23 feb

Tierra trágame: ¿cómo afrontar los chascos sexuales?

Sabiduría orwelliana: Puedes sentir afecto por un asesino, pero no por alguien con mal aliento”.

Nadie se libra: tarde o temprano, todos pasamos por una trance carnal de lo mas embarazoso, tipo “tierra trágame“. Ejemplos hay muchos: llamarle por otro nombre, ruidos vaginales, llegan los papás, el tamaño del caballero quita las ganas por exceso o por defecto (lo siento), ídem porque ella no tiene ese pecho que prometía su sujetador con relleno (lo vuelvo a sentir), eres/es virgen, el/ella entra en la categoría de muñeca hinchable, la regla deja huella, el orgasmo no llega ni crees que vaya a llegar, no sabe besar, huele que da dis-gusto, un striptease accidentado… Esto último me acaba de recordar el de Jamie Lee Curtis en “Mentiras arriesgadas”, a pesar del traspiés, ¡muy sexy! El caso es que hay donde elegir.

¿Y cómo se sale de una de esas situaciones? No existe un manual de instrucciones sobre qué hacer, o sea que… ¿y si nos ayudamos -y nos reímos, quitamos hierro- entre todos? ¿Cada uno que aporte su historia y cómo la afrontó? Yo haré lo propio, aunque, en esta ocasión y por respeto al implicado, no lo haré a cara descubierta: no quisiera herir sus sentimientos si es que se deja caer por estos parajes.

Mientras, le he dado unas cuantas vueltas, no soy un Fórmula 1 de la improvisación, pero se me ocurren tres ideas básicas.

- Si la cosa no es grave –léase, un ruido vaginal o estomacal, por ejemplo- y uno es adulto, lo lógico sería ignorarlo (¿sonreír?) y no darle mayor importancia de la que tiene. Son cosas propias del cuerpo humano. En esta categoría también entrarían los desastres menstruales cuando estamos de ligue. Si eres la dama y estás en su casa, le ayudas a cambiar las sabanas y santas pascuas. Si eres el caballero, por favor compórtate como tal y pon cara de aquí no ha pasado nada. Hasta podrías decir algo bonito… Por pedir que no quede.

- Si la cosa parece grave, pero tiene remedio… ¡remediarlo! Vamos a por el ejemplo típico (lo siento, pero es de lo más común): él es rápido como el rayo = un desastre para ella, ¡salvo que esté deseando sacárselo de encima! ¿Te has visto reflejado? Te toca currártelo: le preguntas qué necesita para no quedarse con las ganas. Recomendación: esmérate con las manos y el sexo oral. Te querrán igual o casi, mejor dicho, algunas mucho más. Extra: si es el primer encuentro, incluso los primeros, no te disculpes. Puedes decirle que te gusta demasiado y no has podido resistirte, es decir, lo conviertes en un piropo, tal vez cuele. Pero eso solo vale las primeras veces (pocas), luego… ¡mejor te callas y buscas remedio! En esta categoría entran: no sabe besar, es virgen (si lo eres tú, no pienses mucho, sexo seguro y punto, lo demás se aprende rápido), es patosa/o, pasivo/a… Si tú sí sabes, sé su ejemplo. Muéstrale lo que buscas o quieres, guíale (con tacto), háblale… Si quiere, aprende. Si no quiere, te remito a lo que sigue.

- Si la cuestión es importante, algo que realmente te tira para atrás, no te convence, te quita las ganas, nada te obliga a seguir manteniendo una relación sexual si no te está convenciendo. No porque ya estemos metidos en faena existe obligación de seguir. Tenemos derecho a decir “no” en cualquier momento y el otro/la otra tiene el deber de aceptar ese “no” por mucho que le fastidie. Y esto va para ambos sexos, porque si hasta ahora era común escuchar a mujeres decir que se sentían obligadas a acabar lo empezado (de hecho, ni siquiera habiendo empezado, hay chicas que creen que ser invitada a cenar/copas/lo que sea implica pagar carnalmente), tb se oyen voces masculinas decir lo propio: se sienten obligados a tener sexo solo porque se les pone a tiro cuando igual no les apetece. O sea que insisto: aunque ya estés en cueros y la partida haya comenzado, nada te impide decir “¡cómo que no!” y dar por finalizado el encuentro. Eso sí, con modales.

* Ya sé que quedan bastantes “tierra trágame” en el tintero… ¿Te has confundido de nombre? Pues cuéntanos cómo saliste de esa. ¿Otra historia para no dormir? Pues lo mismo. No seas vaga/o, cortada/o… Seguro que tienes una historia para compartir y hacernos sonreír y/o reflexionar.

28 respuestas a Tierra trágame: ¿cómo afrontar los chascos sexuales?

  1. María La Maleta Roja dice:

    Norma para el caso número dos… La regla de oro… “Las mujeres primero”… Si no hay chasco, mejor. Si hay chasco… al menos eso que nos llevamos…

  2. Cristina-ina-ina dice:

    Ruidos/pedos vaginales. Solo oirlo nos tronchamos de risa y seguimos jugando. Podría decir que fue una experiencia positiva, un punto a favor a nuestra confianza y comodidad en pareja.

    Eso si, luego pensaba en ello y me moría de la verguenza. Qué se le va hacer, la madre naturaleza manda!

  3. Javier de Culleredo, A Coruña dice:

    Que bien enfocado. Esta es mi Bwana. Solo quiero decir una cosa bastante obvia. Cuanto dice de nosotros las actitudes que tenemos cuando las cosas no salen como nos imaginábamos. Mirando hacia atrás, hubiera sido muy interesante en algunos momentos que las cosas salieran mal para conocer realmente con quien se acuesta uno. Lo siento, estoy en la semana del retorcimiento.

  4. Luisa Pérez Perezas dice:

    Jaja.. A mi me ha pasado:

    - Lo del nombre: volví con mi novio (mientras duró la ruptura con él, salí con otra persona)… cuando estuve de nuevo con mi novio le llamé por el nombre de la otra persona, horror.. Pero se rio, además como lo habíamos dejado por culpa de él, el estaba tratando de que la cosa mejorara, y reconquistarme, me la pasó.

    - Otra, y esta es asquerosa, pero os la cuento, se me olvidó un tampón en la última regla (si, adentro…)… Y yo no sabia que pasaba, pensé, algún desgarro, yo que sé, a lo mejor mi cuerpo está pasando por algo que tenía que revisar con el ginecólogo, …. algo… Igual sin saberlo, tuve relaciones con un amigo, y dejé las sábanas horrorosas… (el sabia que yo había tenido la regla unos 15 días antes, no era normal)

    Cuando me enteré en el ginecologo, por qué era… Le dije a mi amigo que había sido un problema hormonal y que por eso habia pasado, porque él estaba preocupado. Pero ni loca le dije por qué era. (Espero no esté leyendo esto)

    - Otra que me pasó, estaba tratando de quitarme de la cabeza y del corazón a alguien, me dio por vivir momentos con un ex pa olvidarlo… Pues toma.. Que como ahora sé decir que NO cuando no me gusta algo en el sexo… En la mitad de la acción, me levanté y me fui. Madre mia. El terminó solo mientras yo estaba en el salón. Y luego me tocó acostarme a su lado porque no me podía ir, estaba lejos de mi casa, así que apenas vi que amaneció, me despedí, le di las gracias por todo y me fui, no quería que me viera la cara de vergüenza. Y luego ya con el tiempo, seguimos hablando, prefiero no pensar en eso, porque igual no lo vuelvo a ver y me encanta hablar con él. Solo hablar. Porque el sexo es bueno, pero no para mi gusto.

    Si se me ocurre algo más, vuelvo luego…

  5. Dulcegustosw dice:

    El último con quien me topé era un chico que tenía un pene que era un “desastre”, pequeño, flácido, torcido y sensible por varias de operaciones. Tenía mucho complejo, pero con tacto, sensibilidad y preguntar por el funcionamiento fue suficiente. Todos no sentimos igual y si hay una primera cita, habrá que preguntar, vamos digo yo.
    Nunca me ha pasado, pero si estoy muy atenta a los olores, y tengo buen olfato, así que en el momento que capto algo, descarto ipsofacto. Eso sí, creo que si me viese metida en faena… creo que no sería capaz de decir no, a no ser que fuese algo realmente grave, acabaría lo antes posible. Los ruidos, olores que puedan ser accidentales, los tomaría como lo que son, incluso le quitaría hierro con unas risas, a todos nos puede pasar. Si nos ponemos en el pellejo de la persona que provoca el incidente, ya de por sí debe ser engorroso como para que encima te den un corte. Menuda depresión, por eso me gusta ser atenta y sensible ante los accidentes.

  6. No quise ser cruel dice:

    Llevábamos un tiempo tonteando y acabamos en su casa. No besaba mal, no acariciaba mal, todo iba bien, pero cuando le desabroche el pantalón y me di cuenta del tamaño se me fueron las ganas. No era un pene enano, pero me lo pareció. Creo que los siete centímetros los hacía en erección. Lo digo porque hace unos meses Bustamante dijo en un post de esta blog que 7 eran bastantes y me hizo recodar esta historia… Pero a mi, entonces, no me parecieron suficientes y no podía fingir excitación. Se me fue toda, toda, toda y sabía que eso no lo remontaba por mucho empeño que él le pusiera. Pero tampoco quería herirle. Gracias a Dios que soy buena actriz. Me puse a llorar desconsolada, en parte me ayudaron los nervios, pero le dije que era porque seguía enamorada de mi ex novio y que me sentía sucia por lo que estaba haciendo. El fue todo comprensión y dijo que lo podíamos dejar. Le di las gracias y nunca más. Aproveche la misma excusa para decirle poco después que prefería no verle más, porque sería una mentira.
    Mi ex me importaba un comino, pero Equis nunca me iba a gustar. Me avergüenza un poco lo que hice, pero creo que a veces es mejor mentir por compasión. Si mis tetas le parecieran poca cosa a un chico preferiría que no me lo dijera.

    • Luisa Pérez Perezas dice:

      Jajaja… Pobrecilla. A mi también me pasó que me encontré con un pene muy pequeño, pero había tanta química que estuvo bien… No bastante bien, pero bueno. Aunque no duró mucho la verdad, porque no quería yo en ese momento una relación estable, pero no por él… jaja.. que va, ni yo me lo creo, era por su pene, porque igual a mi esa parte no me gustaba del todo. Yo también mentí diciendole que no tenía tiempo para una relación porque mi trabajo no me dejaba ni un minuto. En ese caso, cuando no se puede solucionar, es mejor decir una mentirilla chiquitita.

    • marifris dice:

      El chico con pene mas pequeño que me he encontrado, fue el mejor amante que tuve jamás, y tuve unos cuantos! Era un grandísimo amante. Se las sabía todas y manejaba la situación en todo momento, te marcaba los tiempos y cómo sabía!!, además le daba a todo, oral, manual, penetración por delante y por detrás…ainsssssss.

  7. Adele dice:

    ¡Una pala! ¡Una pala! Era la imagen que mi mente repetía. ¡Una pala para cavar un hoyo muuyyy profundo y meterme dentro! Una sinfonía de errores y desastres. Una noche para olvidar. ¿ruidos intestinales? ¿horrorosa lencería color carne (nada de esa modernez del “nude”) ¿pelillos lija? ¿soy yo la que huelo así? Nada, que no podía ser peor noche para estar con uno de los mejores chicos que he conocido. Así que la incomodidad ganó al deseo y le dije que no en plena faena. Ahora me arrepiento. No hubo segunda vez. No hace mucho de eso, así que aún espero el día en que pueda reirme abiertamente. De momento, todavía me sonrojo al recordar la escenita y mi mente sigue buscando ¡una pala!

  8. Dulces sueños... dice:

    Después de una noche movidita, tonteo va, tonteo viene me metí al chico en cuestión al coche para ir a un sitio más tranquilito. ¡Todo fantástico! Llegamos a un mirador bien bonito, empezamos a desnudarnos! yo súper metida en faena y muy concentrada con lo mío…, de repente… UN RONQUIDOOO! el pobre había bebido tanto que no aguantó ni medio asalto.

    La situación me pareció bastante cómica, me vestí, salí a fumarme un cigarro, a contemplar el paisaje y a llamar a mi amiga para seguir con otro plan.

    Lo llevamos dormidito hasta su casa, en donde se despertó un tanto desconcertado…, nunca más ocurrió nada entre nosotros, pero cada cierto tiempo nos encontramos, siempre con un toque de complicidad, en su sonrisa entreveo algo así como… ¡¡no sé lo que ocurrió aquella noche pero fue un placer!!

  9. Anonima dice:

    A mi me han pasado varias:
    - LLamarle con otro nombre en plena faena
    - Tener un pene tan pequeño que le dije venga metelo ya y decirme si ya esta dentro …
    - Tocar el pecho como si estuviera amasando pan y mas que excitarte ponerte de los nervios y desear que se cansara para que dejara de hacerlo
    - Besos con sabor a …..algo asqueroso y tener que decir es que no me gusta besar
    - Algo asqueroso pero….tener sexo anal y que se vea la kk (jajajja)
    - No excitarte y encima ver que el tío se las da de experto…
    -

  10. Alba dice:

    Bueno, yo puedo decir que tuve mi primer amor de los 14/15 en unos campamentos idilicos en los cuales no paso nada sexual, pero desprendiamos una gran pasión….
    La cosa fue que al cabo de 4 años, nos reencontramos, pero está vez formabamos parte del equipo de monitores en esos campamentos de naturaleza…
    Yo salía de una relación tormentosa y él también y logicamente, nuestra pasión adolescente y el romance “no-culminado” (jajaja) se despertó como un volcan.

    En media noche, de cielo estrellado, las hormonas por las nuves, en medio del monte, me metí en su tienda de campaña y menuda decepción me lleve, cuando por mucho que buscara no encontré nada más que una erección que no ocupaba ni mi palma, aunque, le eche “cojones”-con perdon- y inicié el ritual de masturbación, creo que la acabé de cagar, porque se excitó tanto que en 2minutos (cronometrados serina 1;26-perdon otra vez-) mi GRAN amor adolescente y unido a mi deseo, terminava.

    Moraleja; hay cosas del pasado, que deben quedarse como estaban: en el recuerdo. jajaja!

  11. Alexandra dice:

    La verdad es que he pasado por todo tipo de situaciones, de las embarazosas he salido tirando de cachondeo (por surte nunca he sido de ir con estirados sino mas bien lo contrario).

    De la de decir el nombre de otro, en fin, la primera vez, afortunadamente, el chico con el que estaba tenia un nombre que coincidía en largo y en la mayoría de letras con el de mi ex, así que cuando dicho chico me miro raro y me preguntó, le convencí con total naturalidad de que había dicho su nombre.
    La siguiente vez que me ocurrió, le convencí con total naturalidad de que solo había orgasmado.
    Tras la cuarta vez, opte por llamarles a todos ” cariño” así da igual en quien piense

    Por tanto creo que la solución es ser natural si ya la has cagado y buscar un mote común para evitar cagarla

  12. La Bella Durmiente dice:

    Me quedé dormida durante el coito. En mi descarga, estaba muy cansada y mi amante era un poco pesado. Era un hombre mayor y muy romántico y yo soy más bien zorrona. O sea estaba más que aburrida.
    Al día siguiente repetimos, yo encima, y me cargué el cabezal de la marcha que llevaba. Tenía que hacerme perdonar el desinterés.
    No repetimos una tercera vez.

  13. Irma Amry dice:

    Yo estuve con un chico que al besar se le olvidaba tragar saliva y acababa chapoteando en su boca, con otro que como dicen antes se las daba de experto y era un PESAAAAOOOOO, y con otro que rompimos la cama. ¡La mía! Y siempre salgo igual con humor compartido o no, dependiendo de la confianza y luego decidiendo si repito en función de lo que me apetezca. Sin más.

  14. Carnavales en Suiza, alta montaña, todo el mundo superpuesto de bebida (años 70′) Una tía impresionante, todavía en traje de esquiar … después del baile en el hotel me lleva con ella a su petit chalet de madera, se quita el pantalón de esquiar, abre las piernas … olor a raclette con el queso demasiado fundido/quemado — horrible — “Qué dolor de tripa me ha dado, ¿qué me habrá sentado mal?” le espeto y pálido DE VERDAD me excuso y marcho … :-/

    (Mi mujer/hijos conocen la anécdota) la he contado cambiando el crono … se mueren de risa, pero yo lo pasé realmente mal, muy embarazoso !

  15. Laura Trabal Svaluto-Ferro dice:

    ¿Cómo afrontarlos? Siempre con dignidad y con buen humor, si se puede… me han encantado algunas respuestas, por tiernas, divertidas o salidas (Alba, Sir Ray Charles, Adele, La Bella Durmiente… etc..) pero nadie ha hablado de un tema que me parece muy común: las malditas rampas. En plena faena te ataca una rampa brutal: en la planta de los pies, en el gemelo de la pierna.. Ainssss, que dolor!!! Primero resistes estoica, luego recuerdas que tienes que comer más magnesio, y al final saltas de la cama con un crito atroz, causando el alucine de tu partener… no si, le tendré que hacer caso a mi médico de cabecera y comer más platanos.

  16. Paseante dice:

    Voy a contar algo que rompe la tónica de los comentarios precedentes, pero sigue perteneciendo al ámbito de los chascos sexuales.

    Silvia tendrá mejores cifras que yo pero mi experiencia me dice que el número de mujeres que no consiguen orgasmos en las relaciones sexuales “habituales” es sorprendentemente alto. Me ha sucedido varias veces encontrar mujeres que tenían problemas para llegar al orgasmo. Algunas sólo me lo contaron, otras me lo anunciaron antes de probarlo juntos, en cualquier caso un número demasiado alto me lo confesó antes de tener relaciones. Como cualquiera con un poco de experiencia sabe, si tres veces seguidas uno tiene dificultades para conseguir un orgasmo, el orgasmo encalla en algún sitio del cerebro y cuesta dios y ayuda conseguirlo, suponiendo que se consiga. No es un problema simplemente de destreza y sintonía entre los dos amantes, cuando hay un bloque ya consolidado, cuesta dios y ayuda resolverlo. El chasco, entonces, consistiría en encontrarse con alguien que te anuncia antes de tener sexo (si es sincera) que hace mucho tiempo que no tiene orgasmos, o que le cuesta mucho llegar, o que no te preocupes si no les llega. Imaginaos el plan: parece que uno se juega el ser o no ser en esas relaciones. No hay mala voluntad, ni falta de deseo, ni falta de amor o de excitación, es que una pieza está bloqueada y eso requiere tiempo y paciencia, cosa que no se tiene en relaciones esporádicas. Por otro lado, cuando alguien se bloquea, la tendencia es a encastillarse en el bloqueo, lo cual enquista más el bloqueo. Las mujeres, que tienen menos apetitos sexuales que los hombres, son quienes más riesgo corren de cerrarse en banda y, por tanto, de dificultar la solución del tema. El sexo es una cosa demasiado seria para ellas, cuando debería ser algo mucho más fácil, ameno, variado, frecuente, disponible, lúdico… Bueno, no me enrollo más, aunque podría. Sólo quería decir que aquí estamos ante un chasco terrible y muy difícil de solventar.

  17. Mireya dice:

    A mí se me echó uno para atrás cuando yo estaba metiendo la llave en la cerradura de la puerta de casa. De pronto dice: “Vale, creo que me voy a volver”. Me cogió de improviso y no supe reaccionar. Sólo le miré y le dije: “Adiós”. Él me dijo adiós rápidamente, se dio media vuelta y se marchó a toda prisa.

  18. Hembron dice:

    Tuve una amante MUY DEPORTISTA, que era – entre otras cosas – fotofobico. Yo prendía todas las luces y él las apagaba … descubrí al poco tiempo que tenía muchas más fobias de las que yo pensaba! Pero en la cama eramos realmente dos animales salvajes; hacer el amor con él era como una clase de aerobic de 3 horas, el sudor nos caía por todos lados!
    Pero … un día me fui de viaje por casi un mes, chateabamos, nos manteníamos en contacto y me decía que me extrañaba muchisimo.
    Volví de mi viaje y fuimos directo a la cama (me sorprendió porque era de hablar antes un poco, pero pensé que era por el tiempo transcurrido), hicimos el amor toda una tarde y tuvimos múltiples orgasmos, pero yo lo notaba raro … Cuando terminamos le pregunté cómo se sentía. ME CONFESO QUE POR STRESS LABORAL, DURANTE MI AUSENCIA HABÍA SUFRIDO UN ATAQUE DE PÁNICO POR EL QUE HABÍA TENIDO QUE LLAMAR AL MÉDICO Y EN SU CONTROL MÉDICO LE DESCUBRIERON UNA ARRITMIA! GRITÓ EUFÓRICO: “MI AMOR QUE SUERTE QUE VOLVISTE Y PUDE VOLVER A COGERTE, ERA LA ÚNICA FORMA DE DARME CUENTA DE SI PODÍA SUFRIR UN ATAQUE CARDÍACO; PORQUE SOS UNA LEONA”.
    Me duche en silencio, me vestí, le di un beso en la frente y me fui; nunca más volví a verlo! Al principio sentí que había cumplido una función humanitaria jajajaja! pero después me sentí como un verdadero pedazo de carne usado para un experimento de supervivencia …
    Aprendí en esa relación la diferencia entre TENER SEXO y HACER EL AMOR!

    • Hembron dice:

      Solo aclaro que se me fue una letra en el relato. Esto comineza así: “tuve un amante”, no “una” amante.
      Y la moraleja de todo esto es que : si un tipo es fóbico a algo, lo que sea, y no lo asume´y no lo dice a su amante con quien tien absoluta confianza (porque realmente la teniamos) tarde o temprano la tierra se lo traga a él. Yo aprendí, él … quien sabe!

  19. Anonimo dice:

    Es triste pero debo confesar que termine con mi novio que es un amor de hombre, todo lo bueno que se puedan imaginar él lo tiene excepto en el punto sexual, y la verdad es que una termina frustrada y haciendo las cosas por “obligación”.

  20. Genial artículo! Creo que todos/as tenemos alguna anecdotilla en este sentido… Hace un tiempo, me propuse hacer un “Anecdotario Sexual” que reuniese más de 100 situaciones sexuales biográficas curiosas y divertidas (incluyendo algunas propias… shhh!!). Tras un trabajo de investigación muy duro… ( jejeje, invitando a cervecitas a los amigos/as para que me contasen sus más íntimas y divertidas experiencias), conseguí esta monografía. Si os apetece echarle un vistazo, podéis verla en este enlace. Os recomiendo ir directamente a la página 19, que es donde empiezan los “testimonios”… ¡garantizo las risas! Espero que os guste y os lo paséis al menos tan bien como yo cuando la hice!

  21. Mariano dice:

    Geniales anécdotas.
    A nosotros, en uno de nuestros lances amorosos, en pleno fragor, y estando yo encima de ella, me pegué un cabezazo contra el dosel de la cama.
    Me levante, y me fui a la habitación de al lado, y me puse mi casco de bicicleta, y a continuar.
    La risa que nos dio, fue mejor que el orgasmo.
    En otra ocasión nos pusimos los dos los pulsómetros para ver como iba aquello aumentando la frecuencia cardíaca.
    Creo que en ocasiones, es mas importante unas buenas risas en estas situaciones que un orgasmo.

  22. hartomigas dice:

    Mi primera vez, tras una noche con cena, copas y disco, nos vamos a mi casa a “rematar” la noche, todo emocionado por mi inminente estreno nos desnudamos, nos metemos en la cama y tras unos preliminares mas bien cortos, yo estaba tomando posiciones cuando me para y me dice: “un momento, que casi se me olvida” y comienza a tirar del hilo del tampón que cual ratoncillo ensangrentado me muestra colgando del rabo, con el consiguiente efecto inhibidor de mis estímulos y con mi pene escondiendo la cabeza en plan tortuga. Por mas intentos de reanimación mediante la succión y el chupeteo, la imagen en mi mente del “ratoncillo” me impedía cualquier atisbo de excitación.
    Desistimos en ese primer intento y tras unas horas de sueño, me desperté pletórico de energía y procedimos a mi estreno en “toda regla” y nunca mejor dicho.
    Desde entonces, en todas mis primeras veces con mis amantes del momento, he pegado gatillazo por culpa del miedo a pegar el gatillazo, como si me culpara del gatillazo de aquella primera vez, aunque como en esa ocasión se ha solucionado al segundo intento.

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