si lo haces en pareja, deja que te vaya dando los objetos, uno a uno, para que puedas tocarlos y sentir las diferencias. Si lo haces sola/o, déjalos delante tuyo de forma que puedas cogerlos sin mirar.
– Si aparecen sensaciones o pensamientos distractores, deja que se marchen y vuelve a centrar tu atención en lo que estás tocando.
– Si tienes compañía, pídele que te dé sus manos y explóralas.
– Ahora, deja que te acaricie diferentes partes de tu cuerpo (pelo, cabeza,  espalda, piernas…) mientras centras tu atención en las sensaciones que te producen sus caricias.
– Si aparecen sensaciones o pensamientos distractores, ya sabes, simplemente deja que se marchen y vuelve a centrar la atención en lo que sientes.

*La dirección de los psicólogos, que ejercen en Alicante, Elche y online, la encuentras en la sección de Recursos. Si quieres leer la primera entrega de esta serie, sobre la importancia del centrarse en el aquí y ahora, la segunda, sobre cómo potenciar la vista o la tercera,  sobre cómo potenciar el oído, pica sobre sus enunciados.

12 respuestas a “Entrenando los sentidos (IV): el tacto y cómo potenciarlo”

  1. Ciertamente, yo creo que una buena exploración del cuerpo, va desarrollando aun mejor los sentidos.

  2. Anubia dice:

    Me ha llamado la atención en este post que aparte de Sylvia, ninguna otra parroquiana haya hecho ningún comentario, cuando me parece que las caricias es un terreno más abonado por las mujeres. Perdón a los parroquianos.
    Personalmente la vista, el olfato y el oído me predisponen, el tacto me dispone., o no. Es difícil cuando no tienes pareja disfrutar de las caricias plácidamente y con calma.,porque cuando es sexo de una noche, sueles ir más a lo que vas, el tacto suele ser más hacia los genitales, o zonas erógenas. Me parece complicado y hasta raro con alguien que no conoces ponerte en plan “te voy a dar un masaje erótico”,. “me acaricias la espalda?, , (vaya y asi como lo escribo me digo, y porqeu no?)…pero cuando estás a ello , creo que influyen muchísimas cosas, entre ellas falta de confianza con esa persona , la no familiaridad, y bueno, que vas a lo que vas…o eres ya un /a buen/a amante y no concibes el sexo de otra manera, o la mayoría de las veces las caricias, los arrumacos y los besos que acarician son más para las parejas constituidas, jeje.

  3. Miguel Angel dice:

    Pues sí, no todo está en la penetración, hay cosas que nos pueden hacer sentir más a tu pareja. Post simpre pero muy terapeutico.

  4. Paseante dice:

    Pues sí, el tacto es muy importante. Los hombres somos visuales, es decir, las imágenes nos encienden los sentidos. Las mujeres parecen no caer tan fácilmente en los encantos que ven con sus ojitos, sino que sucumben mejor a las palabras que oyen y a los olores que perciben. De modo que los hombres tenemos que aprendernos de una vez que la santísima trinidad del sexo femenino no es la famosa penetración que nos han contado, sino palabras, tacto (tocar, sí, acariciar, más, despertar los puntos sensibles, mejor) y luego ya se puede pasar a mayores. También esta la otra combinación que reúne de una tacada varias sensaciones: utilizar la boca para hablarle a esos otros labios que responden con la algarabía del vecindario. Y luego, al final -como recuerdo haberle oído decir a Victoria Abril un día- muy al final, después de desplegar todas las otras fuerzas por tierra, mar y aire, entonces sí, podemos acabar con eso que tanto nos gusta, penetrar, que nos debería gustar tanto como las otras cosas. Perdón por este tufillo didáctico, es pura experiencia científica (ensayo-error-acierto).

    1. sylvia dice:

      Pues te ha quedado como que muy bien!!

  5. Fernando Rodriguez Martín dice:

    Acabo de leer una vez más acerca de las dificultades que suelen tener las parejas que desean o pretenden tener un orgasmo conjunto.
    Me gustaría dejar mi opinión y mi experiencia al respecto. No se si este es el lugar adecuado para escribir este post pero en esto de internet aún no me muevo tan “cómodo” como pueda moverme en temas de sexualidad.

    Para mi pareja y para mí no es problema alguno el llegar al orgasmo conjuntamente.
    1º He de aclarar que no es un concepto que nos preocupe, ni nos ocupe, ni nos obsesiona, tan solo que cuando llega pués llega, “atracamos” al unísono y punto.
    2º De querer alcanzarlo al unísono, yo opino, por mi experiencia digo, que el control ha de tenerlo el hombre, al menos en mi caso.
    Se puede estar atendiendo los requerimientos de tú pareja y controlando el nivel de sensaciones propias, cuando se observa que nuestra pareja está a punto, (si no lo detectas ella lo puede dar a entender con alguna señal), en ese momento digamos que se sueltan “amarras” y la navegación al unísono está servida.
    Repito esto para mí no es problema ninguno, que nadie se obsesione por conseguirlo, yo diría que es lo primero que no hay que hacer.
    Pero posible, es perfectamente posible, Más de treinta años con mi pareja y como digo no tenemos problema alguno, si un día en concreto decidimos comernos el postre al mismo tiempo.
    Siempre tenemos muy presente que el orgasmo no es más que el postre, lo importante es todo el menú en conjunto.

    1. Miguel Vicente Martinez Bañuls dice:

      Bien dicho, hay que degustar el menu….. y el postre

  6. TeoJonzi dice:

    Simon, aun estas en esta vida, si no no escribirías en este post , verdad? Aprovecha!!! Un abrazo y suerte!!!

  7. Simon Templar dice:

    Me estoy dando cuenta, que algo en esta vida me he perdido!!!!!

    1. sylvia dice:

      Jajajaja… Muy bien dicho TeoJonzi. Esta vida no se acaba hasta que te entierran. A los 80 y tantos hay gente gozando, o sea que no llores y haz!!! Anda, que no tienes campo para divertirte. Palabra de exploradora!!!

    2. Red Rose dice:

      Simon, no preocupes, en cuanto lo comprendes, siempre puedes recuperar el tiempo perdido 🙂

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