Satisfacerle no es suficiente… y deja de engañarte

“Lo que quiero es satisfacerle”. La de veces que he escuchado estas palabras u otras parecidas en boca de una mujer. No importa la edad. Jóvenes, adultas, maduras*… Todas ansiosas por lo mismo: por hacer felices a sus parejas en la cama, por estar a la altura de sus demandas y necesidades, por bordar esto o aquello (sexual, se entiende), por no ser destronadas por otra…

De entrada, tanta generosidad y tanto “esfuerzo” parecen positivos, ¿no? Al fin y al cabo, desear la felicidad (sexual o del tipo que sea) del amado debería ser lo lógico. Sin embargo, hay algo que chirría y mucho cuando observas que quien lo dice no pone tanto empeño en cuidar de su propia satisfacción. (“Mal vamos”, pienso.)

Dicen que nosotras somos nutridoras (por lo visto llevamos el cartel de “se dispensan cuidados” en la frente), que somos empáticas, que… ¡Al cuerno lo que dicen! Si es así como una mujer se ocupa de su sexo, es decir, solo ocupándose de cubrir la expectativa del otro, lo tiene claro. Tarde o temprano se sentirá vacía, no le interesará para nada lo carnal y entonces, ¿qué hará?

No es extraño que tantas mujeres pierdan su deseo. Si el sexo solo se realiza (o casi siempre se realiza) a demanda masculina (y al ritmo que marca la erección del tótem fálico) el cuerpo femenino se va apagando. Si una mujer no explora el terreno de su deseo y aprende a pedir que se respeten sus tiempos y sus necesidades,  acaba por desconectarse.

Si te ves reflejada, ¿qué piensas hacer al respecto? Quejarse no sirve, has de reaccionar: ¿qué quieres, qué necesitas tú?

Nota final: Obviamente también hay hombres que pecan de lo mismo, que ponen el foco (su obsesión) en hacer realidad los deseos de su pareja y se olvidan de si mismos, pero de esos conozco muy pocos.

* ¡Qué pena que hacerse mayor no siempre obre el milagro de la sabiduría!

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7 respuestas a “Satisfacerle no es suficiente… y deja de engañarte”

  1. Mirian dice:

    Solamente un breve comentario. Nosotras, las chicas lesbis ( invisibles para este blog), obtenemos nuestro placer a traves de conseguir el maximo placer para nuestras parejas. Y parece que no nos va mal, a tenor la gran cantidad de chicas heteros que hoy tienen sexo lesbico, de vez en cuando. Mi experiencia me dice que quien lo prueba repite. Por algo sera.
    Para mi, ese algo es lo que he dicho; nuestro placer lo alcanzamos a traves de buscar lo mejor, sexualmente, para nuestras parejas.

  2. Paseante dice:

    Tocas un tema muy peliagudo y probablemente fundamental en lo que se refiere a la actitud de la mujer con los demás y con el sexo. A menudo me he preguntado el por qué de tanta abnegación, esfuerzo y tiempo entregados en determinadas tareas, frente a lo poco que dedican, por ejemplo, al sexo. La respuesta simple, porque unas cosas les interesan y otras no, no me vale. Para ir al grano y ahorrarme sesudos vaivenes, diré que tal vez sea porque ciertos valores machistas, tendentes a preservar el orden, la propiedad y la subordinación de la mujer, han hecho que ser criada esté muy bien visto pero tener, por ejemplo, apetitos intelectuales o sexuales la hacen sospechosa de bruja o de puta. El placer siempre ha sido considerado una manera de alejarse del temor de Dios y de la abnegación y tristeza que se supone encajan en este valle de lágrimas. El placer, como la risa, son actos de rebeldía contra el infortunio, contra la muerte, contra la sumisión, contra la tristeza, contra el dolor, contra el orden (porque lo rompen, lo cuestionan)… ¿Os acordáis de esa escena de El nombre de la Rosa, donde en la biblioteca un monje grita al ver pasar un ratón y los otros ríen, lo cual irrita al bibliotecario, Jorge de Burgos, porque la risa nos aleja del duelo en que se supone que debemos vivir ; eso provoca la reacción de Guillermo de Baskerville -Guillermo de Ockham, para los curiosos-, que defiende la risa incluso apelando a los evangelios? Pues bien, en esa escena está resumida la lucha entre la sumisión y la rebelión, entre la tristeza y la alegría, entre lo inhumano y lo humano…
    En fin, podríamos discutir de cuál podría ser el formato de esa mujer que vive el placer de modo intenso y como protagonista, no como secundaria. Cada una debería elegir su “menú”, sí, pero, en todo caso, no sería como nos enseñan las buenas costumbres y como practica la mayoría de las mujeres de hoy. El feminismo no es necesariamente igualdad con los hombres (salvo por lo que se refiere a las oportunidades y a las leyes), el feminismo debería ir más allá y transformar a la propia mujer, no contentarse con la igualdad de derechos. Ha habido feministas que han ejercido como tales y en varios ámbitos. Esto ha solido incluir una sexualidad activa y variadas. Enfin, esto se alarga. Es una pena, también para los hombres, que tantas mujeres sigan de secundarias en ciertas parcelas, aunque sean ya protagonistas de otras.

    1. sylvia dice:

      Obvio que hay mucho por hacer y no solo en lo sexual.
      Me quedo con “el feminismo debería ir más allá y transformar a la propia mujer, no contentarse con la igualdad de derechos”. Da para pensar. Y, lo dicho, no solo en lo sexual.
      Muy interesante, como siempre. Gracias por compartir.

  3. Lola dice:

    Tambien me sucedió , algo parecido al articulo , en mi caso era el , de poco sexo . Nos casamos muy jovenes y pronto tuvimos hijos y ademas yo trabajaba , es decir que lo nuestro , pronto se volvio monotonia y al final siempre era yo la que tenia que iniciar el sexo . Intenté hablar con el por si tenia algun problema que le impidera tener sexo , le costo mucho ir al especialista y por lo menos despejabamos dudas , el diagnostico del medico fué que si no tenia el sexo en la cabeza no habia nada que hacer .
    Entonces como limpiandose la conciencia , me pedia perdon y tiempo , tiempo que se convirtió en años ! Y yo sin tener sexo , con las connotaciones , que me ponia un humor de perros a la falta de sexo . Despues de quejarme mucho , pues el se cerraba en su bunquer y me convertia en una monologista del mismo tema , cada dia era peor como me sentia , me sentí sucia , obligarle a tener sexo , me sentia despreciada , ninguneada , me sentia como si fuera su hermana , mas que su mujer y amante , ademas las formas de cariño eran ausentes . Se decidió a buscar a una psicologa de parejas , nos vió casi como una año , cuando la psicologa consiguió abrir el bunquer de me ex pareja , me quede atonita , 30 años casados y no le conocia nada de lo que la psicologa le habia abierto , le dije a la psicologa ….ahora si que es verdad que no le conozco y lo que veo no me gusta nada …. . Asi que en ese año no hubo cambios de ninguna clase positiva , hable con el pidiendole la separacion . Asi fué por tener a una familia unida , me desvivia por los mios , descuidandome de mi total mente , ahora es cuando estoy aprendiendo a quererme a mi misma , y sabeis …… , me cuesta un monton hacerlo por que me sale automatico lo de atender a los demás incluso a mis perros antes que yo , bueno en ello estoy y más cuando me dicen los amigos y los conocidos el cambio que estoy haciendo , asi que supongo que estoy en el camino correcto . Muchas grácias por leerme , y recomendar que no dejen pasar tamto tiempo por alguin egoista !!

  4. Ana dice:

    Buenos días, te envió el artículo del que te hablé, lo he encontrado
    Un abrazo, buen día.

  5. Raúl dice:

    Sylvia, necesito salvar mi problema.
    Once años de relación y el deseo se apaga. Después de los niños, hace 8, aún más. Yo tengo o tenía fantasías y las quería llevar a cabo, pero ella no. Se niega a experimentar, prefiere lo tradicional. Además siempre que llega al orgasmo le da por reír, así de desfoga de éxtasis, eso me desconcierta.
    Me parece ncantaban los preámbulos, pero ella se impacientaba. Me gustaba jugar , pero ella se perdía ahí, quería ir directa al grano.
    Ahora lo practicamos cada vez menos , cada tres meses más o menos. Menos deseo por mi parte, ella tampoco reclama mucho.
    Yo sigo con deseo sexual, pero con ella se desvanece.
    Dame consejo. Gracias.

    1. sylvia dice:

      Si por vuestro propio pie no podéis acercar posturas, ¿por qué no le propones pedir ayuda? Yo tengo un libro, Deseo, que habla de esta cuestión, pero por lo que dices igual necesitáis algo más potente, por decirlo de alguna manera.

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