Fantasías de violencia, excitación y culpa

Elijo un email al azar, pero de éstos, tengo una colección. Es de Amelia: “Cuando me acuesto con mi pareja me caliento imaginando que varios hombres me atan, me pegan y me obligan a hacerles de todo. Es tan denigrante que no me atrevo a explicártelo, pero me excita muchísimo y casi siempre recurro a esas fantasías masoquistas. Me siento sucia y no sé qué hacer”.

Bienvenida Amelia -y bienvenidos muchos de los que leeréis esto- al club de la culpa sexual que, por desgracia, es poco selectivo. De hecho, la mayoría estamos afiliados o lo hemos estado, porque aunque en esta ocasión nos centremos en la culpa que suele generar imaginarse siendo dominado, humillado y/o forzado sexualmente, fantasías que nos hacen sentir mal las hay para todos los gustos.

Qué mal llevamos desviarnos del sexo vainilla. No queda otra, hay que honrar la férrea/restrictiva educación que nos han dado: “El sexo fuera de los límites tradicionales es malo, malo, malo”. Nos lo han dicho/inculcado por activa y por pasiva y, claro, ¿quién es el guapo que planta cara a esa ley grabada a macha martillo?
Pues tú, faltaría más, y espero que lo que sigue te sea de utilidad.

Excitarse imaginando que someten o abusan de uno no debe alarmarnos. Una fantasía, sea cual sea, no implica deseo de que se vuelva realidad y así lo demuestran diversos estudios. (Es más, si te fuera el BDSM… tampoco habría nada de malo, pero eso lo dejamos para otro día.)

El psicoterapeuta británico Brett Kahr, autor de una de las mayores investigaciones en torno a las fantasías eróticas (más de 19.000) asegura que, “según un cálculo conservador, cerca del 30% de la población adulta” disfruta de las de carácter sadomasoquista. Otros estudios, como el de la psicóloga Patricia H. Hawley, hablan del 50% de prevalencia para ambos sexos.

Otro trabajo muy interesante sobre fantasías de violencia sexual lo presentaron, en 1986, dos investigadores estadounidenses en el Journal of Sex Research, biblia de los terapeutas sexuales. Pasaron dos vídeos ante un grupo de mujeres. En el primero se mostraba una fantasía erótica de violación y la respuesta femenina fue de interés y excitación. En el segundo, se escenificaba una violación de forma más realista. ¿Qué pasó? Las mujeres sintieron disgusto, miedo, enfado, dolor y depresión, y de forma tan intensa que los investigadores concluyeron que sus reacciones se asemejaban a las de las víctimas reales de violación. Es más, aconsejaron extremar el cuidado si se hacían estudios similares en el futuro.

Y ¿por qué tenemos este tipo de fantasías? Las causas pueden ser diversas y es primordial aclarar que no necesariamente son consecuencia de haber sufrido abusos a temprana edad y, por supuesto, casi nunca implican patología. En el caso del hombre, tal vez sean el resultado de su necesidad de bajar la guardia, no tener que tomar siempre la iniciativa y de olvidarse del rol fuerte y varonil que ha de asumir en la vida cotidiana. O puede que sea su forma de librarse de la culpabilidad que le generaría ser sexualmente agresivo o poner coto a su temor a ser una amenaza para su pareja. Si él es el sometido, no puede dañarla y puede entregarse a cualquier juego sexual sin responsabilizarse de ello ni causarle mal alguno.

¿Y las mujeres? Igual de simple. La cultura patriarcal siempre ha fomentado nuestra pasividad (es el hombre quien inicia, hace, dispone) y, aunque en los últimos años las cosas hayan cambiado bastante, ni la represión ni la doble moral se borran de un plumazo. ¿Qué ocurre cuando imaginamos que un varón nos domina, nos maltrata, nos obliga a hacerle una felación o nos penetra a la fuerza? Básicamente que nos permitimos hacer algo que deseamos sin ser responsables de ello y, por lo tanto, sin ir en contra de nuestra buena educación. Así no nos sentimos culpables. En definitiva, no le des más vueltas: si tus fantasías te excitan y no dañan a nadie, no sufras ni te culpabilices. Ahora bien, si lo leído hasta aquí no evita que sigas sintiendo ansiedad o te desagraden, o si tienen que ver con algún episodio de abuso sexual que hayas sufrido, pide ayuda.

(Las imágenes que acompañan este post muestran parte del trabajo de Úna Burke, una joven artista del cuero que ha vestido a Lady Gaga, Christina Aguilera y a Rihanna, entre otras. Para ver su trabajo e incluso comprarlo, también puedes entrar en Not just a label. Para mentes dispuestas a la angustia: el vídeo Meta.Morph.)

42 respuestas a “Fantasías de violencia, excitación y culpa”

  1. bdsm dice:

    muchas felecidades, la verdad que la fantasía excitación por culpa de los látigos de bdsm son geniales, personalmente me excita un montón cuando me dan bofetadas me escupen en la cara. Gracias por su aporte sylvia.

  2. Aurora dice:

    Hola, una cosita. Veréis en todos los posts he leído que a muchas personas les exita poder ser violadas y es algo considerado “normal”, pero me gustaría saber qué pasa en el caso contrario. Me excita la violación pero no hacia mi persona, sino hacia otras. Muchas veces me imagino una escena de una violacion de dos personas cualquiera y es lo unico que consigue excitarme de verdad. En mis fantasias no es necesario que sea yo quien lleve a cabo la violacion, de hecho la mayoría de veces me excita mas ser quien mira simplemente como violan a alguien. Es un problema? Alguna enfermedad o problema psicologico? Me angustia un poco esto.

  3. Elisa dice:

    “Cuando me acuesto con mi pareja me caliento imaginando que varios hombres me atan, me pegan y me obligan a hacerles de todo. Es tan denigrante que no me atrevo a explicártelo, pero me excita muchísimo y casi siempre recurro a esas fantasías masoquistas. Me siento sucia y no sé qué hacer”
    Bueno personalmente las personas que esten pasando por estos problemas si lo desean tanto deberian recurrir al BDSM, es uno de los modos donde encontraras lo que buscas, lo aseguro, lo digo por experiencia propia. Lei que alguno de ustedes se excitan al imaginar violandose a una mujer y que? es una fantasia que puedes coordinar con tu novia o pareja. Yo me excito al imaginarme ser violada, humillada, como puso la tal Amelia. No hay nada de malo en eso, te sientes culpable pero ¿por qué? tu no has echo nada malo, solo te has excitado y te atrae tener el poder, tener a tu merced una mujer. Por ahora no tengo otro consjo que decir que recurran al BDSM, vean y conozcan si es lo que buscas bien por ti y si no, tu camino acaba de empezar. Personalmente yo detesto el sexo vainilla, es una gran necesidad mia sentirme domada en cada momento fuera o dentro de la cama. Disfruto de la humillacion verbal y del dolor pero tengo mis limites y quien me domine siempre debera respetarlos. Mi fantasía es que por lo menos por una semana me convierta de sumisa a perrita sumisa, andar gateando por todo la casa y siguiendo las ordenes de mi amo, que el me mime y me recompense por mi entrega hacia él. Algunas personas han dicho que esto es enfermizo pero me da igual lo que digan es mi forma de ser, soy yo y que se jodan todos!!! mientras TU!!! lo disfrutes no importan los demas.

  4. Vita dice:

    POR FAVOR GENTE LEAN LO QUE ES LA ESPECIE PRIMITIVA. ESTA EN NUESTRO ADN. PERSERVAMOS NUESTROS INSTINTOS BASICOS ANIMALES Y TODO AQUELLO QUE ES BUENO MALO PERTURBADO NO LO ES SINO ES UN CRIMEN O IR ENCONTRA DEL ACUERDO DE LA PAREJA.
    EL HOMBRE ALFA LIDER DE LAS TRIBUS PREHISTORICAS SIMBOLIZA PODER Y VIRILIDAD. LA MUJER DESEA A ESTE HOMBRE QUE ES CAPAZ FERTIL DE DARLE BUENOS HIJOS, RECURSOS Y PROTECION PARA ELLA Y SU PROLE. SIN ESOS ROLES LA ESPECIE HUMANA NO HUBIERA SOBREVIVDO. TODO LO DEMAS SON PREJUICIOS Y CREENCIAS SIN FUNDAMENTOS PARA LA EXISTENCIA DE LA HUMANIDAD. ESA FANTASIA ES YNA REALIDAD HACE 100.000 AÑOS ATRAS

  5. Raquel dice:

    Yo me siento culpable cada ves que me exicto con ver videos de violaciones o maltrato a la mujer x q pienso como algo haci me exicta me gusta sentirme dominada fuerte fuerte

  6. Juanjote dice:

    Pues ojala encontrará yo una chica sumisa , o que le guste ser dominada en el sexo . Todas las parejas que e tenido han sido vainillas . Parece que justo al quevle gusta dominar y no le causa conflicto , vany le mandan a todas las vainillas y ultra tradicionales en el sexo .

    1. Linda dice:

      Lo mio es muy parecido puro amor con mucha delicadesa cuando deseo todo lo contrario ?

    2. Sindy dice:

      He sentido lo mismo. Deseo que me dominen con intensidad, jugar con ese borde, pero me han tocado chicos tan vainilla…q es … un tanto triste. La penetración a la fuerza es una de las cosas q más me gustan…

      1. Cervantes dice:

        Me encantan las mujeres sumisas y ese vorde entre el dolor y la sumicion

    3. Ximenita dice:

      Hola, yo hace Como tres años me dí cuenta que soy sumisa. M he sentido culpable por esto, pero ahora sl leer estos artículos, me doy cuenta que no es algo malo. Gracias!

    4. Ashley dice:

      Hahaha que interesante . Ojala un día me encuentre alguien como tú.

  7. carlos dice:

    mi caso es el siguent mi esposa la exita cuando hablan o escucha de alguna violacion pero con migo muy poco hac el amor me dic que no le gusta y cuando lo hacemos es x que leyo algo o escucho algo

  8. pix pix dice:

    El dominio y la sumisión es lo mejor que existe en este mundo

  9. alexander dice:

    a mi me gusta el tipo de cosas como la dominación y sumision ver vídeos asi pero siento culpa y creo que si sigo viendo vídeos asi me perturbaran la mente y me pueda convertir en un violador o algo raro yo soy muy romántico ademas y nunca se me pasaría por la cabeza aserle daño a una mujer pero la idea de acer cosas como esta me exita demasiado alguien que pueda aclararme si puede pasarme eso de que se me perturbe la mente por estos gustos

  10. azukaya dice:

    A mi me parece que el origen esta en nuestros génes, es algo institintivo que debió responder a la evolución desde que el hombre vivia en las cavernas.

  11. DENIZ MORA dice:

    EXELENTE TEMA YO TENIA UNA PAREJA QUE ME DOMINABA Y PENSABAMOS QUE ERA MALO PERO A AMBOS NOS GUSTABA LO MALO ES QUE AHORA QUE YO NO ESTAMOS JUNTOS PIENSO QUE NO ENCONTRARE OTRA PERSONA IGUAL

  12. Henry dice:

    Hola. Es interesante ver todos sus puntos de vista. A mi me excita de sobremanera que una o varias mujeres me tomen, me denigren, me peguen, me humillen, me hagan de todo y me tomen sin piedad, pero al mismo tiempo, me perturba de sobremanera que una mujer que yo quiera, tenga fantasias de dominacion por parte de un hombre. Es contradictorio, porque si me excita leer a las mujeres escribir que quieren ser forzadas, pero solo cuando lo leo, como si tambien al leerlo, eliminara el factor de q hablan de un hombre.

    1. El Tudela dice:

      ¿Cómorrrr…? ¿Me lo puede repetir po favó…?

  13. Casimiro dice:

    En mi opinión, películas como El Imperio de los Sentidos de Nagisa Oshima de 1976, no han favorecido para nada a este tipo de fantasias. Mas adelante en 1985, Nueve semanas y media tampoco las favoreció o tal vez otras de creación más cercana, de Bigas Luna Las Edades de Lulú, o Julio Medem con Lucía y el Sexo….
    La filmografía en general si exceptuamos la peli de “ciencia ficción” Pretty Woman, que esa si que termina… Muy bien. Suele darle unos finales desastrosos a las parejas que se dejan llevar por la pasión.
    Esto en la vida real no es así. Es mi opinión.
    Pero una cosa si habremos de tener muy en cuenta….(repito, desde mis cortos conocimientos,) más aún después de leer el contrato del Señor Grey a la Señorita Anastasia….
    ¿ Donde estará situado el límite de lo que se puede llegar a realizar sin peligro físico.?
    ¿Quien de la pareja lo controlorá y dirá la palabra: Amarillo, o Rojo en su momento oportuno para que el otro pare?.
    Es evidente que aquél que tome las riendas, tendrá que permanecer en un doble juego de participar, en el “filo” de la fantasía, aportando violencia, pero a su vez saber, ser capaz, de poner el freno inmediatamente que se oiga la palabra determinada como punto no superable.
    Es mi opinión.
    Y me voy al….. “Cuarto Rojo”, me han invitado y no me quiero perder la sesión nocturna.

    1. Koshka dice:

      No deberíamos mezclar conceptos. Una violación simulada no es en absoluto equiparable a una relación sadomasoquista. Se buscan cosas diferentes.

      En una relación sadomasoquista lo importante no es el sexo, es la relación de sumisión y dominación, cada uno tiene su papel. El sumiso o sumisa se somete, le da el poder al dominante en lo que se refiere a la forma y modo de obtener placer. No se rebela. No hay fuerza de por medio. Si hay castigos y ataduras, pero el simbolismo es diferente a la violación simulada.

      Una violación simulada requiere forcejeo, que el violado o violada rehuya el contacto, intente evadirse, eso es lo que verdaderamente pone, la fuerza bruta del contacto, la sensación de no poder huir. No se busca la sumisión, si no la rebeldía, el dolor está ahí pero la forma de darlo, obtenerlo y el significado son distintos.

      No se si me he explicado suficientemente bien, pero creo que es importante para la gente ajena al BDSM (como yo misma) que queden los conceptos claros.

      Por otro lado, ambas cosas son relaciones que deben darse con gente con la que tengas absoluta confianza, sabiendo que puedes dejarle el poder sobre ti, porque sabrá parar en caso de necesidad. En el caso del BDSM por la palabra clave, en el otro…cada pareja se sabe sus pactos implícitos.

      1. Casimiro dice:

        Totalmente de acuerdo.
        Yo las he realcionado por el mero hecho de que en las dos se darán momentos donde el uso de la violencia ha de estar controlada por alguien.
        Y más concreto quise decir que será ése alguien el que deberá estar a la par de participando en el juego, en un estado de “vigilancia” por si se trasgreden las reglas. Y repito será en ese alguien en quien se deberán depositar todas las confianzas.

        Un deportivo, rojo, (parece ser que el rojo invita más a la velocidad), o de cualquier otro color…. en principio no es peligroso.
        El peligro vendrá dado por la velocidad a la que lo usemos. Pero…. ya se sabe a los mandos de un fuerte y enérgico deportivo… ¿Quien no prueba a pisar un poquito más el acelerador a ver… que pasa?.
        A mí no me dan miedo ls balas…. Me dá miedo la velocidad a la que suelen viajar.

  14. franki dice:

    Hola. Tengo un pequeño problema con la fantasia de mi mujer de ser violada. Ella me lo ha propuesto y yo odio la violencia, temo que no tenga erección cuando llegue el momento. Yo soy una persona sin ninguna clase de tabúes sobre el sexo pero me encuentro con esta contradicción, tengo miedo de no dar la talla. En otras fantasías que he visto en internet casi todas podría y me excitarían pero ésta es una contradicción para mí. Por favor alguien me puede ayudar, aconsejar. Quiero mucho a mi pareja y ella a mi, quiero hacerla feliz en la sexo. De antemano, ella ya tiene orgasmos múltiples sin esa fantasía. Lo que sí había notado que se excitaba más con la penetración en plan bruto pero no sabía que ella quería llegar mas allá. Bueno Muchas Gracias de antemano y ojalá alguien me responda

    1. Koshka dice:

      Hola franki,

      mira, yo soy de las que tienen fantasías con la violación, me gusta sentirme dominada, inmovilizada, forzada. Que me pegue y me agarre fuerte de las muñecas. Pero entiendo tu punto de vista porque a él también le gusta que saque a mi Dominatrix a la calle y le haga a él aquello que deseo para mi. Sin embargo soy de talante sumiso y me cuesta tomar la iniciativa en este aspecto.

      Entiendo que te cueste, tu la amas y quieres mostrárselo con tu manera de ser, con dulzura y para ti forzarla no es sinónimo de amor y esa contradicción te tiene bloqueado. Es lógico, así que mi consejo es no forzar la situación. Si lo haces sin creértelo ella no lo disfrutará.

      Lo que yo hago es aprender poco a poco y te aseguro que cada vez me gusta más volverme salvaje, apretarle bien las muñecas, cogerle por el cuello y acercarlo a mi, pero para eso he tenido que ir avanzando a pasitos. Ponte metas: hoy la agarraré fuerte. Mañana le diré que va a hacer todo aquello que me plazca. Pasado le agarraré el pelo y atraeré su cara a mi miembro. Pasado juntaré esas tres. Al otro quizá me atreva a darle un par de azotes o a apretarle un poco el cuello. ¿Sabes? Cuando ves a tu pareja disfrutar y gemir, sus fantasías empiezan a invadirte y se hacen tuyas y poco a poco vas saboreando aquellas cosas que creías no poder realizar de modo que al final las disfrutas tu tanto como ella.

      Lo dicho, paso a paso, que ella vea que lo intentas, pero sin forzarte en extremo porque es importante que tu también disfrutes con la escena.

      A mi cada vez me pone más, aunque sigo abonada al club de las que desean ser forzadas por uno, dos o quinientos.

    2. sylvia dice:

      Gracias Koshka porque creo que no hay mejor apoyo, ejemplo, ayuda que la de otras personas que se ven en la misma situación. Por eso mi insistencia en decir “de todos aprendemos”.
      franki… de entrada se me ocurren dos cosas:
      1) Te estás exigiendo mucho. Tu mismo estás convirtiendo la cuestión en algo mucho más grave de lo que es: es sexo, es un juego, no una hazaña, ni algo que un hombre no deba hacerle una mujer (en este caso), ni… ¡deja de darle vueltas! ¡Basta de comerte el coco!
      2) No te obligues a hacer algo que no deseas hacer… En vez de eso, date tiempo y ves a un ritmo que te permita irte sintiéndote seguro en el juego. Lo que te dice Koshka es fundamental: aprender poco a poco.

      Se me ocurre (y escribo a medida que pienso):

      – no es violencia… es un juego. Ya te lo he escrito, pero esto es lo primero que has de entender para afrontar esto en su justa medida y sin grandes comecocos. Ni tú le harías daño, ni ella quiere que se lo hagas. Tu mujer CONFÍA en ti y por eso puede dar rienda suelta a su imaginación. Y eso es un regalo: regalo de tí a ella (no hay nada mejor que un compañero que te permita expresar tus deseos) y de ella a tí (me abro y te explico mi deseo, eso es un honor… confía en tí, cree en tí, no tiene miedo, eso es un puntazo y dice mucho de lo buen compañero y amante que debes ser).

      – No pienses en demasía… No intentes crear toda una fantasía que cumpla sus expectativas, es decir, si piensas “primero haré esto, luego aquello, luego lo de más allá” te estarás exigiendo. Simplifica. Explicas que ella disfruta cuando la penetras en plan bruto… pues quizás puedas añadirle algún detalle a eso. Por ejemplo, atarle las manos y/o decirle “ábrete de piernas, te voy a dar tu merecido” (o algo por el estilo) y vas a la tuya y sin contemplaciones, es decir, no quieras montarle la peli completa el primer día, sino que ves poco a poco e irás ganando en seguridad.

      – También puedes pedirle que te detalle qué quiere que le hagas, le digas, etc. Si ella tiene su guión en la cabeza y lo quiere compartir, todo eso que tienes ganado. Pero insisto, si lo que te explica te supera, no quieras hacerlo realidad, solo toma uno de los elementos (aquél con el que te sientas cómodo) y ponlo a prueba.

      Calma, poco a poco, es tu mujer, tienes tiempo… las parejas evolucionan y crecen (bueno deberían crecer) y lo que hoy nos parece raro, imposible, inviable… tiempo al tiempo.

    3. OjoVertical dice:

      Desde luego es mi opinión personal y subjetiva. No soy ningún experto en sexualidad. Vaya eso por delante. Pero se me ocurre una tercera vía, un plan B. Posiblemente ya lo habréis cotejado y no entra dentro de lo que buscáis- queréis. Pero el hecho de que afirmes ser una persona sin tabúes de ninguna clase me ha hecho pensar inmediatamente que quizás una opción es hacerlo vosotros dos con una tercera persona, en este caso un hombre que sea quien lleve a cabo el rol violador. Tu presente y receptivo puede ser algo muy estimulante para ella, no sé para ti.
      En fin, sobre gustos colores, pero para mí personalmente creo que sería una opción estupenda, me atrae …
      Suerte Franki, y sobre todo calma y tranquilo, no hay de que agobiarse.

  15. ojovertical dice:

    Valga como muestra un botón: leer a Cris me ha puesto muchísimo.
    Me la he imaginado y me ha parecido delicioso como situación.
    Otra muestra, mi fantasía, entre otras muchas, sería que mi mujer desease verse forzada y violada por un grupo de hombres , delante de mí, y que una vez que la cosa comenzase, ella disfrutase del morbo tanto como yo.

    Otra …. y otra …. y esta otra…
    En fin, fantasías y violencia consentida van de la mano en mi cerebro.
    Ah, y de sentimiento de culpa: CERO ABSOLUTO. Lo que sí siento es rabia porque tanta gente a mi alrededor no sepa vivir una “sexulidad liberada” y abierta a sus miles de posibilidades. Porque eso me atañe a mí directamente y reduce mis posibilidades de realización personal.
    Besos a todos!!

  16. Pati Gregor dice:

    Como siempre super interesante Sylvia!! Estoy segura de que mucha gente que tenía sentimientos de culpabilidad después de leerlo se habrá sentido mucho mas reconfortada y ahora lo verá todo de otra forma.
    Por supuesto lo comparto en mi página de facebook. Muaks!

  17. Ebeniser dice:

    Realmente un tema fascinante, como lo son todos los temas que expresas con tanto acierto en este blog, pero este de alguna manera me afecta directamente, por eso me he decidido a escribir unas letras…
    La culpa, ese martillo incesante que nos golpea poco a poco, diciéndonos a cada momento lo que está bien y lo que no está tan bien, leyendo los post anteriores os aseguro que sería mas feliz y disfrutaría más de la sexualidad si esos sentimientos arrolladores no me taladraran la cabeza…, pero cómo sacarlos, cómo disfrutar de algo tan sano y maravilloso como es una corrida o un buen polvo (perdonad que sea tan explícito), sin la represión religiosa impuesta a fuego en mi interior, cómo hacerlo…. Ciertamente no lo se ….
    Las fantasías son maravillosas, en todos los ámbitos siempre y cuando no generen sentimientos de culpa, pues solo pueden dañar al que las imagina…
    Como dice Marta más arriba la religión es la culpable de la fiscalización de nuestras fantasías, y cuando se tiene grabado tan adentro es difícil sacarlo y vivir como tu quieres vivir…
    Genial tu blog, y soberbio este post que me afecta de lleno, enhorabuena Sylvia…

  18. Dora dice:

    Un tema muy interesante, sin duda. Yo nunca he experimentado ningún tipo de culpa por ninguna fantasía sexual, y es cierto, que fantaseo con situaciones violentas. Pero siempre lo he entendido como algo normal. Además, leyendo y leyendo te das cuenta de la cantidad de mujeres que comparten las mismas fantasías y que no tienen ningún problema en decirlo. Por supuesto, supongo que seremos las menos.

    ¡No tengo tiempo para leer todo lo que aparece en tu blog! 🙂 Me lo apunto todo como una loca.

  19. “Excelente post Sylvia! El tema de las fantasías siempre ha sido muy complejo de abordar y tú lo has hecho magistralmente: desculpabilizándolo con buenos argumentos.

  20. Misogata dice:

    Yo no siento ninguna culpa. Tuve una gran oportunidad de descubrir el mundillo de la dominación y el placer que hay en el dolor en una relación de máximo respeto por el otro. Aprendí que me gusta morder y que me muerdan. No pongo violencia alguna en ello; quiero a mi pareja, lo respeto, si le muerdo lo hago con cariño porque sé que a ambos nos gusta. Más bien diría que lo que siento al respecto es paz, por haberlo asumido como algo natural, y suerte, por tenerlo en común con mi chico.

    Ambos tenemos fantasías que compartimos, y algunas hasta llevamos a cabo. En algunas yo hago un rol infantil, de Lolita (joven o adolescente de vida sexual despierta) como aparece en mucho anime y manga, y él de hombre más mayor. Verme con medias por encima de la rodilla le encanta y siempre piensa en roles para mí que las lleven.
    Tanto si roleamos lo que se nos ocurra como si no, muchas veces entra la dominación en juego (prácticamente siempre uno tiene poder sobre el otro ya sea social/física o económicamente). Como le estamos sacando mucho provecho últimamente estamos pensando en probar un poco más de placer-dolor. Tengo pendiente elegir la palabra que para nosotros signifique “Dejar de inmediato toda acción” y así evitar que el asunto se vuelva espinoso.

    Mi última reflexión ya: yo no me imagino mi vida sin fantasías eróticas, sin el placer del dolor, sin dominación (aunque sea muy light siempre hay). Comprendo que para ciertas personas ha tenido un origen traumático y muchas otras lo asociarán culturalmente con violencia real. Estoy segura que ninguno de nosotros dos haría daño a nadie a sabiendas.
    Me gustaría que la gente aceptase más que el hecho de cambiar de rol, fantasear con obligar/ser obligado, y desear el placer-dolor… ¡es algo tan humano como comer o dormir!

  21. Marta dice:

    Me ha encantado el post, me ha recordado a la frase de “El Amante Lesbiano” en la que define el vicio como “el placer que la sociedad no admite”.
    Me siento muy identificada con el contenido aunque mis fantasías van un paso más allá. O bien soy quien ordena y manda en la fantasía y ordeno que dominen a mi pareja (que es una muer) o bien soy mera espectadora de la situación de pseudo-violación. Pero nunca soy la parte dominada. No me canso de recurrir a ella. Eso sí, jamás permitiría una situación de ese calibre en la vida real. Sentir culpa, no sé si la siento. Más bien diría que el problema es superar el momento de decirle a tu pareja que fantaseas con su “dolor”.
    La religión es la culpable de la fiscalización de nuestras fantasías. Quizás por eso soy atea…

  22. cris planchuelo dice:

    Buenísima reflexión sobre las fantasías de agresión y violencia, Sylvia. Enhorabuena.

  23. Cris dice:

    Hola Sylvia, antes que nada agradecerte que escribas cada dia aquí porque me ayudas a sentirme mejor conmigo misma y con mi vida sexual. Yo también me siento atada a las prohibiciones sociales que nos comen la cabeza.

    En cuanto a fantasías sexuales justamente este fin de semana estuve hablando con mi chico sobre ello, y sí tengo algunas de trios dónde me obligan a ponerme en un u otra postura, otras con dos chicos mientras uno me penetra y al otro le hago una felación… pero me di cuenta de que también tengo otras en las que me excita el hecho de que mi pareja tenga sexo con otra persona delante de mí. No es la primera vez que se me pasa por la cabeza y la verdad me sorprendió bastante al contrastar esa fantasía con la realidad dónde intento superar un problema de celos.

    Le comenté lo de la fantasía y le sorprendió pero por suerte hablo de ello sin sentirme culpable, puede que sorprendida de mi misma porque hay algunas cosas que no entiendo el porque (ahora ya me explicaste una de ellas), pero lo hablo bien es más en la vida real me encanta que me obliguen contra la pared y cosas por el estilo. De hecho tuve algo así aunque fueron unos minutos en un baño de un local este sábado, jeje. Un beso.

  24. She dice:

    Me encanta este tema, parece ser que la gente no acaba de tener claro que las fantasías son eso: FANTASÍAS.
    Por supuesto reconozco que he tenido (y tengo) fantasías de dominación, en ocasiones más o menos “duras”, como también tengo fantasías con mujeres y me considero absolutamente heterosexual.
    La culpa es uno de los lastres sexuales que más nos incapacitan, no nos dejan gozar y disfrutar como es debido. Y que coño!!!! lo que ocurre en el dormitorio es privado y no le interesa a nadie que no participe en ello.
    Sylvia, como siempre acertadíiisima.

    1. El Tudela dice:

      “como también tengo fantasías con mujeres y me considero absolutamente heterosexual.” Nooo, nooo, nooo… monina. De eso nada. Yo soy un tío heterosexual y jamás he tenido ninguna fantasía con otros tíos. ¡Ni en sueños! Así que empieza a reconsiderar tu situación. No pasa nada, ¿eh? Tú también tienes derecho a la vida, faltaría más… Lo único es que tanta bruma ya me mosquea.

  25. marifris dice:

    No se por qué motivo no tengo sensaciones de culpa con el sexo. Me parece tan sano y apetecible que no suelo sentirme cohibida con él. A veces hay que maquillar las cosas que se piden a tu pareja sexual por si la otra persona sí se corta. A mi me gusta ese límite entre el dolor y el placer, lo veo de lo más erótico. Y aunque soy una mujer decidida me gusta cuando mi pareja sexual lleva las riendas y me somete a su voluntad. Me dejo hacer y se excito el doble. La caballerosidad está bien, pero no siempre. 😉

  26. sylvia dice:

    Primero: gracias a la gente que ha osado a subir una opinión a este post. Estaba casi convencida de que no recibiría comentarios, porque esto es materia inconfesable… ¡LO QUE NOS FALTA! Y me temo que esto es una prueba de ello.
    Una reflexión más:
    La culpa no sirve de nada. No nos hace crecer, no es productiva. Incluso cuando se debe a algo que hemos hecho algo mal -por ejemplo, haber causado dolor a alguien- no sirve, salvo para intentar no caer en la misma piedra, solventar lo hecho en la medida de lo posible, no repetir el fallo. Pero de eso a fustigarse… ¡fustigarse no lleva a nada!
    Y para el sexo pasa tres cuartos de lo mismo. Si me gusta imaginarme en situaciones que preferiría no confesar en público, estoy en mi derecho… Si no hago mal a nadie y me sirven, no le doy más vueltas. Esa es mi libertad.
    Tu cuerpo, tu mente, tu vida sexual es cosa tuya.
    Y si tienes “Deseo” te recomiendo que te leas el capítulo 6: “¿Dónde está el límite? Sobre lo normal de lo (que solemos tildar de) anormal”. Y -espero- se te acabaran las tonterías.

  27. Felicidades Sylvia! Me ha encantado este post! Si ayuda a alguien a liberarse de la culpa, a tener fantasías libremente o a practicarlas si lo desea, será un gran éxito. La maldita culpa y la religión, que seguro que tiene mucho que ver en ello. “El sexo fuera de los límites tradicionales es bueno, bueno, bueno”.

  28. Carmen dice:

    La culpa es la compañera inevitable de nuestra cultura de represión sexual… en cuánto trasgredimos la “norma” estamos rallamos en el vicio, el pecado y la perversión. Es el precio que pagamos por permitirnos explorar nuestra sexualidad, Cuándo nos negamos a que ocurra, las vivimos con angustia y suelen hacerse más intensas: “lo que se resiste, persiste”. Separar fantasía de realidad nos ayuda a vivirlas con menos presión.

  29. manu-pontevedra dice:

    el tema se las trae sin duda¡¡pues claro que tenido fantasias de dominación o de sexo “duro” pero desde luego me resulta dificil confesarlo.No le encuentro mucha lógica pues no me atrae nada,pero nada, el BDSM,es mas detesto toda forma de violencia sea cual fuere.Reconozco que esa ciertaa culpabilidad ya se hace notar en el momento que siento la necesidad de explicar que soy un hombre tremendamente respetuoso con los demás,pareciera como si por tener ese tipo de fantasías uno ya diera motivos para encasillarle como sujeto “dudoso”.Imagino que a las mujeres les sucederá algo similar por soñar con ser dominadas o forzadas.Creo que aun tenemos tabúes en algunas cosas,al menos yo si los tengo en este caso.Por cierto,no he sufrido ni he vivido de cerca ninguna clase de abuso sexual,creo haber tenido una infancia y juventud de lo mas corriente.
    Gracias Silvia por este blog,es de gran ayuda para disfrutar de un sexo mas sano y con menos complejos.

  30. Sonmar dice:

    Tengo el libro “Sexo y fantasías” de Brett Kahr! y es sin duda magnífico! me lo regaló mi novio por cierto. Hay algunas fantasías muy duras de leer y es increíble cómo la mente de algunas personas que han sufrido abusos, erotizan el trauma como mecanismo de defensa.

    Pero no necesariamente la persona tenga que haber sufrido un trauma, no hay que sentirse mal por las fantasías que uno tenga, son solo fantasías. La imaginación está para” volar”, desconectar y alejarnos de lo que somos en nuestra vida rutinaria y no siempre tiene porqué haber una explicación coherente.

    Gracias por este blog Sylvia!

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